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Tres investigadores son galardonados con el Premio Nobel de Física por sus descubrimientos en torno a los agujeros negros Roger Penrose, Reinhard Genzel y Andrea Ghez fueron galardonados con el Premio Nobel de Física 2020. Foto: Captura de pantalla. The Nobel Prize.

Tres investigadores son galardonados con el Premio Nobel de Física por sus descubrimientos en torno a los agujeros negros

El Premio Nobel de Física 2020 se otorga a Roger Penrose, Reinhard Genzel y Andrea Ghez. Su investigación ha demostrado que existen los agujeros negros. Además, han comprobado la existencia de un agujero negro en medio de la Vía Láctea.

 

 Fuente: SVT. 6-10-2020. Traducción: Magazín Latino

 

Tres científicos comparten el Premio Nobel de Física 2020 por su investigación sobre uno de los fenómenos más oscuros y extraños del universo, los agujeros negros.

- La ciencia es tan importante y tratar de comprender cómo funciona nuestro mundo físico es tan importante como comprender cómo funcionamos los humanos, dijo la galardonada con el premio Nobel, Andrea Ghez, durante la conferencia de prensa en la Real Academia Sueca de Ciencias, este martes.

 

Un gigante de la Física Teórica

Roger Penrose, utilizó modelos matemáticos para demostrar que los agujeros negros realmente existían ya en la década de 1960. Su investigación es un desarrollo de la teoría general de la relatividad.

El propio Albert Einstein no creía que existieran los agujeros negros, pero solo diez años después de la muerte de Einstein, Roger Penrose demostró, en enero de 1965, que los agujeros negros realmente pueden originarse, y los describió en detalle.

- Esto es fantástico. Penrose es un gigante de la Física Teórica, y las observaciones de estos objetos superpesados son realmente la crème de la crème, dice Magdalena Larfors, profesora asociada e investigadora dentro del área de la Teoría de Cuerdas en la Universidad de Uppsala.

Roger Penrose tiene 89 años y es profesor en la Universidad de Oxford en el Reino Unido.

 


Ilustración: Ill. Niklas Elmehed. © Nobel Media.

 

La cuarta mujer en la historia

Reinhard Genzel y Andrea Ghez pudieron demostrar que existía un agujero negro en medio de la Vía Láctea debido a que pudieron seguir la ruta de ciertas estrellas alrededor del agujero. Resultó que algo invisible y extremadamente pesado controla las órbitas de las estrellas más cercanas al centro de nuestra propia galaxia.

Un agujero negro superpesado es la única explicación conocida en la actualidad.

Andrea Ghez es la cuarta mujer en la historia que recibe el Premio Nobel de Física. Tiene 55 años y es profesora en la Universidad de California, Los Ángeles, EE. UU.

Reinhard Genzel tiene 68 años y es director del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre en Garching, Alemania y profesor de la Universidad de California en Berkeley, EE. UU.

 

Crearon sus propios instrumentos

Desde principios de la década de 1990, Genzel y Ghez han liderado cada uno un grupo de astrónomos y se han centrado en un área en el medio de la Vía Láctea llamada Sagitario A *.

Para lograr ver el centro de la Vía Láctea, no bastaba con utilizar el telescopio más grande del mundo. Los grupos de investigación tuvieron que traspasar los límites de la tecnología y han creado sus propios sofisticados instrumentos. Y resultó que las medidas de los dos grupos de astrónomos coincidían bien.

- Esta investigación nos ayuda a comprender el universo y lo que está sucediendo, dónde estamos y qué desarrollo puede tener lugar, dice Eva Olsson, miembro del Comité Nobel.

 

Comparten el Premio

El premio está dotado de 10 millones de coronas suecas. La mitad es para Roger Penrose y la otra mitad la comparten Reinhard Genzel y Andrea Ghez.

 

Motivación del jurado:

"El Premio Nobel de Física 2020 se dividió. La mitad fue otorgada a Roger Penrose "por el descubrimiento de que la formación de agujeros negros es una predicción robusta de la teoría general de la relatividad", la otra mitad junto a Reinhard Genzel y Andrea Ghez "por el descubrimiento un objeto compacto supermasivo en el centro de nuestra galaxia "".


Enlace al sitio web del Premio Nobel - haga clic 

 


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  • La alta tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y por qué el modelo neoliberal de inmunidad de rebaño no debe ser imitado en América Latina

    Los ancianos han representado la gran mayoría de las muertes por Covid-19 en Suecia, ya sea en residencias de ancianos o en sus propios hogares, a menudo solos. A mediados de mayo de 2020, solo el 13 por ciento de aquellas víctimas habían recibido tratamiento en hospitales suecos. En agosto de 2020, solo el cinco por ciento de los pacientes de Covid-19 admitidos para recibir tratamiento en hospitales provenían de esos hogares. Comparada con sus países vecinos nórdicos, Suecia presenta con creces la mayor proporción de muertes entre los casos confirmados de corona. Este artículo analiza las posibles razones.

     Por: Marcello Ferrada de Noli (*)

    La inmunidad grupal


    Las comparaciones internacionales de la situación epidemiológica del covid-19 pueden ayudar a evaluar la eficacia de las diferentes estrategias utilizadas por las autoridades sanitarias. Es posible que algunos países antes conocidos como "tercer mundo", hayan asimilado estas estrategias, o ponderan hacerlo. Esto bajo una concepción de atribuir conocimientos técnicos superiores en materia de salud pública, a países considerados más desarrollados económicamente – lo cual aún persiste en algunos círculos gubernamentales. Por esta misma razón, países de América Latina, África y otras regiones han sido blanco en una propaganda diseñada en los países desarrollados que promueven, con la ayuda de medios de comunicación locales, la exportación de sus métodos epidemiológicos.


    En Europa, Italia fue el primer país en aplicar el enfoque de "lockdown" (confinamiento). Al comienzo de la ‘segunda ola’, Italia tuvo una de las incidencias más bajas de nuevos casos de Covid-19. El modelo que se presenta en Europa como alternativa al italiano es la "inmunidad colectiva", más asociada a la interpretación neoliberal de Suecia. La idea aquí es priorizar la economía: no cerrar fábricas, escuelas o restaurantes. El epidemiólogo estatal sueco, Anders Tegnell, dijo que "si cerramos las escuelas perderíamos el 25% de la fuerza laboral" (los padres tendrían que quedarse en casa). También ha declarado que “la inmunidad colectiva es lo único que eventualmente detendrá la propagación de este virus”. En palabras de Johan Giesecke, principal asesor de la Agencia de Salud Pública de Suecia, y mentor de Tegnell, la estrategia de inmunidad colectiva consistiría en "dejar que el virus atraviese la población".

     


    Anders Tegnell, el arquitecto de la estrategia sueca del coronavirus, en un bar en Estocolmo, el 28 de mayo de 2020. Hacia entonces, Suecia había registrado las muertes por Covid-19 per cápita más altas de Europa. El autor destaca la ausencia de ‘distanciamiento social’ observado por los huéspedes del bar, a pesar de las recomendaciones impartidas al público por el propio Tegnell. Foto Aftonbladet.

     

    Hay varios hechos que prueban que la dirigencia de Folkhälsomyndigheten (Agencia Sueca de Salud Pública) había optado por la ‘inmunidad de rebaño’. En un reciente artículo, Time reproduce un intercambio de emails en que Tegnell especula sobre el beneficio de aquella estrategia, y escribe: “Un punto sería mantener las escuelas abiertas para lograr la inmunidad de rebaño rápidamente”.

     

    Tengo entendido que uno de los primeros análisis críticos sobre el experimento sueco en medios de difusión internacionales, fue una entrevista y luego el primero de una serie que publiqué en RT, y que fue mencionado en Suecia en el diario Expresen. Luego siguieron otros académicos e investigadores suecos en diversos medios de Occidente, lo que motivó críticas, o al menos escepticismo, sobre el modelo gubernamental sueco para enfrentar la pandemia. En sus respuestas, el gobierno sueco ha intentado distanciarse del término, pero en la práctica la estrategia de inmunidad de rebaño no ha cambiado, tan solo se ha transformado en un problema semántico – parafraseando lo que Sir Patrick Vallance, el jefe científico británico, manifestó sobre el confinamiento, la estrategia opuesta. Es decir, independientemente de como Tegnell o el Primer Ministro Stefan Löfven quieran llamarlo ahora, en los hechos el modelo sueco ha sido un experimento dirigido a la inmunidad de rebaño “rápidamente” – como escribe Tegnell.

     

    Por añadidura, el mismo embajador de Suecia en Estados Unidos declaró meses atrás que "Estocolmo podría alcanzar la inmunidad de rebaño en mayo". Aunque, de todas maneras, cinco meses después, esto no se ha logrado. Y la economía de Suecia ha sufrido tanto, si no peor, que sus vecinos que utilizaron medidas de confinamiento.

    Los indicadores epidemiológicos que presento a continuación exponen los efectos nefastos, por no decir macabros, del modelo sueco. El mensaje para otras naciones es: no lo adopten. En cambio, sobrevivan.



    Tasa de letalidad en Suecia y en sus vecinos nórdicos Dinamarca, Finlandia y Noruega

    Basándome en datos internacionales actuales, realicé una comparación de indicadores de mortalidad entre Suecia y los países nórdicos que aplicaron formas de bloqueo.

    Ciertamente, existen múltiples modelos para tales comparaciones epidemiológicas. Sin embargo, comenzaré con un método simple para determinar si existe una significancia estadística en las diferencias reportadas con respecto al número total de fatalidades, número de muertes por cápita, etc. Como sabemos, no todas las altas diferencias en las tasas de mortalidad son epidemiológica o estadísticamente significativas, aunque pueden aparecen como tales en los medios de comunicación cotidianos.

    En este case, sin embargo, los resultados encontrados a través de comparaciones entre el número de muertes por Covid-19 en Suecia (n = 5.883) con el número total en Dinamarca, Finlandia y Noruega (n = 1.284), dan una sobrerrepresentación significativa de las muertes suecas (X2 = 3023.3239, p = <0,00001). Por tanto, la diferencia es altamente significativa desde el punto de vista estadístico.

    Otro método es la tasa de fatalidad (en lo sucesivo llamada CFR, acrónimo de Case Fatality Rate). El CFR tiene como objeto el estimar la proporción de muertes entre los casos confirmados. Muestra la proporción de enfermos que finalmente fallecieron, y la OMS lo considera como “una medida de gravedad de los casos detectados”. Entre más de 200 países incluidos en las tablas internacionales sobre el coronavirus, Suecia ocupa actualmente el puesto número 14 entre los 15 países con la tasa de mortalidad por Covid-19 más alta por 1 millón de habitantes. Sin embargo, cuando se tiene en cuenta el CFR, Suecia sube al sexto lugar en ese grupo, lo que ilustra la importancia del método CFR. Esta posición de Suecia en la clasificación mundial se ha mantenido bastante uniforme. Mi cálculo (de octubre de 2020) indica los mismos resultados establecidos en un trabajo de investigación de mayo de 2020.

     

    Tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y países vecinos

    En cuanto a la comparación de la tasa de letalidad entre los ya nombrados países nórdicos, he utilizado dos modelos de cálculo de CFR. Uno es el CFR habitual, que solo necesita el número de muertos y el número de pacientes confirmados con Covid-19. El segundo consiste en un método más depurado, recientemente referido por la OMS, que además requiere en el cómputo el número de casos que se han recuperado de la enfermedad.

    Con el primer método, el cálculo del CFR da como resultado: Dinamarca 2.18, Finlandia 3.16, Noruega 1.8 y Suecia 6.11 por ciento.

     

     

    Además, según la OMS, el resultado en un CFR determinado puede resultar subestimado cuando se producen retrasos en el informe de las muertes, que es el caso de Suecia, como lo demuestra un artículo reciente publicado por nueve investigadores suecos. Entonces, incluso si el CFR mencionado anteriormente de Suecia parece definitivamente más alto que el de los países vecinos, podría ser aún más alto si se considera el factor mencionado por la OMS.

    El segundo modelo para calcular el CFR, y que es el recomendado por la OMS,  consiste en un cálculo que también incluye el número de casos recuperados. La pregunta es, ¿podría aplicarse ese cálculo con precisión en la comparación internacional que incluye a Suecia? Sin mayor análisis, la respuesta sería: no. Esto se debe a que Suecia no entrega datos sobre tales casos a nivel internacional. ¿Por qué no? Porque, en primer lugar, según la explicación dada por el Directorio Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsen), ni siquiera ellos llevan un registro del número total de casos recuperados en el país.

    Esta fue la respuesta que recibí del Coordinador de Estadísticas de la Junta Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsens Statistik samordnare), quien me envió un correo electrónico el 6 de octubre de 2020:

     

    "Socialstyrelsen no tiene una estimación del número total de casos recuperados de Covid-19" .

    Sin embargo, hay dos hallazgos que ayudarían a estimar aproximadamente el número de casos recuperados perdidos (o no reportados) de Suecia. Primero está el porcentaje de casos confirmados en todo el mundo que se han recuperado, que es del 75%, lo que proporciona un promedio del 75%. El segundo hallazgo muestra que el número de casos recuperados de casos confirmados en los países nórdicos vecinos de Suecia también da una media del 75%.

     

     

    Por lo tanto, estimaría que el número de casos recuperados en Suecia es el 75 por ciento del total de casos confirmados en el país (n = 96,145), lo que da n = 72,109. Por consiguiente, aquí el resultado del CFR de acuerdo con el método recomendado por la OMS: Dinamarca 2.7 %, Finlandia 4.1 %, Noruega 2.4 %, y Suecia 7.5 %.

     

     

    ¿Qué hay detrás del alto CFR del Covid-19 en Suecia?

    En Suecia, la mayoría de las víctimas del covid-19 tenían 70 años o más. En junio de 2020, se sabía que la mitad de esas personas (n = 2.036) vivían en hogares de ancianos, con un número adicional (n = 1.062) en el sistema de atención domiciliaria o en residencias donde muchas víctimas vivían solas.  Sólo el 13 por ciento de las víctimas de hogares de ancianos habían recibido tratamiento en hospitales suecos a mediados de mayo. En agosto, los residentes de hogares de cuidados de Covid-19 constituían solamente el 5 por ciento de los pacientes tratados en hospitales.

    Mientras que en Dinamarca, el 50 %  de los pacientes con Covid-19 mayores de 70 años ingresaron en cuidados intensivos, y en Noruega ingresaron el 30%, en Suecia solo el 21% del mismo grupo de edad recibió atención hospitalaria. Las autoridades sanitarias de Suecia emitieron una directiva que estipulaba que ciertos grupos de pacientes deberían quedar fuera de recibir cuidados intensivos. Estos incluyeron: los mayores de 80 años, los mayores de 70 años con una enfermedad importante y los entre 60 y 70 años con al menos dos enfermedades de órganos, incluidos el corazón, los pulmones y los riñones.

    Posteriormente, en mayo de 2020, el Hospital Karolinska informó que sólo el 80% de las plazas de IVA en el Hospital Karolinska estaban ocupadas. Esto llevó a la televisión sueca a transmitirlo como "muy positivo", mientras que Aftonbladet se preguntaba si "lo estamos haciendo mejor que en otros países". Sin embargo, al mismo tiempo a decenas de ancianos suecos se les había negado el tratamiento en esas instalaciones de cuidados intensivos.

     

    ¿Son o no comparables las estadísticas de mortalidad por Covid-19 de Suecia?


    Los epidemiólogos suecos
    intentarían explicar que las estadísticas de mortalidad por Covid-19 para Suecia son difíciles o no son precisas, para las comparaciones internacionales porque el número de personas reales con la enfermedad debe estimarse más alto que los casos confirmados, como en el caso de la tasa de mortalidad por infecciones (IMR). Pero entonces, ¿por qué los tests de Suecia para Covid-19 han sido los más bajos entre sus países nórdicos vecinos, y también bajos en comparación con los países europeos? ¿Son las pruebas de Covid-19 en Suecia incompatibles con otros países?


    Sin embargo, con respecto a los tests, la respuesta lógica es simple: reducir el número de tests significa menos oportunidades para detectar a las personas con la enfermedad. Lo que no es lo mismo que asumir que esos individuos enfermos no existen. De hecho, existen y son contagiosos. Sin embargo, la "ventaja" de esto es que tenemos un número menor de casos nuevos que informar. Por tanto, un problema de salud pública real se convierte en una herramienta para cubrir una estrategia epidemiológica defectuosa y, hasta aquí, fracasada.

     

    La epidemiología como ciencia y los epidemiólogos gubernamentales suecos

     

    En su definición, la epidemiología se esfuerza por identificar tanto los factores de riesgo que pueden conducir a la morbilidad / mortalidad de la enfermedad como los grupos de población que están particularmente expuestos. Como explicación de la desproporcionada mortalidad por Covid-19 de Suecia entre los ancianos, el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson, declaró que el epidemiólogo estatal Anders Tegnell no tiene responsabilidad en "lo que ha sucedido en el cuidado de los ancianos" en Suecia, que [en su lugar] “Es una consecuencia de una estructura y preparación descuidadas”.

    No obstante, los ancianos eran un grupo de riesgo conocido, incluso para la propagación del virus. ¿Por qué entonces no se tuvo en cuenta ese problema “estructural” en la arquitectura de la estrategia sueca Covid-19 desde el principio? Por ejemplo, ¿por qué se retrasaron tanto las directrices nacionales sobre residencias de ancianos (a partir del 1 de abril de 2020)? Unas semanas más tarde, se supo que los hogares de ancianos en el 81% de los municipios de Suecia "habían confirmado o sospechado casos de Covid-19".

    ¿Qué necesitamos?

    Necesitamos no seguir el modelo de inmunidad colectiva/de rebaño. Para diezmar el SARS-cov-2 lo que sí necesitamos es una vacuna. Lo que necesitan los países golpeados por esta pandemia, es considerar la conveniencia de comenzar desde ya con programas de vacunación por el momento disponibles.

    Al adoptar un modelo sueco de salud pública, es posible que se estará sirviendo también a un modelo político cuyas competencias son la codicia, el poder económico empresarial y la adhesión a una interpretación muy sui generis de lo que debería significar democracia. Porque, ¿qué es la democracia en el contexto de este debate? ¿Quién decidirá en última instancia la estrategia interna de un problema que amenaza la vida de todos los ciudadanos de un país, y por ende compete la opinión y decisión de todos?

    Las decisiones democráticas se basan en la participación de todos y en el interés de todos, asegurando que se escuchen todas las voces. En mi experiencia, este no es el caso en Suecia. Los resultados de esta investigación sobre la tasa de fatalidad en Suecia por motivo del Covid-19 no se conocían públicamente antes de este trabajo. Sin embargo, los principales periódicos suecos declinaron hacerlos conocer. Prefieren, en cambio, controlar el discurso, permitiendo sólo críticas leves, que sirven como coartada a las autoridades en el actual debate Covid-19. Este nuevo concepto neoliberal de democracia ensamblado tipo Ikea, no debería ser desempacado por países de América Latina, África y otras latitudes. Allí, una fórmula digna para la democracia debería excluir la praxis sueca de cómo, sin la participación de los dēmos ("pueblo" en griego), los que están en el poder ejercen los kratos (id. "gobernar") para beneficiarse políticamente.

     

    (*)  Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito de epidemiología. Anteriormente en el Instituto Karolinska, Suecia, y en la Escuela de Medicina de Harvard. Presidente de la ONG Doctores Suecos por los Derechos Humanos – SWEDHR.

     

     

  • Nueva advertencia de la OMS: “La inmunidad de rebaño es una estrategia poco ética”

    "Dejar que el virus circule sin control solo acarrea infecciones innecesarias, sufrimiento y muerte", dijo el Director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus en una rueda de prensa digital este lunes, desde Ginebra.

    El virus se derrota protegiendo a las personas, "no exponiéndolas a este", enfatizó Tedros, refiriéndose a la discusión internacional sobre esta peligrosa estrategia.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    La OMS está preocupada porque, en los últimos días, el mundo está viendo el aumento más rápido de infecciones por el coronavirus durante el transcurso de toda la pandemia, especialmente en Europa y las Américas.

    - Cada uno de los últimos cuatro días ha sido el mayor número de casos notificados hasta ahora. Muchas ciudades y países están también reportando un aumento en las hospitalizaciones y de ocupación de camas de cuidados intensivos, dijo Tedros Adhanom Ghebreyesus.

     

    Tedros recalcó además que esta es "una pandemia desigual", puesto que cada país está respondiendo de manera diferente. Y subrayó que los brotes pueden controlarse mediante medidas específicas, por ejemplo, evitando eventos que pudieran ser riesgo de infecciones, promoviendo el aislamiento y los tests.

     

    Y quiso dejar en claro algo que muchos tienden a confundir:

    - No se trata de una elección entre dejar libre el virus o cerrar nuestras sociedades, enfatizó.

     

    Porque mucha gente piensa que no hay más opciones que estas dos. Suecia, por ejemplo, dejó libre el virus a poco comenzar la pandemia, la primavera pasada. Cuando se implantaron las medidas restrictivas, ya la infección se había filtrado en las residencias de ancianos, lo que ocasionó una gran mortandad entre los residentes. 

     

    Suecia apostó por la inmunidad de rebaño. Y es uno de los países que tiene más muertos per cápita en el mundo.  

     

    Recientemente el prestigioso magazín Time publicó un artículo llamado “La respuesta sueca frente al covid-19 es un desastre. No debería ser un modelo para el resto del mundo”.

     

    Por su parte el New York Times escribe, en otro reportaje: “Décadas de recorte presupuestario y reformas del mercado sentaron las bases para una ola de muerte en residencias de ancianos suecas”.

     

    Y en el referente científico The Lancet, 80 científicos advierten sobre esta “peligrosa falencia, inmunidad de rebaño, que carece de toda evidencia científica”.

     

    Volviendo a la rueda de prensa del lunes, Tedros Adhanom Ghebreyesus advirtió:

    - La inmunidad de rebaño es un concepto utilizado para la vacunación, en el que una población puede protegerse de un determinado virus si se alcanza un umbral de vacunación.

     

    Pero, explicó que esto se logra protegiendo a las personas del virus, "no exponiéndolas a este".

    - Nunca en la historia de la salud pública se ha utilizado la inmunidad del rebaño como estrategia para responder a un brote.

     

    Tedros calificó esta estrategia como "científica y éticamente problemática".

     

    Explicó que, para obtener inmunidad de rebaño contra el sarampión, por ejemplo, alrededor del 95 por ciento de la población debe ser vacunada.

     

    Cuando se trata del coronavirus, no obstante y según estimaciones de la OMS, menos del 10% de la población mundial tiene inmunidad alguna a este virus, lo que significa que la "gran mayoría" en el mundo es susceptible a este (o sea, puede contraer la enfermedad). 

    - Dejar que el virus circule sin control, por lo tanto, significa permitir infecciones innecesarias, sufrimiento y muerte, constató Tedros.

     


    El Director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Foto: captura de pantalla/UN News. 

     

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  • Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson reciben el Premio Nobel de Economía 2020

    Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson obtienen el Premio Nobel de Economía 2020 (Sveriges Riksbank) en memoria de Alfred Nobel. El dúo recibe el galardón por "mejoras en la teoría de subastas e invenciones de nuevos formatos de subasta".

     

     Fuente: SVT. 12-10-2020. Traducción: Magazín Latino

     

    Los profesores Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson se desempeñan en la Universidad de Stanford, en los Estados Unidos. Debido a la pandemia por el coronavirus, el Comité Nobel no pedirá a los laureados que viajen a Estocolmo para la ceremonia de premiación en diciembre. En su lugar, serán invitados en una fecha posterior.

     

    “Buenas noticias”

    - Son muy buenas noticias, estoy muy feliz por esto. Pero aquí es muy temprano por la mañana, dijo Robert Wilson por teléfono, a la agencia de noticias TT poco después del anuncio.

    Las subastas están presentes en todas partes de la sociedad. Las viviendas, los bienes de segunda mano, el mercado de la electricidad, los derechos de emisión y las licencias de móviles son ejemplos de todo lo que se maneja a través de subastas. Peter Fredriksson, presidente del comité de premios, dice que los investigadores han ayudado a aplicar teorías de subastas a usos reales para bienes que son difíciles de vender de la manera tradicional.

    - Las subastas son muy importantes. Generan a diario sumas astronómicas entre compradores y vendedores. Nos afectan a todos, tal vez más de lo que pensamos. Es probable que hayas comprado tu casa en una subasta. Debido a que las subastas son tan importantes, es importante que estén diseñadas de la manera correcta", dice Peter Fredriksson.

    Teorías de subastas

    Robert B Wilson ha desarrollado una teoría para subastar artículos con un valor en común. Esto puede incluir valores futuros de, por ejemplo, frecuencias de radio o la cantidad de minerales en una zona.

    Paul R Milgrom ha formulado una teoría de subastas más general, que contiene valores comunes y privados, y ha analizado los comportamientos de los oferentes.

    Internet también ha impulsado el uso de subastas de otras maneras, sobre todo en el mercado financiero, según Robert Wilson.

    Lo que hará él mismo con los cinco millones de coronas que recibe por el premio, no lo sabe.

    - Se puede usar el dinero en muchas cosas, como por ejemplo, para  para viajar. Pero probablemente lo ahorraré. Para la familia, para mis hijos. Probablemente guardemos esto para otra ocasión, dice, agregando que la pandemia de covid-19 complica las cosas.

      


    Paul R. Milgrom y Robert B. Wilson son los laureados con el Premio Nobel de Economía 2020. Foto: Nbcnews.com. 

     

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