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Domingo, 29 Marzo 2020 22:44

Por la razón o la fuerza

La pandemia del Covid-19 azota y pone a prueba el sistema sanitario de prácticamente todos los países del planeta. Suecia apela al “sentido común” de sus ciudadanos con “recomendaciones” en lugar de prohibiciones.

La enfermera universitaria Lilian Aliaga reflexiona sobre la estrategia de Chile, diametralmente opuesta a la de Suecia. ¿Qué será mejor, la razón o la fuerza? O, ¿es posible unir ambas?

 

 Por: Lilian Aliaga 

 

“Por la razón o la fuerza” reza nuestro escudo nacional…siempre me ha violentado ese mensaje, y así lo he manifestado abiertamente cada vez que ha sido pertinente.

Por la razón y siempre por la fuerza de la razón, fue mi lema siempre. Y digo fue, porque en estos momentos de crisis y cuando estamos siendo azotados por una pandemia de características nunca antes vista me he encontrado, casi sin darme cuenta, cambiando de opinión.

Como yo, miles de chilenos estamos aceptando con alivio las medidas restrictivas impuestas por el gobierno, presionado - hay que subrayar - por distintos estamentos sociales, entre los más relevantes, dirigentes del Colegio Médico y autoridades comunales.

Parece increíble que hasta el día tres de marzo - ni siquiera un mes atrás - veíamos con distanciamiento y asombro lo que ocurría en China y en otros países, cuando el coronavirus se extendía por Europa. El sentimiento colectivo era el de cierto grado de seguridad, tal vez generado por la idea de protección que nos confiere el hecho de encontrarnos situados geográficamente entre dos barreras naturales: la cordillera de Los Andes por un costado y el océano Pacífico por el otro.

Por otra parte, el encontrarnos en una situación sociopolítica excepcional, a partir del estallido social del 18 de octubre, despertó en gran parte de nuestra población una inmensa suspicacia, llevando a muchos a creer que se trataba de un “virus tongo”, vale decir un virus inventado por un gobierno dispuesto a cualquier cosa con tal de frenar las movilizaciones ciudadanas.

Esto, propiciado por la conducta del presidente Piñera y su ministro de Salud, Jaime Mañalich, quienes insistentemente aparecían en los medios emitiendo declaraciones con respecto al "alto grado de preparación que tendría nuestro sistema de salud para hacer frente a la llegada del coronavirus", dando incluso la sensación de que era algo que lo desearan.

Y finalmente llegó…un médico de la ciudad de Talca que regresó junto a su esposa de un viaje de vacaciones por el sudeste asiático fueron los primeros casos registrados. De ahí en adelante el virus se ha extendido como un reguero de pólvora. Desde otros países, tanto viajeros chilenos como turistas extranjeros lo trajeron al país, y con esto la estrategiapara combatirlo se puso en marcha.

No ha sido fácil, es muy distinto planificar en teoría que llevar a la práctica, y cada medida implementada ha tenido un alto costo, especialmente para la clase trabajadora y, por ende, una fuerte crítica social. Ha habido mucha confusión en la información y descoordinación de las autoridades encabezadas por un ministro de Salud soberbio y nada empático.

Aunque parezca un contra sentido increíble, al gobierno le ha costado mucho aceptar la participación del Colegio Médico en la estrategia para hacer frente a la pandemia. Fue necesario que su presidenta, la doctora Izkia Siches, lo emplazara y criticara públicamente para que finalmente los invitara a ser parte de la llamada “Mesa social Covid -19” que, a una semana de su formación, ha logrado acuerdos para hacer efectivas medidas más drásticas en el combate del virus.

Al ser consultada la doctora Siches, en el programa Mentiras Verdaderas, de Red TV, el jueves 26, acerca de la razón que, a su juicio, habría tenido el gobierno para marginar a quienes más tendrían que decir y aportar, no tuvo empacho en decir que ella pensaba que “el gobierno visualizaba en esta pandemia la oportunidad de salir triunfante, y no quería compartir el triunfo con otros actores” …

Así las cosas, a 23 días del comienzo de la crisis, Chile presenta 1306 [hoy 1909] contagiados por corona virus y 4 [hoy 6] personas fallecidas en distintas regiones del país, siendo la región metropolitana y específicamente el sector oriente de Santiago en donde se registra el mayor número de contagios. Esto a causa de que es en ese sector de la capital donde se concentra la población de mayores recursos y, por ende, los que tienen la capacidad económica para salir del país y regresar de sus viajes portando el virus.

También es ese grupo de personas el que ha dado la mayor muestra de desobediencia cívica, al no acatar las medidas decretadas desde un comienzo, como la más simple de todas: QUEDARSE EN SUS CASAS. Y han contribuido, por consiguiente, a propagar la infección, lo que ha llevado finalmente a decretar, desde el día 26 de marzo a las 22:00 horas, CUARENTENA OBLIGATORIA en siete comunas de la capital chilena. Esto implica prohibir el desplazamiento de personas libremente dentro, desde y hacia las zonas afectadas por la medida. El cumplimiento de este decreto es reguardado por carabineros y militares que patrullan las calles, y quienes las incumplen arriesgan penas en distintos grados según las circunstancias.

En esta ocasión, y con el fin lograr aminorar los efectos de una pandemia que recién están comenzando y que según las proyecciones tendrá su punto más álgido hacia mediados del mes de julio, vale decir en pleno invierno, desgraciadamente ha sido necesario hacer uso del lema de nuestro símbolo patrio y se han debido implementar medidas “por la FUERZA”. La razón no siempre funciona…

 


El escudo de Chile. La doctora Izkia Siches. Foto: Wipipedia. El Desconcierto. cl 

 

 

 

 

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“Algunos no entienden que las decenas de miles que salen a las calles lo que quieren es que se acabe el Neoliberalismo, el gobierno de Sebastián Piñera, y no se irán de las calles hasta lograrlo o ser masacrados en masa por el régimen”, escribe Rubén Abrines Collins, respecto al estallido social en Chile.

 

 Por: Rubén Abrines Collins

 

Un ojo acá y una mirada atenta allá

Sería un falluto si no dijera que no tengo un ojo y un oído en lo que está ocurriendo en las calles y plazas de Chile.

Hace muchos días las voces de miles que están en las calles reclaman y siguen sin que nadie se aventure a prever cual será el final y quienes dirán la última palabra.

Sin dudas lo que reclaman es más democracia y que se cree un nuevo pacto social con libertad, más democracia y justicia social.

¡Qué no se entiende?

Algunos no entienden que las decenas de miles que salen a las calles lo que quieren es que se acabe el Neoliberalismo, el gobierno de Sebastián Piñera y no se irán de las calles hasta lograrlo o ser masacrados en masa por el régimen. 

Por eso no salen de las calles de todo el país.

Lo poderes fácticos, internos y externos, guardan silencio.

Los cínicos del gobierno de los ultra ricos les declaran la guerra a los niños y la extienden a toda la sociedad por todo el país.

Realmente conmueve ver un día sí y otro también ver decenas de miles de niños, madres, jóvenes, ancianos, trabajadoras, profesionales, levantando sus reivindicaciones desde las más plebeyas hasta las de urgente necesidad, como los remedios.

Queridos uruguayos, entrañables compañeros, compatriotas todos, podemos ser de cualquier condición, de cualquier colectividad política, frenteamplistas, colorados, blancos, sin partido, menos indiferentes y mirar desde esta esquina del Río de la Plata con ajenidad, como si la cordillera de los Andes nos impidiera ver, oír y escuchar, saber lo que todo un pueblo está en las calles reclamado con toda razón y justicia.

No sería cosa de uruguayos.

No doy consejos y no me callo.

Estaríamos deshonrando los mejores legados Artiguistas y todas nuestras mejores experiencias solidarias e internacionalistas. 

El pueblo chileno sigue en las calles.

El gobierno está deslegitimado y acorralado, sin respuestas salvo la represión y balbuceos políticos zigzagueantes, agónicos, sólo se podrá mantener por la fuerza de las armas y la indiferencia de muchos en el mundo.

Hay un pueblo entero en las calles de Chile, se organiza y elaboran propuestas, para su país, hasta los niños, los adolescentes, gente de todas las condiciones y profesiones, jubilados, desocupados, comerciantes, artistas, etc.

Si te creíste que olvidé lo que está en juego el 24 de noviembre nada más y nada menos que dos proyectos antagónicos en disputa, uno el de continuar construyendo y el otro el de desconstruir, te aviso, recién nos presentaron. 

Una nueva elección, por muy importante que sea, por un nuevo gobierno en mi país, no debería distraerme.

No sería quien soy. Es más, sería un fraude, si guardara silencio de forma vulgar como un egoísta pequeñoburgués que se mira el ombligo.

La gente está en las calles y es tratada como extraños en su tierra. 

No existe democracia fuerte sin ciudadanos y militantes probados que están dispuestos a correr la suerte de sus hermanos allí donde haya un pueblo en lucha y una injustica a vencer en el continente.

Un ojo acá, una mirada atenta allí.

Es hora de levantar las voces y extender brazos voluntarios por las decenas de miles que se juegan todos los días su libertad y sus vidas en las calles de Chile.

No demorará en caer el putrefacto gobierno de los empresarios ricos que se adueñaron de esa sociedad, como cosa propia desde la dictadura Pinochetista cuando instaló el Neoliberalismo sobre un océano de sangre y asesinatos, como lo hicieron con todos los golpes de estado, incluido el de nuestro país.

Indigna el silencio del mundo.

Chile es piedra, agua, tierra, montañas, cordilleras, no se movió de donde siempre estuvo, nadie lo va a mover de ahí.

Despertó y dijo basta y se echó a andar, asqueado, el pueblo chileno.

Hizo estallar el pacto social perverso impuesto por la dictadura fascista y los empresarios ladrones Neoliberales y va por un nuevo contrato social con una Constituyente, o como quieran llamarla.

La sociedad chilena no tiene retrocesos, porque el corazón de los chilenos no quiere más retiradas y está dispuesto a dejar atrás este presente que los ata al pasado.

Es más que evidente que lo que queda de gobierno, y del actual nuevo ejecutivo, simplemente está negociando con las FF.AA., para ver que pueden salvar de sus privilegios adquiridos ilegítimamente con el saqueo a millones de chilenos, postrados desde la dictadura hasta acá.

Los niños de secundaria saltaron por encima de los molinetes y se atoró el sistema de trasporte y el gobierno perdió totalmente el rumbo, puso piloto automático y les declaró la guerra.

Niños y adolescentes fueron reprimidos por el ejército con estado de sitio e igual volvieron a las calles.

La indignación se transformó en insurgencia, insubordinación civil, corrió con la ligereza de los pies de Aquiles y el mundo mira atónito lo que ya es una epopeya.

En todas las ciudades y pueblos jóvenes, muchachas y muchachos y sus padres y abuelas se volcaron a las calles con sus trajes típicos y sus danzas, y fueron reprimidos, secuestrados y asesinados.

Igual volvieron a las calles.

Silencio sepulcral, silencio, nada está ocurriendo en Chile para el mundo de países hegemónicos del capitalismo salvaje de EE. UU., la CEE y sus gobiernos falderos de este continente.

Volvieron a las calles.

Más indignados se montaron en los caballos de los monumentos, en una imagen épica galopan con sus reclamos y banderas al futuro que están construyendo entre decenas de miles.

Fueron gaseados, heridos, por cientos, y más muertos.

Informan los canales de televisión del sistema, contabilizan muertos, heridos, presos, desaparecidos, igual como hacen con la cotización de la moneda en cada informativo de cierre.

Después no quieren que haya incendios.

Y de paso cañazo los delincuentes, oportunistas, ladrones, policía y militares corruptos y supuestos radicales, siempre abona en el terreno del fascismo, del poder, de los gobiernos corruptos.

Igual vuelven a las calles.

Lo que estalló en Chile como si fuera una travesura protagonizada por niños de secundaria, no fue por treinta pesos de aumento del boleto.

Desnudó décadas del rostro de uno de los gobiernos del Neoliberalismo sostenido por el fascismo de las FF.AA., promocionado por décadas como ejemplo y modelo de los gobiernos del auto titulado “Grupo de Lima”.

Hicieron cantatas, las orquestas sinfónicas tocaron los valses clásicos, los coros al aire libre subieron los reclamos al cielo, el canto popular y la charanagua se adueñaron de los espacios populares y no dejaron las calles.

Mañana volverán.

¿Quién te asegura a vos que mañana o pasado no podríamos ser los elegidos como Bolivia, Venezuela, Nicaragua, Libia, cualquiera de los cualquiera, y seamos nosotros que tengamos que salir a las calles porque nos equivocamos?

Agarrá tu tambor y tu guitarra, una flor para regalar, y prepárate por si te toca ser elegido y tenés que salir a la calle como los chilenos por lo que ellos quieren y están decididos a dejar atrás.

No te distraigas.

Sigamos.

Rubén Abrines Collins.


2.11. 2019.


La imagen que se hizo icónica, manifestantes en las calles de Santiago. Fuente: Redes sociales. 

 

 

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Miles de manifestantes se encuentran en el sector de Plaza Italia para participar en la actividad que denominaron como “la marcha más grande de Chile”. Esta movilización se da a una semana que desde que inició el estallido social de manera nacional, que ha incluido que varias regiones del país se encuentren en estado de emergencia y con toques de queda durante las noches.

 

 Fuente: Radio BioBio. 26.10.2019

 

La manifestación se ha concentrado en Plaza Italia desde las 17:00 horas. Sin embargo, el llamado no era hacerlo solo en Santiago, ya que esta movilización se está replicando en ciudades como Copiapó, Viña del Mar, Curicó, Rancagua, Concepción, Los Ángeles, Temuco, Osorno ente otros lugares.

 

Desde la plataforma Unidad Social informaron que la movilización además es para que se retiren los militares de las calles, se retiren del Congreso todas las leyes que vayan en contra del pueblo y que se realice una nueva constitución a través de asambleas constituyentes.

 

El tránsito se encuentra completamente cortado y la manifestación se desarrolla de manera pacífica. De acuerdo a las estimaciones oficiales de la Intendencia Metropolitana, más de 1,2 millones de personas están participando en “la marcha más grande de Chile” en Plaza Italia y sus alrededores.

 

Al poniente, la manifestación llega a las cercanías de La Moneda y para el oriente llega hacia Salvador.

 

Minuto a minuto

 

21:22 horas: Pese a que tuvo por más de cuatro horas un desarrollo totalmente pacífico, grupos pequeños de encapuchados provocaron disturbios que acabaron en enfrentamientos con Carabineros. En esos momentos muchos manifestantes encendieron las luces de sus celulares y la multitud comenzó a cantar El Baile de los que Sobran, la icónica canción de Los Prisioneros. Incluso durante las protestas se pudo ver juntos a la barra de la Universidad de Chile con Colo Colo, quienes coexistieron sin problemas durante toda la jornada.

21:04 horas: Llegó GOPE de Carabineros a Plaza Italia a dispersar a los manifestantes, donde ya hay un total de ocho barricadas en la zona. Usando gran cantidad de gases lacrimógenos desde Alameda hacia Providencia, por primera vez en cerca de cuatro horas se puede volver a ver la estatua del General Baquedano.

20:37 horas: Encapuchados saquean OK Market de Plaza Italia y Unimarc de Portugal con Alameda, ubicado a una cuadra de Baquedano.

20:17 horas: Todos los accesos de Baquedano están siendo incendiados por un pequeño grupo de encapuchados, en una multitudinaria protesta que -según señaló la Intendencia- llegó a más de un millón 200 mil personas. Mucho humo blanco cubre ese sector de Plaza Italia.

20:13 horas: Bomberos recibe un llamado por incendio en Alameda con San Antonio por incendio en tienda Paris.

19:47 horas: Desconocidos prenden fuego a dos accesos de la Estación Baquedano del Metro

19:27 horas: Carabineros dispersa a manifestantes en Alameda con Ahumada.

19:25 horas: De acuerdo a información de La Radio, un grupo de encapuchados lanzó al menos tres bombas molotov al interior de una comisaría que está en la estación Baquedano. En respuesta a esto, Carabineros utilizó gas lacrimógeno.

19:08 horas: Carabineros hace uso del carro lanza aguas para dispersar a manifestantes frente a la Casa Central de la Universidad de Chile, lugar donde cortaron el paso para no acercarse a La Moneda.

18:55 horas: Despliegan una bandera gigante en el sector de Santa Lucía que indica el mensaje “no estamos en guerra”.

 


Pantallazo del portal de Radio Bio. La imagen muestra la enorme cantidad de manifestantes en las calles de Santiago. 

 

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Martes, 22 Octubre 2019 12:32

Sebastián Piñera: “Estamos en guerra”

En comparecencia el domingo por la noche, el presidente Sebastián Piñera declaró: “Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie”, dejando en evidencia una vez más su incomprensión frente a la realidad que vive Chile.

Ni siquiera el general Javier Iturriaga está de acuerdo con la declaración del presidente. “La verdad es que no estoy en guerra con nadie”, dijo el encargado de la seguridad de la región metropolitana. Las víctimas fatales ascienden a 15, desde que comenzaran las protestas en Chile.

 

 Por: Magazín Latino

 

Como ya es habitual las criticas llovieron, luego de declaraciones del presidente chileno, Sebastián Piñera. El domingo por la noche, en una breve comparecencia a raíz de la crítica situación en la que se encuentra Santiago y un gran número de ciudades a lo largo de todo el país, Piñera afirmó que “Estamos en guerra contra un enemigo poderoso, implacable, que no respeta a nada ni a nadie, que está dispuesto a usar la violencia y la delincuencia sin ningún límite”.

 

Anteriormente se había jactado, en una deus numerosas visitas al extranjero, que Chile, a diferencia de otros países latinoamericanos era "un oasis”. Poco después, explotó un estallido social en el país, frente al cual el gobierno lo primero que hizo fue sacar los militares a la calle.

 

“La última imbecilidad. Su frase solo demuestra que no tiene control de nada. No hay guerra señor Sebastián Pinera. Hay descontento social. Indignación. Compréndalo”, respondió el diputado socialista Fidel Espinoza, respecto a la postura de guerra del presidente.

 

El diputado Jorge Brito (RD), por su parte, dijo que esto “no es una guerra, presidente Piñera, esto se soluciona políticamente no con tanques ni fusiles”.

 

En tanto que su camarada de partido, Giorgio Jackson, escribió en Twitter que no sabe si las palabras de Piñera son “para dar tranquilidad a la población ante el miedo y la insatisfacción que viven las personas en sus casas”.

 

Incluso el jefe de la Defensa Nacional en Santiago, el general Javier Iturriaga, contradijo a Piñera, asegurando que él no está en guerra con nadie.

 

Luego de un balance, este lunes, después del segundo toque de queda – que se adelantó, el domingo – el general afirmó:

 

- Yo soy un hombre feliz, la verdad es que no estoy en guerra con nadie.

 

El lunes, el metro de la capital chilena estaba funcionando solamente en un 40 % de su capacidad, al igual que el martes.

 

El subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla, declaró este martes por la mañana que las víctimas fatales ascienden a 15 personas. Más información al respecto en el siguiente enlace: haga clic

 


El Presidente Sebastián Piñera parece desconocer la realidad que vive Chile y los chilenos, adjudicándose críticas por sus declaraciones. Foto: Cooperativa.cl/redes. 

 

Hashtags: #Chile #Chileprotestas #Chiledespertó #Noestamosenguerra

 

 

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