Jueves, 19 Octubre 2017 | Login
Magazín latino conversa con Abraham Quezada - Director de DICOEX

Magazín latino conversa con Abraham Quezada - Director de DICOEX

En septiembre de 2016, Magazín Latino conversó con Abraham Quezada Vergara, Consejero Director para la Comunidad de Chilenos en el Exterior.
El director de DICOEX  nos explicó la importancia de participar en el Segundo Registro de chilenos en el exterior y nos contó acerca de qué es DICOEX. Además de otros temas de actualidad.

Estocolmo, septiembre 2016. Consulado de Chile en Estocolmo.

 


Por: Magazín Latino

 

 


Media

Producción: Magazín Latino.

About Author

Related items

  • Con Chile en el corazón

    Una ceremonia muy especial tuvo lugar a fines del mes de agosto en la residencia del Embajador de Chile en Suecia, José Goñi.

    El diplomático chileno hizo entrega de la Orden Pablo Neruda a dos artistas que se destacaron por su labor solidaria con Chile tras el golpe cívico-militar de 1973: Arja Saijomaa y Jan Hammarlund.

    También se distinguió a Sonja Martinson Uppman, quien trabajó con Harald Edelstam, el embajador sueco en Chile que con su valiente actitud salvó la vida de tantas personas, cuando la oscuridad se cernió sobre Chile.  

     

     Por: Marisol Aliaga. (Texto y fotos)

     

    La solidaridad y el compromiso del pueblo sueco para con sus hermanos chilenos, luego del sangriento golpe militar del 11 de septiembre de 1973 es algo conocido y documentado, entre otros por el historiador Fernando Padilla, quien ha publicado varios libros al respecto.

    Los lazos fraternos que ya existían entre Salvador Allende y Olof Palme se fortalecieron más aun, luego de que el sueño de Allende, de conducir a Chile al socialismo por la vía pacífica fuera aplastado a punta de tanques y metralletas.  Con el primer ministro sueco, Olof Palme, a la cabeza, Suecia mostró desde el primer momento su solidaridad, acogiendo a miles de chilenos que se vieron forzados a partir al exilio.

    El apoyo del pueblo sueco fue desbordante. Prácticamente en cada de este país de pocos habitantes se formó un “Chilekommitté”, con el fin de coordinar las acciones de solidaridad con los refugiados chilenos y con el pueblo de Chile. Acciones que fueron de suma importancia en el momento del plebiscito que permitió la vuelta a la democracia, luego de 17 años de dictadura.

    Miles de ciudadanos suecos se comprometieron con la lucha del pueblo de Chile en contra de la feroz dictadura del general que traicionó a la Constitución y a su presidente e inició una matanza en contra de sus propios compatriotas.

    Intelectuales, políticos, artistas, sindicalistas, trabajadores suecos se unieron en las protestas en contra del dictador asesino y del imperialismo norteamericano, que había posibilitado la caída de Allende. Icónicas se han vuelto las imágenes de las marchas en contra de la dictadura, en la década de los setenta, en Suecia.

    Años después, el destino quiso que una intérprete sueco-finlandesa despidiera, con una canción de una cantautora chilena, al primer ministro sueco, asesinado a sangre fría el 28 de febrero de 1986.

    Arja Saijonmaa entonó “Jag vill tacka livet”, el inmortal tema de la inolvidable Violeta Parra, en el funeral de Olof Palme.

    Los destinos de Suecia y Chile están sellados con amor y lealtad.

    El gobierno de Michelle Bachelet ha querido agradecer, formalmente, el apoyo del pueblo sueco por la recuperación de la democracia y la defensa de los Derechos Humanos en Chile, y ha condecorado a personalidades que se han destacado por su apoyo y su amor a Chile.

     

    De izquierda a derecha: Jan Hammarlund, cantautor; Arja Saijonmaa, cantante; José Goñi, Embajador; Sonja Martinson Uppman; y Mireya García, Agregada Cultural. Foto: Marisol Aliaga.

     

    A fines de agosto, fueron homenajeados la cantante Arja Saijonmaa, el cantautor Jan Hammarlund y Sonja Martinson Uppman, quien trabajó con Harald Edelstam, el embajador sueco en Chile durante la época del golpe.

    Los tres se mostraron muy emocionados y honrados con este reconocimiento, cuando lo recibieron, de manos del embajador chileno José Goñi, en la residencia del mismo.

    - Agradezco este fantástico galardón que se me ha otorgado, y que está lleno de recuerdos. Chile sufrió lo mismo que sufrió Grecia, y nuevamente usamos la canción como un arma de lucha. Esta es el arma más poderosa que tiene la humanidad. Y de esa manera nació mi vida en conjunto con los chilenos, dijo Arja Saijonmaa, al recibir su reconocimiento.

     

     

     

    Jan Hammarlund contó que él comenzó a traducir y a interpretar las canciones de Violeta Parra en 1974. Luego se interiorizó en la obra de Pablo Neruda, y se transformó en un gran admirador del Nobel chileno.

    - Nunca me he sentido tan honrado, en un momento tan especial como el de ahora, dijo Jan Hammarlund.

     

    Sonja Martinson Uppman había viajado a al país en 1972, con planes de “quedarse a vivir en Chile para toda la vida”. Pero el destino no lo quiso así. A pedido de Harald Edelstam se desempeñó como secretaria en la Embajada de Suecia en Santiago, donde se refugiaron cientos de personas que más tarde llegaron a Suecia como refugiados políticos.

    - Chile ha significado mucho para mí, y todo comenzó hace mucho tiempo atrás. Mi corazón late por Chile, dijo Sonja Martinson Uppman.

     

     

     

     

    Al término de la ceremonia, la Agregada Cultural de Chile en Suecia, Mireya García, nos comentó:

    - Estamos contentos con este reconocimiento a nuestros amigos que han sido tan solidarios y tan cercanos a ese Chile dictatorial que necesitaba en esos años tanta solidaridad. Se lo merecían, y creo que en este sentido nuestro gobierno está actuando correctamente, al reconocer a quienes tanto nos han entregado, dijo Mireya García.

     

    Magazín Latino conversó también con el Embajador de Chile en Suecia, José Goñi, quien se mostró muy satisfecho de haber entregado este reconocimiento a nombre del Gobierno de Chile. “Desde que comenzó la tragedia de Chile, ellos han sido extraordinariamente solidarios con Chile y con los chilenos”, nos dijo.

     

    ¿Qué nos puede contar de los homenajeados?

    - Sonja Martinson estaba en Chile al momento del golpe de Estado, y el embajador Edelstam le pidió que trabajara con él para reforzar el personal de la embajada. Ella se hizo cargo de tareas de organización de las casas que tenía la embajada de Suecia, puesto que, cuando la dictadura rompió relaciones con Cuba, Suecia, en términos diplomáticos, representó los intereses de Cuba ante el gobierno de Chile. Por lo tanto, asumió la responsabilidad de todas las casas, las oficinas y la residencia del embajador. Sonja estuvo a cargo de la residencia del embajador de Cuba, donde había, en ese momento, más de 75 refugiados políticos. Eso fue muy delicado, porque al comienzo la dictadura concentró su odio en la embajada de Cuba y en la residencia del embajador. Todos los días generaban provocaciones disparando contra la residencia. En una de esas ocasiones le impactó un balazo en la cabeza a un ex ministro de Allende, Rolando Calderón, quien por suerte no falleció. Posteriormente, al regreso de la democracia, fue senador de la república por el partido socialista.

     

    ¿De Arja Saijonmaa?

    - Arja Saijonmaa, ha hecho contribuciones extraordinariamente importantes para la difusión de la cultura chilena, particularmente la de Violeta Parra. Y muy especialmente “Gracias a la vida”, con una interpretación que es conocida mundialmente. Por invitación de la familia Palme, ella interpretó esta canción en el funeral de Olof Palme. Yo recuerdo haberlo visto en televisión en esos momentos, y era muy impactante el ver que como parte central de los actos de despedida del primer ministro sueco estaba una canción de una chilena, interpretada por Arja Saijonmaa.

     

     

     

    ¿De Jan Hammarlund?

    - Jan Hammarlund, es un artista que ha estado comprometido con Chile durante casi toda su vida. Desde muy joven, a los 22 años, como contó hoy día, descubrió a Violeta Parra y se enamoró de su música, de sus textos. Tradujo gran parte de la obra de Violeta y ha interpretado sus canciones en Suecia y en muchas partes del mundo. Junto con Arja, ha introducido dentro del pueblo sueco la música chilena, de nuestros cantantes tradicionales, de Violeta, de Víctor Jara y de tantos otros.

     

    Y después tenemos una conexión con Inti Illimani y Mikis Theodorakis…

    - Arja cantó con también con Inti Illimani durante mucho tiempo. Y ella participó también en algo que los chilenos lamentablemente conocen poco: una musicalización del Canto General, de Pablo Neruda, que hizo Mikis Theodorakis, el gran compositor griego. Esta obra musical fue presentada en muchas partes del mundo como una de las obras cumbres de compositor. Y la cantante, la soprano, era justamente Arja Saijonmaa. Como contó hoy día, ella y Theodorakis le presentaron a Pablo Neruda las primeras versiones del Canto General, en París.

     

    ¿Y que puede agregar respecto al homenaje en general?

    - Este es un homenaje muy merecido, muy importante. Un reconocimiento más en la línea de esta embajada y de este gobierno, de ir reconociendo a ciudadanos suecos, a amigos que viven en este país y que nos ayudaron en momentos difíciles. Lamentablemente es imposible reconocerlos a todos, fueron muchos, fueron miles, sería imposible hacerlo. Pero por lo menos que tengamos el gesto de destacar a algunos de ellos. Y las tres personas que hoy día hemos distinguido lo merecen sin ninguna duda, por sus muchos méritos.

     

     

     

     

     

    Jan Eliasson, diplomático, José Goñi, Embajador de Chile en Suecia, Jakob Kiefer, Embajador de Suecia en Chile, Arja Saijonmaa, artista. Foto: Marisol Aliaga.

     

     

     

    Pronto:

    Entrevista con Arja Saijonmaa y con Jan Hammarlund.

     

     

  • Adda Miranda: “No quiero guardar silencio ni olvidar”

    A 44 años del golpe cívico-militar, ese fatídico episodio que marcó el país el 11 de septiembre de 1973, este sigue siendo una herida abierta en la sociedad chilena. Y Chile un país dividido entre quienes optan por el olvido y quienes exigen que se haga justicia. Que se condene a los culpables de las atrocidades cometidas en contra de sus propios compatriotas.

    Desde Chile nos llega esta nota sobre una artista chilena que no quiere ni olvidar ni guardar silencio. En su muestra artística “Amarras de la Memoria” Adda Miranda nos insta a no olvidar la brutalidad de la dictadura de Pinochet.

     

    Por: Lilian Aliaga

     

    Cuando nos enfrentamos a un nuevo aniversario de una fecha que cambió tan drásticamente la vida de nuestro país, y por ende la de muchas familias chilenas ocasionando secuelas que se arrastran en muchos casos penosamente hasta el día de hoy, hay quienes luchan por mantener viva la memoria.

    Aunque muchos quisieran olvidar, el hacerlo es un acto peligroso, puesto que conduce a la antesala propicia para que la historia se repita. Como tantas veces ha ocurrido ya, en nuestro país y en el mundo entero.

    Adda Miranda es una de esas personas que saben que debemos vivir el presente, pero sin olvidar el pasado. Ella es una artista chilena, exonerada y exiliada política, y nos dice: “con la inquietud de plasmar, de algún modo, el sufrimiento causado por la dictadura militar, yo no quería guardar silencio ni olvidar “.

    Es a través de trabajos en cerámica gres y textiles, en un retomar la forma y de algún modo hacer un paralelo entre nuestra historia reciente y la de los pueblos precolombinos que contaron la suya a través de estas formas de arte, como Adda se expresa, en un intento de liberación y de sanación. Ejercicio que, a pesar del enorme desgaste emocional y físico que conlleva, realiza con la energía propia de quienes desean seguir manteniendo vivo el sentimiento y el espíritu de los desarraigados, torturados, muertos y desaparecidos del Chile de 1973 y de todos quienes han sufrido junto a ellos.

    El tema de la mujer y también el del desarraigo han estado siempre presentes en la obra de esta artista marcada por el exilio, por ello su muestra anterior, “Huellas de Mujer”, presentada en el 2015, estuvo formada por torsos de mujeres que evocaban estos sentimientos. Su sueño a futuro es retomar la temática de la mujer con sus múltiples facetas.

    En la muestra actual la artista ha trabajado de la mano de su tutor, a quien agradece de manera especial: Arturo Duclos.

    Espacio Matta es el más importante Centro Cultural de la zona sur de Santiago, y su historia es el marco perfecto para la exposición de Adda Miranda.

    Este centro fue construido para acoger en su interior un mural grandes dimensiones: “El Primer Gol del Pueblo Chileno”, creado por el gran pintor surrealista chileno, Roberto Matta con la colaboración de la Brigada Muralista del Partido Comunista Ramona Parra, en el año 1971, para conmemorar el primer año de gobierno del presidente Salvador Allende.

    La historia del mural es muy significativa puesto que también es una muestra concreta de cómo la verdad siempre se impone. Siendo cubierto por 14 capas de pintura, durante la dictadura cívico militar, en un intento por borrarlo, pudo ser restaurado mediante el trabajo de un equipo multidisciplinario que tomó dos años en ello, a partir de 2005.

     

     

    Amarras de la memoria

    Esta muestra artística representa un sentimiento que a mucha gente le sobrecoge hasta hoy, en relación a ese período fatídico de nuestra historia. El de quedar atrapado en la crueldad de esos recuerdos y no poder dejarlos atrás.

    - Pero en el ejercicio de exorcizar este pasado inenarrable, liberamos el dolor y restauramos nuestra paz al compartir el relato del horror que fijamos en estas evocativas esculturas, que también nos conectan con el pasado aún más cruel de la colonización de nuestras tierras. A falta de verdad y justicia, el arte es nuestra sanación, ha dicho el artista Arturo Duclos.

     

    Los pueblos precolombinos supieron trasmitir su historia a través de diversas formas artísticas, especialmente en textil y cerámica. Contaron su historia como pueblo a través de su iconografía, hasta la llegada de los “conquistadores”, quienes arrasaron con sus creencias religiosas, el culto a sus muertos, su sabiduría, su cultura y su arte. Una América Precolombina cruelmente destruida por el fanatismo religioso, por el poder de las armas y por la codicia extrema.

    - El horror que significaron las prácticas genocidas ideológicas empleadas en Chile por la dictadura militar, me recuerda los terribles actos de violencia, represión, tortura y muerte sufridos por nuestros pueblos precolombinos en manos de los “conquistadores”. Como exiliada que se hizo artista, me pregunto ¿cómo representar el dolor humano? es casi imposible, pero me niego a ser cómplice del silencio o del olvido. He querido plasmar nuestra historia oscura, el Chile dictatorial, a través de esta instalación, que consta de esculturas en cerámica y textil que nos remontan al mundo precolombino, al pasado y al presente, expresa Adda Miranda.

    “Amarras de la Memoria” nos invita, como testigo o como víctimas, a no olvidar la brutalidad de la dictadura militar que se instauró en Chile en septiembre de 1973.

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

     

  • Chilenos en Suecia votan por primera vez

    En medio de un grato ambiente se desarrollaron las Primarias Presidenciales del 2 de julio, cuando chilenos residentes en el exterior pudieron ejercer su derecho al voto por primera vez en la historia. Muchos de ellos lo hicieron por primera vez en su vida.

    En Estocolmo, las elecciones primarias 2017 se llevaron a cabo en Clarion Hotel, en pleno centro de la capital sueca, hasta donde acudieron los entusiastas votantes a participar de esta fiesta democrática que los hizo sentirse un poquito más cerca de su patria.

    Y, al momento del cierre de mesas y escrutinio de los votos, se vivieron también momentos de tensión y nerviosismo, luego de la intensa jornada que se prolongó por diez horas.    

     

News Letter

Inscríbase a nuestro servicio de News Letter

  

Magazín Latino te informa en español