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Sebastián Piñera vuelve a la presidencia El presidente electo, Sebastián Piñera, junto a su esposa, el domingo por la noche en Santiago de Chile.

Sebastián Piñera vuelve a la presidencia

Una dolorosa derrota experimentó este domingo la izquierda chilena al resultar ganador en las elecciones presidenciales Sebastián Piñera, con un 54 % de votos, frente al 45 % de su contendor, Alejandro Guillier.

Con el triunfo de Piñera, la derecha nuevamente vuelve al poder en Chile. Michelle Bachelet deberá entregarle la banda presidencial a quien la sucederá en el mando, por segunda vez.

En Suecia, en cambio, Alejandro Guillier arrasó con un 95 % de la votación, en tanto que en el extranjero en general obtuvo un 60 % de los votos.

En la columna “Lecciones de la derrota del 17 de diciembre” Víctor Sáez, chileno residente en Berlín, hace un análisis de las elecciones presidenciales, que marca el fin de las dos grandes coaliciones en Chile y el comienzo de cuatro años con Piñera.

 

 Por: Víctor Sáez 

 

Lecciones de la derrota del 17 de diciembre

 

Quiero compartir con ustedes una breve reflexión sobre los resultados de ayer. Estos indudablemente no me han dejado contento, y he sentido una gran decepción. Se ha perdido la posibilidad de profundizar el proceso de reformas iniciado por Bachelet. Para sortear este momento histórico amargo, creo que será necesario reconstruir la izquierda y el progresismo, a partir de auto críticas muy necesarias para alejar a sectores camuflados que operaron como diques de contención a los cambios.

El llamado fuego amigo, que significó mostrarle al pueblo dos candidatos, listas separadas y proyectos distintos. Son estos, a mi juicio, errores que ayudaron a la debacle de ayer.

También la poca firmeza en hacer cumplir el programa de reformas, y acciones emblemáticas que no se hicieron como lo del cierre de Punta Peuco, o el papel indecoroso de la cancillería chilena ante la situación internacional.

También en estas cuotas de responsabilidades compartidas están los integrantes del Frente Amplio quienes, con sus apoyos tibios, tardíos y su soberbia, no asumieron con mirada de futuro el papel que junto al progresismo debían jugar. Con otra actitud y compromiso colectivo se podría haber asegurado el fin de las AFP, la nueva constitución, el término del CAE, entre otras iniciativas, que habrían sido más viables con Guillier en el gobierno. Todas estas legítimas reivindicaciones ahora se colocan cuesta arriba.

Con nobleza debo restar de esta crítica a la mayoría de las personas del FA en el exterior, que sí se la jugaron por apoyar a Guillier.

La derecha jugó todas sus cartas, su peso económico, mediático e ideológico, a la vez que se movilizó a votar en masa. No es casual que en Las Condes tuvieron alta participación de votantes, y en las comunas populares participara solo cerca del 30 %. ¡Los ricos con su voto decidieron por los pobres!

Yo quiero valorar y reconocer el gran aporte simbólico del voto chileno en el exterior, donde el progresismo logró el 60,66 % de los votos con 12.760 chilenos que apoyaron la propuesta de reformas. Derrotamos al Piñerismo en el extranjero, ya hubiéramos querido el mismo resultado en el interior. Este triunfo se hizo en base a un gran esfuerzo organizativo y logístico, con recursos propios, iniciativa y compromiso democrático de todos los sectores políticos opuestos a Piñera.

Este proceso electoral iniciado con la obtención del voto en el exterior, nos deja cuatro grandes tareas para el futuro próximo, las que están en un marco de ensanchar la participación democrática:

La primera es incluir el voto postal como mecanismo formal para participar en las elecciones, mecanismo aplicable también en Chile.

En segundo lugar, la inscripción automática en los registros electorales vía consulados.

Tercero, la inscripción de los hijos de chilenos nacidos en el exterior.

Y cuarto, la creación de la región exterior que permita contar con representación parlamentaria.

Nos corresponde ahora, como chilenos involucrados en el progreso social, desarrollar la gran tarea de la unidad y defensa de las conquistas logradas, así como la exigencia del cumplimiento de las promesas electorales de Piñera. Además de impulsar con mayor fuerza las demandas necesarias para que Chile deje de ser un país tan desigual.

Queridos amigos y compañeros:

La lucha continúa.

Nuestras ideas no están vencidas.

 

Víctor Sáez

Presidente Asociación Violeta Parra de Berlín

Consejero de la Sociedad Civil

 

Berlín, 18 de diciembre de 2017

 

 

 

 

 

 

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  • Bachelet entrega un país mejor

    "Bachelet entrega un país mejor que el que recibió en 2014. No más rico, pero tampoco más pobre. El desempleo se mantuvo en los niveles del gobierno anterior. La oposición argumenta que fue así gracias a trabajos precarios, y lo cierto es que en la sociedad que hemos construido son cada vez más quienes se las arreglan por su propia cuenta", escribe Patricio Fernandez, director de The Clinic, respecto al cambio de mando.

     

     Autor: Patricio Fernández. The Clinic.  07 Marzo, 2018

     

    Bachelet entrega un país mejor que el que recibió en 2014. No más rico, pero tampoco más pobre. El desempleo se mantuvo en los niveles del gobierno anterior. La oposición argumenta que fue así gracias a trabajos precarios, y lo cierto es que en la sociedad que hemos construido son cada vez más quienes se las arreglan por su propia cuenta. Los centros comerciales siempre estuvieron llenos.

    Los niños del Sename no están peor que antes, sino enervantemente iguales. La presidenta se va con la culpa de no haber avanzado lo suficiente, salvo en el nivel de furia. Si Piñera consiguiera rescatar la vida de esos niños, se ganaría varias merendinas. El gobierno de Bachelet no se caracterizó por su eficiencia; como diría un analista de la plaza, no cambió “las condiciones materiales de existencia” en la población más de lo que ya habían cambiado. El crecimiento económico fue mucho más bajo que durante el gobierno anterior (1,8% versus 5,3%), pero en casi todos los índices de desarrollo social –salario mínimo, hacinamiento, extrema pobreza, desigualdad- Bachelet 2 superó a Piñera 1.

    En enero de este año se vendieron más autos nuevos que nunca en la historia. La alta burguesía sufrió la administración que termina como una tragedia. Llegaron a convencerse de que Bachelet era casi Maduro, mientras multitudes de venezolanos llegaban a Chile escapando de él. Fue una pésima coordinadora de fuerzas políticas, y no obstante, mantuvo el país en calma. Mientras a los partidos les costaba cada vez más conversar entre sí, hubo un proceso de diálogos ciudadanos. Más de 200.000 personas se reunieron a discutir las normas fundamentales de su entendimiento futuro, y lo hicieron en calma, con la madurez que por esos mismos días le faltó a la clase dirigente para prestarles atención.

    A Bachelet sí le interesaban esos diálogos. Es posible que por ineptitud, falta de rigor y desencuentros políticos estas deliberaciones se las lleve el viento. El hecho mismo, en cambio, quizás el día de mañana sea recordado como un ejemplo pionero de participación ciudadana. Lástima que no llegara a puerto. Bachelet consiguió expandir los derechos individuales, la diversidad avanzó en reconocimientos, la educación como un derecho quedó asentada (aunque no resuelta) y parece que sin marcha atrás, cambió la matriz energética, multiplicó las hectáreas de parques nacionales y subió los estándares medioambientales. Difícil defender que hoy estamos peor que ayer.

    Cambiando de tema: qué distintos son Piñera y Bachelet. Él procura ganar y rodearse de exitosos, generar riquezas, ser eficaz. Mejorar las cifras. Y por el bien de todos, ojalá lo consiga. Ella, en cambio, parece saber mejor lo que es la fragilidad, en qué consiste perder y llorar. Empatiza más con el débil que con el poderoso. La historia del hijo la tuvo en el suelo. Ya veremos cómo es recordado su gobierno, pero ella estoy seguro que será recordada como una mujer admirable.

     

    La ex presidenta chilena, Michelle Bachelet. Foto: The Clinic. 

     

     

  • Déjà vu presidencial chileno: Bachelet le entrega por segunda vez la banda a Piñera

    A las 12:09 horas de este domingo, Michelle Bachelet le entregó por segunda vez la banda presidencial a Sebastián Piñera durante la ceremonia de cambio de mando llevada a cabo en el Salón de Honor del Congreso Nacional, frente a la nueva legislatura y más de 1.300 invitados.

     

     Fuente: Radio BioBio. 11 de marzo de 2018

     

    La imagen fue un déjà vu, calcada a la del 11 de marzo de 2010, día que marcó el comienzo de la primera gestión de Piñera y el fin de la de Bachelet; a la del 11 de marzo de 2014, con el regreso de ésta a La Moneda; y a la llegada de Piñera por segunda vez al mando de la primera magistratura del país este domingo, a cuatro años de haber dejado el poder.

    Tal y como hace ocho años, cuando puso fin a varias décadas de hegemonía de gobiernos de izquierda, Piñera recibió la banda presidencial que durante los últimos cuatro años ostentó Bachelet, quien le lega un paquete de reformas sociales, algunas aprobadas.

    La ahora exmandataria se despidió de los chilenos con un mensaje en Facebook en el que aseguró que está “profundamente orgullosa de las transformaciones que impulsamos estos años” y que está convencida de que Chile es hoy un país más “justo, equitativo y libre”.

     

    Foto: Radio BioBio. 

     

    Antes de llegar a Valparaíso, para la ceremonia de traspaso, la presidenta, visiblemente emocionada, se había despedido en el Palacio de la Moneda de su equipo que le brindó un cerrado aplauso, al igual que hicieron cientos de personas que aguardaban en los alrededores de la sede presidencial.

    “El pueblo unido jamás será vencido”, coreaba el grupo de adherentes a la llegada de Bachelet al Congreso, al que ya habían llegado Piñera y su esposa Cecilia Morel poco antes.

    La despedida de Bachelet puso fin a una importante época para las mujeres en la región y selló el regreso de la derecha al poder en la mayoría de los países del continente.

    Esta es la cuarta vez que un traspaso de mando tiene a los mismos protagonistas, una alternancia que se instauró en 2010 tras 20 años de gobiernos de centro-izquierda de la Concertación que tomó las riendas democráticas al fin de la Dictadura.

    “Siento que ahora tengo más experiencia, madurez, más sentido de la importancia de unir a los chilenos. Más humildad para escuchar, con los ojos y los oídos más atentos”, reconoció esta semana Piñera.

    En un gesto altamente simbólico, la primera visita de Piñera como jefe de Estado este domingo será a un centro del Servicio Nacional de Menores (Sename), en medio de los cuestionamientos por el trato y las deficiencias que afectan a los menores, donde anunciará un plan para la infancia vulnerable.

    Y es que Desarrollo Social será uno de sus principales ministerios, al frente del cual ha nombrado a Alfredo Moreno, quien fue canciller durante su primer gobierno.

    Piñera también ha prometido que mantendrá básicamente el profundo programa de reformas sociales que impulsó Bachelet, en particular la gratuidad en Educación y el aborto en tres causales, y ha prometido proseguir la tramitación del proyecto de Ley de Identidad de Género.

     

     

     

  • Misión: vigilar presidenciales chilenas en Estocolmo

    El domingo 17 de diciembre se celebraron las elecciones presidenciales en Chile, en segunda vuelta, y los chilenos residentes en Suecia participaron una vez más.

    El resultado en Suecia difiere considerablemente de las cifras en Chile: un 95,50 % de los votos fue para Alejandro Guillier, en tanto que Sebastián Piñera obtuvo un 5,50 % de la votación. En Chile, el porcentaje fue de 54 contra 45 a favor de Piñera.

    ¿Pero qué pasa con las papeletas cuando las mesas electorales se han cerrado, el escrutinio ha finalizado y los resultados se han dado a conocer?

    Magazín Latino conversó con el inspector Benefort, de la Policía de Investigaciones de Chile, quien aclaró nuestras dudas.

     

    Por: Marisol Aliaga (texto y fotos)

      

    Desde hace meses la Embajada de Chile en Suecia, junto al Consulado, han estado trabajando en torno a los comicios que culminaron este domingo 17 de diciembre, con las presidenciales en segunda vuelta.

     

    Es una labor que no trasciende en los grandes medios de comunicación de los países que cuentan con comunidades de chilenos que residen desde hace años o décadas, en el extranjero.  Por lo tanto, es responsabilidad de cada ciudadano a quien le interese el averiguar cómo funciona el proceso electoral, cuando estos se llevan a cabo y qué requisitos hay que cumplir para habilitarse para sufragar.

     

    Estas elecciones dejaron en claro, entre otras cosas que, por ejemplo, las personas que viajan justo para estas fechas quedan fuera de poder participar además de quienes no son nacidos en Chile, quienes tienen que haber vivido algunos años en Chile, para poder calificarse. 

     

    Por el momento, los ciudadanos chilenos que desean emitir su voto deben presentarse en la circunscripción que le corresponde, como en las dos ocasiones anteriores, esto tuvo lugar en el Clarion Hotel, en Estocolmo, y en Consulado de Gotemburgo.

     

    En Estocolmo, llamó la atención que en algunos casos hasta tres generaciones (y una cuarta en camino) se hicieran presente en las urnas, como fue el caso de Hilda González, quien además era vocal de una de las tres mesas. Tanto su madre, como su hija, llegaron a depositar su voto. La nieta ayudó tiernamente a su abuela a cumplir con su derecho cívico, algo que para esta chilena de 92 años es de suma importancia, y no concibe el quedarse en casa cómodamente, mientras sus conciudadanos iban a sufragar.

     

    La jornada se llevó a cabo en completa normalidad y tranquilidad, bajo la mirada vigilante de dos inspectores de la Policía de Investigaciones de Chile, quienes no solo estuvieron a cargo de velar por la seguridad en el proceso, sino que también fueron los encargados de custodiar el traslado de las papeletas a Santiago.

     

    Magazín Latino tuvo la oportunidad de entrevistar al inspector Benefort, quien, junto a su colega, el inspector Inostroza, viajó a Estocolmo para tan específica misión.

      

    ¿Cuál es la labor de Uds.?

    - La misión de los policías de investigaciones en el proceso de elecciones en el extranjero 2017 es, más que nada, dar seguridad en los recintos donde los ciudadanos ejercen su derecho al voto, en este caso, el Hotel Clarion en la ciudad de Estocolmo. Nosotros, como representantes de la Interpol en el país, tomamos contacto con la policía y los guardias privados, a fin de poder salvaguardar de que el proceso de votación proceda su curso normal. Que no haya inconvenientes, que no se produzca ninguna clase de delito al interior del recinto.

     

    ¿Cuándo llegaron a Suecia?

    - Arribamos el jueves 14 de diciembre. Viajamos el miércoles, en un vuelo que dura 12 horas de vuelo, y comenzamos a trabajar el sábado, en un trabajo en concordancia a trabajos en gestión con el Consulado y la Embajada de Chile en Suecia. El lunes regresamos a Santiago con las valijas diplomáticas.

     

    Y son los encargados de llevar los votos provenientes desde Suecia

    - En efecto. Posteriormente trasladamos las papeletas, como encomienda diplomática, al país, bajo la custodia de los oficiales de la PDI que nos encontramos en este lugar. A las seis y media de mañana [lunes] tomamos el avión de regreso y llegamos a Santiago a las 9.00 horas de la mañana del martes. A partir de ahí, el Ministerio de Relaciones Exteriores nos traslada hasta la Cancillería, donde hacemos entrega de los votos. Y luego esto sigue el curso institucional.

     

    Pero para esa fecha ya se saben los resultados

    - Sí, pero lo que nosotros hacemos es hacernos cargo de los votos, de las papeletas. Naturalmente, dentro del proceso se hace un escrutinio, eso se hará de acuerdo a lo que dicte el Servel pero la misión de nosotros es trasladar, como encomienda diplomática, los votos al país.

      

    ¿Cuál es la impresión que se lleva de estas elecciones?

    - El balance es que la jornada estuvo bastante tranquila, la gente ha sido muy cordial, muy amable, no hubo inconvenientes en las filas de espera y todo transcurrió en forma normal. Me llamó sí la atención que la gente acá en Suecia demuestra mucho cariño hacia su país. Y lo manifiesta ejerciendo su derecho al voto.

     

     

    Esta entrevista se hizo el domingo 17, día de las elecciones.  

     

    Los inspectores de la PDI chilena y sus colegas suecos frente al Hotel Clarion, en Estocolmo. El inspector Benefort a la derecha. 

    Orlando  Illezca, Roberto Muñoz y Eduardo Vilches comentan la situación política en Chile. 

     


    Los inspectores chilenos y sus colegas suecos, junto a Marisol Aliaga (quien no sacó esta foto).

    Tres generaciones, y una cuarta en camino. Hilda Gonzales, junto a su madre y su hija. 

    El esmalte de uñas de esta chilena de 92 años refleja su espíritu patriótico. 


    Esta perrita acompañó a su dueña, Berta Guerra, a votar. Y Guacolda Jiménez, de 99 años, votó una vez más. 


    Felipe Aliaga quiso cumplir con su deber ciudadano. Aquí, junto al inspector Inostroza. 


    La Agregada Cultural de la Embajada de Chile en Suecia, Mireya García. 


    Cecilia Rojas, el inspector Benefort y Marisol Aliaga (quien no sacó esta foto).


    María Castro Aciares nuevamente acudió a las urnas, y estaba muy interesada en el escrutinio de los votos. 

     

    A sus 99 años, Guacolda Jiménez es un ejemplo para sus connacionales. Una vez más ella hizo uso de su derecho al sufragio. 

     

     

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