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Guillermo Teillier en Estocolmo: “El problema que tenemos es la falta de unidad” El presidente del Partido Comunista de Chile, Guillermo Teillier, en Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

Guillermo Teillier en Estocolmo: “El problema que tenemos es la falta de unidad”

En visita relámpago a Estocolmo, el presidente del Partido Comunista de Chile, Guillermo Teillier, tuvo un encuentro la semana pasada con chilenos y latinoamericanos residentes en Suecia, para referirse a la situación actual en Chile.

El líder comunista afirmó que, si bien la derecha ha ido perdiendo la iniciativa política, la oposición no ha sido capaz de tomarla. Por falta de unidad.  

- Ese es el problema que tenemos en Chile y que ocurre en muchas partes: la falta de unidad de las fuerzas de izquierda y del centro, de las fuerzas progresistas, dijo Teillier.

 

 Por: Marisol Aliaga. Texto y fotos

 

Encontrándose de paso en Europa, para visitar a familiares, Guillermo Teillier aprovechó de reunirse también con “la familia grande”, el vienes pasado en Allaktivitetshuset, en Sundbyberg, en Estocolmo.

Teillier hizo una exposición bastante exhaustiva sobre la situación en Chile, durante la hora que duró su alocución, que los asistentes escucharon con interés, y al final de la cual pudieron extender sus preguntas. También se refirió a la difícil situación por la que atraviesa Venezuela, que este sábado 23 de febrero se enfrentará a su punto más álgido.

Comenzó refiriéndose a la derrota de la Izquierda en las elecciones presidenciales del año pasado. La derecha derrotó a la Nueva Mayoría con más del 50 % de votación.

- Comenzaron a gobernar con mucha “pachorra”, como decimos en Chile, dijo, sobre la segunda administración de Sebastián Piñera.

El presidente se ha propuesto deshacer muchas de las reformas que se lograron durante el gobierno de Michelle Bachelet. A pesar de que la oposición tiene mayoría, tanto en la Cámara de Diputados, como en el Senado.

- Si quisiéramos actuar en conjunto, podríamos tener una oposición muy firme al gobierno de derecha, que quiere impulsar contrarreformas, o sea, echar para atrás muchos avances del gobierno de la Nueva Mayoría y la presidenta Michelle Bachelet, dijo Teillier.

Piñera ha bajado considerablemente en las encuestas de opinión, y bajó de un   60 a un 40 % de aprobación en la ciudadanía. Según Teillier, Piñera creó expectativas muy grandes en la población:

“Cuando yo llegue a la Presidencia, va a haber un crecimiento acelerado de la economía y de las inversiones en Chile”, dijo. Prometió más empleos, mejores sueldos y el crecimiento de la economía.

- La economía ha crecido. Es verdad, subió de un 2 a un 4 %. Es bastante, pero no se refleja ni en los bolsillos ni en los estómagos de la gente, al contrario. Los precios han subido y esto ha incidido en las encuestas. Hay menos empleos - han tratado de cambiar los índices diciendo que los cálculos del INE estaban errados - pero con ese mismo instrumento se hicieron los cálculos anteriores. El poder adquisitivo de los trabajadores ha bajado, al contrario de lo que ocurrió el gobierno pasado. Subió poco, pero subió.

Durante el gobierno de Bachelet, hubo grandes empresarios que no quisieron hacer inversiones en Chile, pero igualmente la economía experimentó un crecimiento anual de un 2 %. Crecimiento que se vio disminuido por la baja de los precios del cobre, que representa el 40 % del Producto Bruto en Chile. A finales del gobierno anterior, el precio del cobre comenzó nuevamente a subir, y Piñera recibió una economía en ascenso, a diferencia del país que recibiera Bachelet.

 

“Hay que echar por tierra dos grandes mentiras de la derecha”, dijo Teillier:

- 1) Que cuando ellos fueron gobierno dejaron la economía en alto. Mentira, porque ya un año antes de que finalizara su periodo, la economía había comenzado a declinar, y al gobierno de Bachelet le tocó recibir una economía en pleno declive. Cuando discutimos el último presupuesto de la nación, ellos calcularon que iba a crecer un 4,1 %, y no era así. Manipularon los datos de tal manera, que el presupuesto que se aprobó para el año siguiente era inadecuado y no correspondía a la realidad.

- 2) Que la economía comenzó a subir porque Piñera asumió el gobierno. No es así. Es el ciclo natural del capitalismo. El cobre subió, pero luego los factores internacionales comenzaron a incidir en el precio del metal. Luego, cuando Trump le declaró la guerra comercial a China y a otros países, el cobre se estancó, para después subir nuevamente. Pero, no alcanza para revertir el déficit de la economía chilena.

 

 

La desigualdad

Chile es uno de los países más desiguales del mundo, y eso representa un problema para cualquiera administración. Teillier sostiene que esto desespera al actual gobierno, y lo ha llevado a perder la iniciativa política. Para desviar la atención de los problemas internos, se ha focalizado en otros países, como, por ejemplo, Venezuela. Al mismo tiempo intentan llevar a cabo ciertas reformas, una de estas la educación, tratando de revertir la reforma anterior.

- Lo curioso es que, si bien el gobierno ha perdido esa iniciativa política, no la ha tomado la oposición. Es el problema que tenemos en Chile, y creo que ocurre en muchas partes: la falta de unidad de las fuerzas de izquierda y del centro, de las fuerzas progresistas. A pesar de tener desafíos tan importantes de cómo enfrentar las contrarreformas de la derecha y cómo vislumbrar las elecciones que se nos vienen por delante, apuntó Teillier.

 

Aclaró que no se trata de una unidad cualquiera, sino de unidad con propósitos concretos, como la que hubo con el gobierno de Bachelet. Con una propuesta de varias reformas que se llevaron a cabo y que ahora Piñera tiene bajo la mira.

- Estamos en una situación muy compleja. Este año se van a empezar a discutir los proyectos emblemáticos de este gobierno. ¿Cuáles son? Pues, durante el gobierno de Bachelet se hizo una reforma tributaria que significó que los más ricos, el 0, 1 % de los chilenos, pague 300 millones de dólares al año. Con esa plata se logró instalar la educación superior gratuita. Este gobierno va a hacer otra reforma tributaria, que en la práctica es una contrarreforma. Cambiando la manera de cobrar los impuestos le va a traspasar a estos grandes empresarios mil millones de dólares. Y lo dicen con todo desparpajo. Y como van a recuperar esos mil millones, ¿según ellos? cobrando más impuestos a la generalidad de la población pero bajándole a los que ganan más. Al contrario de lo que hicimos nosotros: cobrarles impuestos a las grandes empresas y evitar también la evasión tributaria. Fue una ley bastante drástica.

 

Otro proyecto de Piñera es una reforma laboral que va en contra de lo conseguido en el gobierno de Bachelet, que dio nuevos derechos a los trabajadores, sobre todo durante el conflicto y durante la huelga. Algo que los trabajadores chilenos no tenían.

 

Teillier explicó que en Chile existía el derecho a huelga, pero que los empresarios podían, por ejemplo, desplazar a todos los trabajadores durante el paro. Los  sindicatos no podían negociar, porque lo que había eran grupos negociadores. O sea, el patrón podía negociar con quien quisiera “y amañar a su antojo la negociación”.

- Eso se terminó con esta ley, a pesar de lo imperfecta que quedó, por la intervención del Tribunal Constitucional. Y los grandes empresarios han dicho al gobierno de Piñera que no van a invertir si no cambia esta reforma laboral, porque no es beneficioso para ellos. Y quieren flexibilizar más las normas del trabajo para pagar menos y tener más utilidades. Nosotros sabemos lo que significa esa fórmula, pero este gobierno lo está haciendo con todo desparpajo.

 

El sistema chileno de pensiones  

El tercer proyecto de ley del gobierno actual trata del sistema de pensiones. El sistema previsional chileno es absolutamente privado y se cotiza individualmente. Durante el gobierno de Bachelet surgió un movimiento llamado No + AFP.

 

¿Que son las AFP?(Administradoras de Fondos de Pensiones)

- Las AFP tienen como 35 – 40 de existencia. Las inventó la dictadura y después se exportaron a diversos otros países, lo que resultó ser absolutamente perjudicial para los trabajadores, por lo que ya están revirtiendo la situación.La tasa de retorno (jubilación) de una persona, que gana, por ejemplo, 1 millón de pesos - si es que ha trabajado 30 años y ha pagado sus cotizaciones mes a mes - va a ser de no más de 200.000 pesos. Vale decir, el retorno es de menos de un tercio, casi un cuarto. Chile es uno de los países que tiene las jubilaciones más bajas. Las ganancias de las AFP, que son las empresas privadas que administran esos fondos, suben cada día más, en tanto que las pensiones son cada vez más pequeñas.

Este es el motivo por el cual más de un millón de personas se movilizaron en las calles, en Chile, en protestas contra las AFP, y para terminar con este nefasto sistema.

Sin embargo, Teillier reconoce que no es tarea fácil.

- Porque las AFP en Chile son la base del sistema económico actual, porque la capitalización individual les sirve a las grandes empresas para tener créditos, bancos, para iniciar emprendimientos. Si eso se saca, la economía queda coja, porque es una cantidad enorme de dinero, 200.000 millones de dólares, por lo menos, que están endosados. Entonces, durante el gobierno de Bachelet se hizo un proyecto de que ahora empezaban a cotizar, además, los trabajadores. Un 5 % lo tenía que poner la empresa, más el 10 % los trabajadores. Ese 5 % iba casi en su totalidad a un fondo especial que lo administraba el Estado. Vale decir, ya le empezábamos a sacar una parte de los fondos a las AFP, se los traspasábamos al Estado, y el Estado de inmediato usaba esto como una especie de fondo de reparto solidario, lo que significaba elevar en un 20 % las pensiones de las AFP. De acuerdo con esa fórmula.

Según Teillier, Piñera toma lo que hizo Bachelet, pero lo distorsiona para atrás. La parte que entregan los empresarios no pretende entregarla al Estado, sino a empresas privadas, para aumentar la competencia. Lo que, según él, va a llevar a mejorar las pensiones.

- Lo que hace significa que van a subir las pensiones, pero en 30 años más. Podrán aumentar las pensiones solidarias, que creó Bachelet, para la gente que nunca ha trabajado o que tiene pensiones muy bajas que se compensa con una cantidad de dinero que no es muy alta, pero que ha sido una solución, aunque pequeña, pero para alrededor de un millón y medio de familias por lo menos.

Estos son los proyectos emblemáticos del gobierno chileno, explica Teilller.

- Entonces, o nos ponemos de acuerdo, dentro de la oposición y los que creemos en esto, o sencillamente la derecha va a aprobar estos proyectos. Y hay diputados de algunos partidos que eran de la Nueva Mayoría que han votado incondicionalmente por este gobierno. O sea, no sé si incondicionalmente, porque detrás de esto siempre hay una negociación, alguna prebenda, pero el gobierno hasta ahora se las ha arreglado para conseguir votos.

 

Prueba de esto, y lo que colmó el vaso, según Teilller, fue la actitud de estos partidos respecto a la ley sobre Migración. Chile no quiso suscribir el Pacto Mundial sobre Migración, de las Naciones Unidas. Se dictó, en cambio, una ley en la que la oposición no ganó ninguna de las indicaciones que presentó. 

- Era una ley necesaria, pero las perdimos todas, teniendo la mayoría en la cámara de diputados. Y las perdimos porque diputados de la Democracia Cristiana y del Partido Radical votaron con el gobierno, sencillamente. Y 1 millón 300.000 migrantes quedaron en muy malas condiciones. No tienen prácticamente derechos reconocidos.

 

Respecto al tema de los pueblos originarios, lo califica como otro error de este gobierno.

- El homicidio del comunero mapuche Camilo Catrillanca fue un asesinato en todas sus letras. Esto develó además los montajes de Carabineros para engañar a la opinión publica. Quedó totalmente desvelado que el gobierno, en este caso el Ministro del Interior, Chadwick, estaba interiorizado de lo que había ocurrido. Él incluso ha entregado como tres versiones sobre la misma situación. Primero en la interpelación en la Cámara de Diputados, y luego de que salieran a la luz unos vídeos. En los Tribunales de Justicia se inició un juicio en contra de los carabineros que lo asesinaron, quienes físicamente cometieron el acto, pero políticamente creo que no ha existido ni va a existir justicia. Se estaba encausando una acusación constitucional, pero, hay partidos de la propia oposición que no quieren llevar adelante la acusación constitucional.

 

 

 

NOTA EN DESARROLLO

 

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  • Tribunal sueco declara a ASAP Rocky culpable de agresión – aunque consideró que fue de menor grado

    Publicado: 14-08-2019. Actualizado: 18-08-2019

    El miércoles a las dos de la tarde se dio conocer el fallo del tribunal de Estocolmo. El veredicto fue: culpable de agresión en grado menor.

    ASAP Rocky y dos miembros de su staff fueron condenados a dos años de sentencia condicional y a pagar una indemnización de 12.500 coronas al demandante, quien exigía 140.000 coronas.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    A las dos de la tarde en punto, los asistentes en el tribunal de primera instancia de Estocolmo repartieron los folios conteniendo el veredicto en el proceso legal en contra de Rakim Mayers y dos miembros de su equipo.

     

    Y al minuto siguiente la noticia ya era primera plana en los medios nacionales. Internacionalmente, el interés fue menos, ASAP Rocky no pertenece a la categoría de las celebridades más connotadas, pero sin duda el juicio en Estocolmo contribuyó a que su fama aumentara. Sobre todo, después de que el mismo Donald Trump exigiera su liberación y se ofreciera a pagar la multa, hecho que solo hizo saltar a la vista la ignorancia del presidente estadounidense, puesto que en Suecia nadie puede quedar libre pagando dinero.

     

    Y el fallo era lo esperado, según expertos en jurisprudencia. Mayers había reconocido el delito, y habían pruebas suficientes para probarlo.

     

    Rakim Mayers y los otros dos imputados fueron considerados culpables de agresión al querellante, un hombre de 19 años, inmigrante de Afganistán.

     

    Para ambas partes, el veredicto no era lo que querían. Mayers y sus amigos no fueron absueltos, la corte no aceptó el argumento de la defensa, de que habían actuado en “defensa propia”, y el querellante no obtuvo la suma de dinero que había exigido, casi 140.000 coronas suecas.

     

    La corte tampoco consideró válida la petición del fiscal: seis meses de cárcel, puesto que “la agresión no fue de una naturaleza tan grave, que amerite una sentencia de prisión”. En cambio, los tres imputados fueron condenados a dos años de “sentencia suspendida” o “sentencia condicional”.

     

    “Sentencia condicional” significa, como explicó el juez, Per Lennerbrandt, que los tres condenados no caerán a la cárcel en tanto que no cometan otros delitos en Suecia en el periodo de dos años.  

     

    La agresión que los tres imputados reconocieron y que pudo ser comprobada mediante material audiovisual, significaría dos meses de prisión. Pero, considerando que los imputados fueron privados de su libertad por 31 días, la sentencia condicional no se combinará con multas.

     

    Rakim Mayers y los dos hombres de su equipo deberán pagar una indemnización de 12.500 coronas suecas al querellante. Además, deberán cubrir los gastos de su abogado: alrededor de 200.000 coronas.

     

    Respecto a los otros costes del juicio, el juez declaró que por el momento no era posible dar a conocer todas las cifras. No obstante, expertos calculan que este juicio ha significado al Estado sueco entre 5 y 10 millones de coronas.

     


    Numerosos medios transmitieron en directo, cuando se iba a comunicar el fallo. Foto: Marisol Aliaga.

     

    En "defensa propia"

     

    La versión de los hechos, que Rakim Mayers presentó en la corte, no se contradijo en ningún momento. Él reconoció que había maltratado al querellante y que luego lo había agredido cuando yacía en el suelo. Pero, había actuado en “defensa propia” y convencido de que los jóvenes que los seguían se disponían a atacar - una vez más - a su guardaespaldas. Además de que posiblemente portaban cuchillos y estaban drogados.

     

    La corte desestimó sus afirmaciones, basándose en el testimonio de las dos jovencitas que habían sido testigos de los hechos, y que prestaron testimonio en el tribunal. Según el tribunal, la agresión no fue antecedida por un ataque que haya motivado el uso de la violencia. Tampoco había surgido una situación en la que los imputados se hayan sentido amenazados.

     

    Lo que sí se comprobó fue que los imputados maltrataron al querellante cuando yacía en el suelo, con combos y patadas, y Rakim le aplastó el brazo. No obstante, agrega el tribunal, en un comunicado de prensa, "no se ha probado que Rakim Mayers y sus acompañantes hayan coordinado la agresión", como había sostenido el fiscal.

     

    Los otros dos imputados, además del guardaespaldas, quien también fue llamado a declarar, corroboraron todo lo dicho por el artista.

     

    Las versiones del demandante y su amigo, en cambio, difirieron en varios puntos. La corte concluyó, además, que éstos sí habían actuado en mutuo acuerdo.

     

     

    La mentada botella

     

    El demandante aseguró en la corte que de pronto – en Appelbergsgatan, le habían pegado en la nuca con dos botellas. Y que cuando estaba en el suelo, los americanos le habían asestado veinte combos y patadas, cada uno. Algo que no pudo ser comprobado en el video que muestra la mayor parte de la agresión, según lo corroboraron los testigos.

     

    La botella fue el detalle más peliagudo de todo el juicio, puesto que, si se hubiera comprobado el uso de tal objeto, la tipificación del delito habría pasado de “maltrato simple” a “intento de homicidio.”

     

    No obstante, la existencia de una botella no fue nunca demostrada.

     

    “En una evaluación general, el tribunal considera que no está comprobado que alguno de los imputados hubiera atacado este tipo de objeto” escribe el jurado en el comunicado de prensa que acompañó el fallo.

     

    Agrega que “el tribunal considera que está comprobado que la víctima recibió cortes en los brazos durante el altercado con los imputados. Pero que no ha sido posible establecer exactamente cuando los recibió y de parte de quien. No se logró comprobar que los imputados lo hubieran maltratado con botellas, enteras o rotas. En relación con esto, la corte toma nota de que, en las imágenes de uno de los videos del incidente, que muestra el maltrato, se puede apreciar que los imputados no tienen nada en las manos, cuando la víctima se encuentra en el suelo”.

     

    - La imagen total de evidencias en el caso ha sido compleja. El fiscal no ha podido comprobar que el demandante fue golpeado en la nuca con una botella o que fue maltratado con botellas de vidrio. Esto ha afectado la evaluación de la gravedad del acto, dijo el presidente del jurado, Per Lennerbrant, en un comentario.

     

     

    Agresión – pero no grave

     

    La corte consideró que existen circunstancias tanto agravantes como atenuantes en la agresión. Pero, después de una evaluación general, se llegó a la conclusión de que el maltrato no había sido tan grave como para una condena a prisión. Y, puesto que la cárcel ya no era una opción, tampoco lo era el combinar la sentencia condicional con el servicio comunitario.

     

    Este tema se tocó el último día de alegatos. Entonces, Rakim Mayers declaró que “se ponía a las órdenes de lo que dictaminara la corte”. Cuando el fiscal preguntó a los tres imputados si, en el supuesto caso de ser condenados a servicio comunitario, estarían en condiciones de cumplirlo, en Suecia. Los tres respondieron que sí.

     

    El juez preguntó, también, a cada uno de ellos, si habían sido condenados por algún delito durante los últimos cinco años. Los tres respondieron que “no”.

     

    No obstante, cuando uno de los abogados de los imputados trató de preguntarle al demandante si éste había sido alguna vez condenado en Suecia anteriormente, el juez prohibió la pregunta.  

     

     

    140.000 coronas de indemnización

     

    El querellante exigía la suma de 139.700 coronas, por agravio, daños y perjuicios y por ausencia laboral.

     

    Esta es una suma estratosférica que no se corresponde a los montos de indemnización que se aplican en Suecia. Las víctimas del atentado terrorista de Drottninggatan, por ejemplo, recibieron alrededor de 60.000 coronas.

     

    La corte desestimó la suma exigida por el demandante, primero porque las indemnizaciones se determinan de acuerdo con sumas preestablecidas, y segundo porque las heridas del demandante no eran de la magnitud de lo sostenido por él. Los cortes en los brazos requirieron de atención médica, pero eran superficiales. Además, no se pudo comprobar cómo habían surgido.

     

    La pérdida de dinero por ausencia laboral –10.000 coronas – no pudo ser ratificada, puesto que el demandante no presentó el contrato de trabajo.

     

     
    El abogado de Rakim Mayers, después de una audiencia oral, durante el juicio. Foto: Marisol Aliaga.

     

    Las reacciones

     

    - Rakim Mayers está increíblemente decepcionado. Habíamos esperado un fallo absolutorio, dijo el abogado del principal imputado, en una conferencia de prensa, poco después de ser comunicado el veredicto.

     

    Lamentó no haber alcanzado la meta – demostrar la inocencia de su defendido - y se culpó a sí mismo por esto.

     

    - Tenemos que analizarlo. Es mejor tomar una decisión de esta naturaleza con la cabeza fría, dijo Slobodan Jovovic, ante la pregunta de una apelación.

     

    El fiscal, por su parte, está conforme, pero no del todo. Él exigía una pena de cárcel de seis meses, aunque nadie creyó nunca que la corte aceptaría esta condena.  

     

    - La corte hizo la misma apreciación que yo, con una excepción – el supuesto uso de una botella. Se considera que yo no pude comprobar si se usó ese objeto. Por lo tanto, el castigo es mucho menos de lo que yo había esperado, dijo Daniel Suneson a Aftonbladet.

     

    Al igual que la parte demandante, no está seguro de si apelará el fallo.

     

    El abogado del querellante, Magnus Strömberg, por su parte, tampoco se mostró satisfecho.

     

    - El fallo significa una reparación. Pero no estamos completamente conformes, dijo.

     

    Sus honorarios – alrededor de 200.000 coronas suecas, deberán ser costeados por Rakim Mayers, puesto que es el único de los tres imputados que cuenta con medios como para hacerlo. 

     

    Los expertos calificaron el fallo como “esperado”. En la práctica, una sentencia condicional es como un “tirón de orejas”.

     

    - El veredicto no dice en principio nada, se puede ver solamente como una advertencia, dijo la licenciada Ingela E. Hessius a TT.

     

     Respecto a la indemnización al demandante, explicó:

     

    - El tribunal ha deliberado sabiamente, y no hay nada en el veredicto que asombre. La indemnización se corresponde por completo con lo normal en casos de agresión. Vale decir, 10.000 coronas por agravio, y 2.500 coronas por daños y perjuicios.

     

     

      

    Reflexiones

     

    Lo que más llama la atención, en este “circo mediático”, como lo han denominado algunos, es que un altercado callejero haya conducido a un juicio. En Suecia ocurren miles de casos similares anualmente, y la gran mayoría de estos se archivan casi de inmediato.

     

    “Antes de que la tinta alcance a secarse en el papel”, dijo el criminólogo Leif G W Persson, quien desde un comienzo criticó que este caso se llevara a juicio. El experto aseguró desde un principio que, de no haberse tratado de una celebridad, el caso se habría archivado.

     

    En este caso, poco rima con la “igualdad ante la ley”, con lo que Stefan Löfven le respondió a Donald Trump.

     

    El tema de la provocación y la agresión de parte del demandante al guardaespaldas de Mayers no fue algo que se tocó a fondo, durante los alegatos. El fallo nombra hechos agravantes, pero también atenuantes. Cuando fue preguntado sobre esto, en la conferencia de prensa del miércoles, el juez Lennerbrant respondió que no quería usar la palabra “provocación”.

     

    No obstante, sí hubo un acoso y una provocación, incluso una agresión, de parte del demandante, quien no es la primera vez que asiste a un tribunal. Ha sido condenado cuatro veces, anteriormente, por drogas y por portar arma blanca.

     

    Suecia ha sido criticada en varias ocasiones por sus largos periodos de prisión preventiva. Conforme al principio básico de un Estado de Derecho, de la presunción de inocencia, no es lógico que un sospechoso alcance a cumplir la condena incluso antes de que comience el juicio.

     

    El comité contra la tortura, de las Naciones Unidas, ha criticado varias veces a Suecia por la prisión preventiva a la que somete a sospechosos de delitos. Esto es comparable a la tortura, sobre todo cuando se somete a los detenidos a un aislamiento total.

     

    En Suecia no existe un límite de tiempo en el que la persona puede estar privada de su libertad. Esto no se corresponde con un Estado de derecho, aseguran expertos en jurisprudencia. El caso de ASAP Rocky puso nuevamente este debate en el tapete.

     

    Por otra parte: Lo paradójico de este caso es que un rapero que nunca ha estado comprometido con la política, y que nunca ha querido ser un símbolo de la lucha por los derechos de los afroamericanos en su país, de pronto pasó a ser justamente eso.

     


    El presidente del jurado, Per Lennerbrant, al momento de comunicar el fallo, en el tribunal de Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

      

  • Suecia no firmará el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares

    Suecia no firmará el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares

    El viernes pasado, el gobierno declaró que Suecia no firmará el Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares de la ONU.

    Según la canciller sueca, Margot Wallström, el acuerdo tiene deficiencias. Por otra parte, el gobierno carece del apoyo del Parlamento, para suscribir el tratado.

    - Desearía que tuviésemos una convención que se pueda firmar, pero también he visto cómo se ve esto. Debemos ser realistas, dijo Wallström en rueda de prensa.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Luego de dos años de discutir el tema, el gobierno sueco decidió no firmar el Tratado de Prohibición de Armas Nucleares.

     

    Esto, a pesar de que la canciller sueca, Margot Wallström, declaró, en rueda de prensa el viernes pasado, que Suecia considera que la proliferación de las armas nucleares es una de las amenazas para el mundo. Añadió que Suecia seguiría de observador.

     

    - Me habría gustado tener una convención que fuera posible suscribir y que abarcara bien el asunto. Pero debemos ser realistas, dijo la ministra de Exteriores, en la conferencia de prensa del viernes, agregando que Suecia va a seguir siendo una “fuerte voz en un mundo sin armas nucleares”.

     

    Según ella, este es el mejor camino a seguir, dadas las circunstancias actuales. Recordó que Suecia fue uno de los países que trabajó en la elaboración del tratado y que, por lo tanto, quiere seguir trabajando en esto. “Dejamos la puerta entreabierta”, dijo Wallström.

    - Cuando comparamos esta imagen con la amenaza de las armas nucleares y la meta de un mundo sin estas, la situación es complicada, dijo.

     

    Explicó que había ambigüedad en el acuerdo, que no estaba bien especificado de qué armas se trataba ni tampoco cómo se verificaría el desarme. Tampoco detalla qué relación tiene con los tratados ya existentes. Y enfatizó la necesidad de una convención que sea tanto “normativa, como una herramienta práctica”.

     

    “Una convención que se pueda usar en la práctica”, dijo Wallström.

     

    Fuera de estas razones, la canciller repitió varias veces que no existe el apoyo necesario de la cámara para ratificar el tratado.

     

    Los partidos de derecha dijeron que votarían en contra de la suscripción del tratado. El partido de Izquierda es el único que claramente ha declarado que Suecia debe firmar el acuerdo, y el partido Verde exigió que se adoptara un rol de observador.

     

    Como observador, Suecia supervisará y contribuirá al desarrollo del acuerdo. Puede opinar y dar sugerencias, pero no está habilitado para votar.

     

    El investigador especial encargado por el gobierno, Lars-Erik Lundin, quien presentó su informe en enero del año en curso, consideró que el acuerdo “no es claro”. Que “debe desarrollarse”, y aconsejó no firmar.

     

    Cuando 122 de los 192 Estados miembros de las Naciones Unidas votaron a favor del acuerdo, el 7 de julio de 2017, Suecia votó a favor. Pero no suscribió nada.

     

    ¿La razón? En el país comenzó un debate interno en el que también líderes de EE.UU. y la NATO se pronunciaron.

     

    Además, Francia y Gran Bretaña han advertido, desde entonces, que la cooperación con Suecia se vería perjudicada si Suecia suscribía el acuerdo, que tampoco ha sido firmado por los países vecinos.

     

    Por su parte el ministro de Defensa, Peter Hultkvist, ha dicho que la cooperación con otros países no puede aventurarse.

     

    Aunque la canciller quiso remarcar que las decisiones al respecto las toma solamente Suecia.  

    - Tomamos nuestras decisiones de política de seguridad como países no alineados. Nadie más nos va a dictar o amenazar con diferentes cosas. Decidimos en base a una evaluación general de todos los argumentos presentados, y eso es lo que hemos hecho, subrayó Wallström, en entrevista con Dagens Nyheter.

     

    Añadió que Suecia continuaría con la cooperación con distintos países y organizaciones, “por la importancia que esto tiene en la política de seguridad”.

     


    Beatrice Fihn. Foto: Twitter.

      

    Beatrice Fihn: “Se sigue a Trump”

    La organización Ican obtuvo el 2017 el Premio Nobel de la Paz por su labor en contra de las armas nucleares. La secretaria de la organización, la sueca Beatrice Fihn, se mostró el viernes muy desilusionada de la postura de Suecia.

     

    La calificó de "contravención histórica en contra de la política de seguridad sueca", en momentos en que el riesgo de usar armas nucleares en el mundo está aumentando.

     

    - Estamos extremadamente decepcionados y preocupados por este mensaje del gobierno sueco, expresó Fihn a la televisión sueca, SVT.

     

    Agregó que la investigación encargada por el gobierno – que aconsejó no firmar – ha recibido muchas críticas de parte de expertos en el tema. Que la verdad es que “se ponen nerviosos frente a USA”. Y que esto debilita a Suecia.  

     

    - Las armas nucleares son una amenaza para nosotros, pero el gobierno ahora elige legitimar estas armas y aceptarlas en lugar de pararlas, no siguiendo la política tradicional sueca, dijo Beatrice Fihn.

     

    Según ella, las razones de no suscribir el acuerdo son otras:

    - Estas son solamente excusas. Están nerviosos ante los Estados Unidos, Rusia, Gran Bretaña, Francia, las potencias nucleares. Se sigue a Trump, en lugar de seguir las directrices suecas.

     

    Más información: 

    El tratado se abrió para la firma el 20 de septiembre de 2017, en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, y entrará en vigor 90 días después de que 50 naciones lo ratifiquen. Hasta la fecha lo han ratificado 23 países.

     

    Las nueve potencias nucleares: Estados Unidos, Rusia, el Reino Unido, Francia, China, Corea del Norte, India, Pakistán e Israel no participaron en las negociaciones del tratado. De estas, cinco son miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Rusia, Reino Unido, China, EE. UU. y Francia.

     


    La Ministra de Exteriores, Margot Wallström, en la conferencia de prensa del viernes. Foto: captura de pantalla, Regeringen.se.

     

  • Lo que los mayores medios de información no están contando sobre EEUU

    El presidente estadounidense continúa ocasionando polémica, que rápidamente se hace eco en los medios internacionales. La más reciente, su forma de tratar a congresistas origen en países que el día anterior Trump había tildado de "los más incompetentes del mundo".

    Pero el problema es otro, escribe el profesor Vicenc Navarro.

    "Tal atención a la figura de Trump crea una percepción errónea de que el mayor problema que tiene EEUU es su presidente, ignorando que el problema real, apenas citado por los medios, es que la mayoría de la clase trabajadora de raza blanca (que es la mayoría de la clase trabajadora en EEUU) vota a Trump y, muy probablemente, continuará votándolo en el futuro". 

     

     Por: Vicenç Navarro (*)

     

    Se están produciendo grandes cambios en EEUU que apenas han sido dados a conocer en España por parte de los mayores medios de información que, en su intento de informar a los españoles sobre la situación política en aquel país, se centran en presentar (y predominantemente ridiculizar) la figura del presidente Trump, comentando sus extravagancias y falsedades. Tal atención a la figura de Trump crea una percepción errónea de que el mayor problema que tiene EEUU es su presidente, ignorando que el problema real, apenas citado por los medios, es que la mayoría de la clase trabajadora de raza blanca (que es la mayoría de la clase trabajadora en EEUU) vota a Trump y, muy probablemente, continuará votándolo en el futuro (es interesante señalar, por las razones que citaré más adelante, que parece haber un redescubrimiento en aquel país de la clase trabajadora, a la que se había dado por desaparecida u olvidada, siendo sustituida por las clases medias.) Y es también interesante señalar que, aun cuando Trump ha sido votado por amplios sectores de la burguesía y la clase media, el hecho es que, sin el apoyo de la clase trabajadora de raza blanca, no habría sido elegido presidente de EEUU. En realidad, es incluso probable que sea reelegido de nuevo en 2020, y ello a pesar de que la mayoría de ciudadanos desaprueban su gestión. El sistema electoral de EEUU (que favorece a las fuerzas conservadoras), la enorme lealtad de sus votantes (el 82% de aquellos que lo votaron, volverían a hacerlo), y el desánimo y el rechazo de la clase trabajadora y de amplios sectores de las clases medias hacia el Partido Demócrata (que en su día se llamaba el Partido del Pueblo -the People’s Party­-, considerado, con una enorme generosidad, como el partido de izquierdas frente al partido de derechas, el Partido Republicano) son factores a favor de su reelección.

     

    ¿Por qué la clase trabajadora está votando a la ultraderecha? Por la misma razón que en Europa también lo hace

    Tal como también ha ocurrido en Europa, el movimiento hacia la ultraderecha de votantes de la clase trabajadora se debe, en gran parte, al abandono por parte de los partidos de centroizquierda o izquierda de las políticas “labor friendly”, es decir, de las políticas públicas redistributivas que los habían caracterizado (y que habían favorecido al mundo del trabajo). Tal abandono ha ido acompañado de la adopción de políticas públicas de sensibilidad neoliberal que han incluido medidas que han debilitado mucho el mundo del trabajo, tales como las reformas laborales regresivas que han causado un gran aumento de las desigualdades (alcanzando niveles que nunca se habían conocido en los últimos cuarenta años y que han causado un claro deterioro de la calidad de vida y el bienestar de la clase trabajadora y demás componentes de las clases populares). Tales políticas neoliberales fueron iniciadas por el presidente Reagan en EEUU y por la Sra. Thatcher en el Reino Unido, habiendo sido continuadas más tarde incluso por partidos gobernantes que se definían de centroizquierda o izquierda, como en los gobiernos de Clinton y Obama en EEUU, y Blair, Schröder y Zapatero en Europa.

    De estas observaciones se deduce que el foco principal de la atención mediática debería ser el comportamiento de estos partidos gobernantes, intentando entender por qué sus bases electorales los han abandonado. Si hicieran esto, verían que los datos muestran claramente que fueron estas políticas neoliberales las que crearon una enorme crisis social que ha afectado sobre todo a las clases populares. Y es esta realidad la que el establishment político-mediático en EEUU ignora, enfatizando en su lugar las excelencias del modelo económico liberal de aquel país, mostrando su continuo crecimiento económico como mejor prueba de ello. Otros indicadores que también utilizan para mostrar la excelencia del modelo liberal estadounidense es la evolución de los indicadores tradicionales de eficiencia económica, tales como la tasa de desempleo, sin tener en cuenta que la gran mayoría de empleo nuevo es precario y temporal.

     

    La falsedad del éxito del modelo económico neoliberal en EEUU

    La tasa de desempleo en EEUU más divulgada en los mayores medios de información es, en teoría, muy baja (3,6% en mayo de 2019), y es la que el presidente Trump utiliza constantemente. También es la que los grandes medios de información españoles reproducen. Pero esta cifra es de escaso valor para conocer el estado del mercado de trabajo estadounidense. Una tasa más realista es la publicada por la Agencia de Estadísticas Laborales (US Bureau of Labor Statistics, cuadro A-15, en “The employment situation – May 2019”) del gobierno federal, que utiliza la cifra de 7,1%, siendo mucho mayor para las personas con una educación inferior a la secundaria (que incluye la mayoría de la clase trabajadora no cualificada) y que es del 16% entre blancos y del 28% entre afroamericanos. Pero, además de la elevada tasa de desempleo, hay también una muy alta precariedad en el empleo, así como un proceso de uberización del mismo (es decir, la externalización de la relación laboral, pasando de ser empleado de una empresa a un autónomo, perdiendo así el trabajador toda capacidad de negociar los salarios y derechos laborales). Como consecuencia de estos hechos, ha habido un descenso de los salarios durante el período definido como “exitoso”. Para los trabajadores no cualificados, el salario por hora ha descendido desde 1973 un 17%.

    Las consecuencias de estos cambios en unas cifras vitales para la población se muestran con toda claridad. Lo que los medios de información no dicen es que han aumentado de una manera muy notable las enfermedades y muertes por desesperación (“diseases of despair”) entre estos trabajadores no cualificados, incluyendo epidemias de consumo de opiáceos (habiendo crecido 17 veces el número de muertes por adicción a las drogas), epidemias de alcoholismo (causando tantos muertos en un año como el número de soldados muertos en las guerras de Corea y Vietnam), y así un largo etcétera.

     

    El deterioro de la calidad de vida de las clases populares

    Este deterioro, sin ser tan acentuado ahora como a principios del siglo XX, en los años 30 (durante la Gran Depresión), ha creado una enorme crisis de legitimidad del sistema liberal económico y de su establishment político-mediático. Y es esta crisis la que no se está analizando en los grandes medios y sobre la que no se está informando, lo cual es grave, porque sin entenderlo no se puede explicar el auge de la ultraderecha –representada por Trump– (que ha aparecido también en Europa por causas semejantes). Esta ultraderecha tiene características comunes con el fascismo, tales como un nacionalismo extremo y autoritario, una demonización y represión de las minorías y de los inmigrantes, una homofobia y machismo muy extremos, una narrativa antiestablishment que considera que el Estado está captado por las minorías raciales, un desprecio por el sistema parlamentario y por las instituciones representativas, un deseo de control de los medios de comunicación con intolerancia a la crítica, unas promesas de recuperar un pasado idealizado con eslóganes que contienen enormes promesas de imposible ejecución, un culto al líder al que se considera dotado de cualidades sobrehumanas, así como un canto a la fuerza, al orden y a la seguridad, con un ejercicio de la fuerza y la violencia sin frenos. Su gran agresividad, sin embargo, no aparece en forma de intervenciones militares (ya que son conscientes de los desastres que supusieron intervenciones previas de este tipo), sino en forma de bloqueos económicos como han sido los casos de Irán y Venezuela (que han provocado más muertos que los que hubiera habido en caso de conflicto armado). No hay duda de que el desarrollo y continuidad de tales políticas podrían llevar a un desastre.

    Existe una diferencia, sin embargo, entre la ultraderecha gobernante en EEUU y el fascismo europeo en cuanto a sus políticas económicas. El fascismo conocido en Europa (y que era la defensa de la estructura del poder capitalista frente a la amenaza del socialismo y del comunismo) no era anti-Estado. Tenía un barniz social, con el cual intentaba llegar a la clase trabajadora. Así, el nacionalsocialismo era un intento de derivar a la derecha el enfado popular hacia el sistema capitalista. No así la ultraderecha actual en EEUU, que es profundamente anti-Estado, teniendo características del libertarismo. Vox ejemplifica en España el trumpismo, a diferencia de la ultraderecha francesa, por ejemplo, liderada por el partido de Le Pen.

     

    Las limitaciones políticas de carácter identitario de lo “políticamente correcto”

    Frente a esta amenaza, la estrategia de la izquierda estadounidense, a través del Partido Demócrata, fue enfatizar las políticas antidiscriminatorias de género y de raza, encaminadas a la integración de las mujeres y minorías en el establishment político-mediático del país. Se seguía una estrategia basada en lo “políticamente correcto”, es decir, con unas prácticas y un lenguaje antidiscriminatorio focalizados en políticas públicas de afirmación identitaria (repito, fundamentadas en el género y la raza).

    Tales intervenciones, sin embargo, aunque importantes, han sido insuficientes. Su falta de atención hacia la discriminación de clase (es decir, hacia la discriminación contra las clases populares) ha sido su gran punto flaco. El fracaso de esta estrategia, en el caso del mayor movimiento feminista en EEUU (NOW), se ve claramente en que la mayoría de mujeres de clase trabajadora (la mayoría de mujeres) no votaron a la candidata feminista, Hillary Clinton, sino a Trump. El supuesto de que el movimiento feminista estaba hablando en nombre y en defensa de todas las mujeres no convenció a muchas mujeres, incluyendo la mayoría de mujeres de la clase trabajadora, que no votaron por la candidata de NOW, sino por Trump, que se presentó como el candidato antiestablishment neoliberal, centrado –según él- en el Estado federal.

     

    La discriminación olvidada: la discriminación de clase

    Las mujeres, como los hombres, pertenecen a distintas clases sociales, cada una de las cuales sufre distintas formas de discriminación, sosteniendo intereses distintos e incluso opuestos. Y la realidad es que parte de las dirigentes del movimiento feminista son mujeres de clase media alta ilustrada (es decir, con titulación universitaria) cuyas propuestas y cuyo discurso no atrae a las mujeres de clase trabajadora, o no las atrae con suficiente fuerza para superar su identidad de clase. Como cualquier ser humano, las mujeres tienen varias identidades, una de ellas la de ser mujer. Pero tiene también otras identidades, como la de la clase social a la cual pertenecen. Y esta última define también cómo se expresa la identidad como mujer. La mujer liberal burguesa (de clase alta) por ejemplo, tiene una visión de “ser mujer” distinta a la visión de la mujer trabajadora. Y esta realidad queda ocultada, sin embargo, cuando las primeras se presentan como representantes de todas las mujeres. Lo que ha ocurrido en las últimas elecciones presidenciales en EEUU es un claro ejemplo de ello.

     

    Los derechos políticos y sociales están muy determinados por los derechos económicos

    El discurso identitario se ha centrado en EEUU principalmente en los derechos políticos y sociales (como por ejemplo los derechos de representación, puestos de poder ocupados por las personas discriminadas, sean estas mujeres o minorías), pero muy poco en los derechos económicos.

    Más concretamente, el discurso identitario en EEUU se ha centrado en corregir la discriminación de las minorías y de las mujeres, con propuestas para facilitar la integración de dichas personas discriminadas en la estructura del poder actual, asumiendo que tal integración ayudaría a todas las mujeres o miembros de las minorías. En este sentido, la estrategia feminista se ha centrado en los temas identitarios, facilitando la integración político-social de los sectores discriminados, con un énfasis en el desarrollo de los derechos políticos y sociales de representatividad, tanto en la esfera pública como en la privada. Sin embargo, ha ofrecido una atención muy limitada a los derechos económicos (los derechos que centran la atención de las clases populares -mujeres y hombres- tales como el trabajo y los salarios dignos, el acceso a la sanidad, a la educación, a la vivienda, a la jubilación digna, etc.). Al centrarse en combatir las discriminaciones por raza o género, han olvidado la discriminación por clase, facilitando así la imagen de que el objetivo de la estrategia del Partido Demócrata era la supuesta captura del Estado federal por parte de las minorías y las mujeres. Y así lo han percibido las clases discriminadas. El Partido Demócrata, por ejemplo, ha dejado de estar liderado por hombres blancos, siendo estos sustituidos ahora por mujeres y afroamericanos (la mayoría de clase media ilustrada, es decir, con formación académica), que continúan imponiendo políticas neoliberales como por ejemplo el estímulo de la movilidad de capitales e inversiones -la odiada globalización- que ha dañado a las clases populares. La Sra. Clinton, líder feminista, era la mejor promotora, como ministra de Asuntos Exteriores del gobierno Obama, de la globalización del capital estadounidense, lo que facilitó la desindustrialización de EEUU y dañó a la clase trabajadora industrial, eje del apoyo a Trump.

     

    El socialismo como ideología transversal

    Esta orientación exclusivamente identitaria evitó la transversalidad que ofrecía el concepto de clase social, lo cual habría permitido relacionar los distintos movimientos identitarios, mostrando su relación e interdependencia. De ahí la novedad y atractivo del socialismo: un proyecto basado en la universalización de los derechos sociales y de los derechos económicos, que mejore la calidad de vida de las clases populares (en su distinta y variada composición de género y raza) a través de un proyecto de empoderamiento y emancipación que una las distintas luchas para disminuir y erradicar la explotación con un hilo conductor, utilizando las instituciones representativas y las movilizaciones sociales para alcanzar su objetivo.

    Y este es el proyecto que Bernie Sanders anunció en la presentación de su candidatura en Washington D.C. Habló del socialismo democrático como la continuación del New Deal iniciado por el presidente más popular que haya tenido EEUU, el presidente Franklin D. Roosevelt. Fue este el que habló de la necesidad de que el Estado federal garantizara, junto a los derechos sociales y políticos (la libertad de expresión, de asamblea y de religión, de participación en el proceso electoral, de acceso a la información y de organización, entre otros) los derechos económicos y sociales (como el derecho al trabajo digno y bien remunerado, a los servicios sanitarios, a la salud, a la educación -desde escuelas de infancia a la universidad-, a la vivienda digna y confortable, a un medioambiente de calidad y a la jubilación -también digna y satisfactoria-, entre otros).

    La materialización de tales derechos exigía un cambio sustancial de las políticas públicas que, como había denunciado el presidente Roosevelt antes y Martin Luther King más tarde, habían sido favorables a ofrecer todo tipo de ayudas públicas a las rentas del capital y de las clases pudientes (el “socialismo para los ricos y para el mundo empresarial”, corporate socialism). España se podría haber añadido el socialismo bancario (por haber recibido la banca la ayuda pública más importante que el Estado haya hecho, con 60.000 millones de euros).

     

    El socialismo para los ricos y el mundo empresarial

    Lo que era necesario (según había apuntado Roosevelt) era un cambio de 180º en el tipo de socialismo. El socialismo democrático popular tenía que sustituir al “socialismo de las élites financieras y económicas”, socialismo este último que había sido un desastre y estaba (está) llevando a EEUU a la “barbarie”, forzando, como bien predijo Karl Marx, a tener que escoger entre “barbarie o socialismo”. Y la realidad lo está demostrando hoy también. Actualmente existe un gran rechazo hacia el capitalismo salvaje (el socialismo de los ricos) que Trump representa. La gran mayoría de los jóvenes y de las mujeres (los dos grupos con peores condiciones económicas) preferirían vivir en un socialismo democrático que no el capitalismo actual. En un país donde el 1% de la población estadounidense posee el 92% de todas las acciones bancarias y en el que el director ejecutivo de la compañía comercial más grande, Walmart (que tenía a la Sra. Clinton en su dirección), gana más de mil veces más que uno de sus empleados medios, no es sorprendente que las clases populares estén enfadadas. Y todo esto queda ocultado con el énfasis en Trump. Lo que es prácticamente nuevo en EEUU es que grupos que han sido víctimas del sistema, intenten romper con la monopolización de su victimismo para coordinarse e incluso unirse en un proyecto común que favorezca a todos los amplios sectores de la población que están explotados y discriminados. Para entender el elemento de transversalidad en su estrategia unitaria, hay que recuperar el concepto de poder de clase y el significado del socialismo. Este hecho, que es lo más importante en EEUU, es lo que el establishment político-mediático español quiere ocultar.

     

     (*) Vicenç Navarro es Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Políticas Públicas de The Johns Hopkins University

     

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