Miércoles, 23 Mayo 2018 | Login
La politización del dolor de las víctimas del terrorismo Demostración en Barcelona a raíz del atentado terrorista. Foto: Agencia Sírius.

La politización del dolor de las víctimas del terrorismo

El profesor Vicenç Navarro levanta preguntas que no solo tienen que ver con la realidad española, sino también con la realidad de los países europeos en general. 

"En la España actual, las Iglesias (todas) están en situación privilegiada, la católica mucho más que cualquier otra, siendo ello una consecuencia directa, en el caso de la Iglesia Católica, de la continuación de la cultura franquista en las instituciones del Estado. Y este privilegio incluye una tolerancia excesiva que tiene componentes antidemocráticos, lo cual repercute negativamente sobre la formación y educación de la ciudadanía. Y ello aplica también a la Iglesia musulmana existente en España. Los Imanes -como educadores de sus feligreses- deberían estar regulados, aprobados y registrados por el Estado (sea este central, autonómico o local), asegurándose de que comparten los valores democráticos del país", escribe el profesor Navarro.

 

 Por: Vicenç Navarro

 

A raíz del ataque terrorista en Barcelona y en otros centros urbanos y pueblos de Catalunya, hemos visto durante estos últimos días varios hechos que merecen destacarse. Uno es el espíritu de solidaridad, auténticamente ejemplar, entre las distintas culturas existentes en Catalunya, que alcanzó su máxima expresión cuando en Ripoll se pidió que fuera Hafida Oukabir, la persona musulmana hermana de dos de los terroristas (uno muerto y el otro en prisión), la que resumiera el sentir del dolor y del rechazo hacia el terrorismo que la población de Ripoll sentía. Y en Barcelona, otra persona, también musulmana, Miriam Hatibi, fue una de las dos personas escogidas para leer el manifiesto de protesta y solidaridad, ampliamente aplaudido por el medio millón de personas presentes. El grito espontáneo surgido de la ciudadanía, No Tenim Por! (¡No tenemos miedo!) representaba el sentimiento generalizado de la población barcelonesa de no permitir que el miedo configurara el futuro de la ciudad. La Alcaldesa Colau definió de una manera muy clara y emotiva lo que este grito significaba: era la llamada “a que Barcelona continuara siendo lo que siempre fue y continúa deseando ser, es decir, una ciudad abierta, plural, diversa y solidaria”.

 

Pero también hubo aspectos no tan positivos durante estos días de gran dolor, que aparecieron tanto en Catalunya como en el resto de España, que merecen señalarse también y que, en cambio (y de un manera predecible) no aparecieron en los mayores medios de comunicación del país, altamente controlados, bien por intereses financieros (los medios privados) o por los partidos gobernantes (los medios públicos). En este aspecto, es importantes señalar que el excelente discurso hecho por Hafida Oukabir en Ripoll incluía un ruego (diría yo exigencia) de que las instituciones catalanas hicieran una autocrítica sobre el comportamiento que habían tenido todos estos años que antecedieron al ataque terrorista, ruego que ha pasado desapercibido y desatendido por completo. Por desgracia, la autocrítica no es una virtud ampliamente practicada en los medios del establishment político-mediático del país, ni de Catalunya ni de España. Resultado de cuarenta años de una dictadura enormemente represiva (convirtiéndose en el régimen gobernante de España que ha atemorizado y asesinado al mayor número de españoles que haya existido en su reciente historia) y de una transición inmodélica, existe hoy en tales medios una cultura democrática poco desarrollada. Y la respuesta a la crisis creada por el terrorismo por parte de tales establishments fue una clara prueba de ello. Veamos algunos ejemplos.

 

 La clara politización por los partidos y movimientos políticos de los hechos acaecidos

 Un mensaje hecho con gran contundencia en la manifestación del sábado 26 de agosto (que se centró en una denuncia del terrorismo y una demanda para que exista la paz) fue un rechazo por parte de amplios sectores de la manifestación a la Monarquía Borbónica por su relación privilegiada con la familia real de Arabia Saudí (una de las cinco monarquías absolutas todavía existentes en el mundo), y al partido gobernante en España (el Partido Popular), por su activa y masiva venta de armas españolas a aquel Estado. Aplaudo esta crítica, y solo lamento que no se hubiera hecho mucho antes. Pero me apena que muchos de los protagonistas de estas protestas hayan tenido escasa credibilidad, pues era obvio que su máximo interés era desacreditar a los receptores del mensaje –el Monarca y el gobierno Rajoy- pero, en cambio, parecía importarles poco el argumento que utilizaban para denunciarlos, es decir, la ayuda a los Estados (en este caso, Arabia Saudí) que financiaban el terrorismo. Como indiqué en otro artículo reciente (Ver “Lo que no se está diciendo a raíz del ataque terrorista en Barcelona”, Público, 24.08.17) tales voces, supuestamente escandalizadas con el comportamiento del Rey y del gobierno Rajoy, han mantenido un silencio ensordecedor sobre el apoyo que una institución enormemente importante en Catalunya ha dado a otra dictadura tan absolutista y medieval (y esclavista) como la de Arabia Saudí, que es Qatar, y que es también una de las mayores financiadoras de movimientos yihadistas. Esta institución, protegida por el silencio, es nada menos que el Club de Fútbol de Barcelona que, a través de las camisetas de los jugadores ha estado promocionando al Estado de Qatar, una de las monarquías más absolutas y una de las dictaduras más crueles existentes en el mundo, que también ha estado financiando al terrorismo yihadista. Me parece bien que un conocido militante independentista apareciera casi al lado del rey Felipe VI con una pancarta en que se leía “Felipe, quien quiere la paz no trafica en armas” (en catalán). Pero tal protesta hubiera tenido más credibilidad si aquel y otros miles de independentistas, así como otros que denunciaban al Rey y al gobierno Rajoy hubieran denunciado al Barça en cada partido de fútbol que se jugaba en su campo, por promocionar Qatar. Nunca vimos tal denuncia o abucheo en el campo del Barça, y ello a pesar de que estuviera lleno de banderas independentistas. ¿Por qué callaron tanto tiempo?

 

La doble moral de los mayores medios de comunicación

Y esta incoherencia se mostró también, como era predecible, en los mayores medios de comunicación catalanes. Prácticamente ninguno de ellos denunció la transformación del Barça (al que, con razón, se le presentó durante la dictadura como de “ser más que un club” por facilitar que la gente canalizara su rechazo a la dictadura a través del fútbol, siendo la única expresión colectiva permitida), en un mero instrumento propagandista del Estado de Qatar, una de las dictaduras más crueles, opresivas, esclavistas y apoyadores del terrorismo existentes hoy en el mundo. Este silencio se convirtió en veto cuando envié a los tres rotativos más importantes de Catalunya un artículo denunciando al Barça por ello, sin que nunca lo publicaran (ver el artículo “El Barça, ¿más que un club?”. ARA, 06.06.16). La censura fue su respuesta. Y tampoco apareció tal denuncia en los mayores canales televisivos de Catalunya, que también han silenciado aquella transformación que, mírese como se mire, es una ofensa a todos los que lucharon por la democracia y justicia social durante la dictadura, que ven ahora cómo los propietarios del Barça transformaron tal club defensor de la libertad y de la democracia en el promotor de una dictadura cruel y terrorista. Aconsejo a los lectores que vean el excelente documental sobre la transformación política del Barça, presentado a nivel internacional por un canal público de la televisión sueca, mostrando lo que fue y lo que representó el Barça durante la dictadura franquista, y lo que ha llegado a ser estos últimos años. (Verlo colgado en mi blog www.vnavarro.org). Me alegra ver que Jordi Évole en su artículo semanal en El Periódico, días después de que yo denunciara el silencio sobre el Barça, publicara la primera denuncia del Barça en los medios que he visto en la prensa escrita en papel en este país.

 

La instrumentalización política del dolor de las víctimas por parte de los mayores medios de información

La falta de cultura democrática que caracterizó la cultura mediática española, que incluye la catalana, apareció una vez más en la manera cómo se cubrieron los hechos dramáticos ocurridos en Barcelona. Tal sesgo alcanzó niveles vergonzosos en la presentación de las figuras protagonistas del evento: las autoridades políticas de carácter institucional. A nivel del Estado central la noticia preferente de los mayores medios próximos al partido gobernante en el Estado español era mostrar el deseo de unidad y prevención de la secesión, dando gran hincapié a la necesidad de mantener una coordinación dentro de la unidad, mostrando, de nuevo, gran incoherencia (hipocresía), pues había sido el Estado central el que había mostrado menos cooperación, consecuencia de su jacobismo, ocultando información a las autoridades catalanas que hubiera sido de gran ayuda, tal como ha documentado la prensa internacional. Pero los medios públicos de la Generalitat de Catalunya también mostraron claros signos del sesgo informativo -al cual nos tienen acostumbrados- intentando negar la importancia de un aviso recibido de Bruselas sobre el Imán, bajo la pobre excusa de que era una mera nota “informal”.

 

Pero esta utilización de los mayores medios públicos de la Generalitat de Catalunya, y sobre todo de TV3, para promover la secesión de Catalunya fue la visibilidad preferencial que tal canal dio a la figura del President Puigdemont y al Vicepresident Oriol Junqueras, dejando muy en segundo plano a la alcaldesa Ada Colau. La única diferencia con la televisión pública española es que en aquel canal el Monarca y Rajoy absorbieron la mayoría de visibilidad mediática. En ella la alcaldesa Colau tampoco apareció de una manera muy visible. En cualquier otro país demócrata la alcaldesa de la ciudad hubiera liderado la manifestación ciudadana. No así en España. Y la utilización de TV3 para promover el secesionismo alcanzó niveles extremos, como las entrevistas hechas durante la marcha del 26 de agosto en homenaje a las víctimas, a los dos dirigentes del movimiento proindependencia, el Presidente de la ANC y el de Omnium, dándoles un protagonismo que no se le dio a ninguna otra asociación, a pesar de que tenían mucha más centralidad en la crisis terrorista que estos personajes políticos. Creo que a la audiencia le hubiera gustado más que se entrevistara a personal del sistema sanitario de urgencias, por ejemplo (que probablemente se habrían quejado, con razón, de la falta de recursos, resultado de los recortes sanitarios del gobierno Junts Pel Sí), que no a tales dirigentes de movimientos secesionistas que aparecen continuamente en tales medios promoviendo la secesión.

 

Y también debería hacerse una crítica a las Iglesias, incluyendo las musulmanas, que no se hizo

Pero las críticas deberían también extenderse, como bien pedía Hafida Oukabir, a las comunidades religiosas, que actuaron con gran solidaridad durante la crisis, lo cual aplaudo, pero olvidaron en el periodo pre-crisis la responsabilidad que todas ellas tuvieron en contribuir a crear las condiciones para que tal ataque ocurriera. Y es ahí donde debería criticarse a las religiones, o mejor dicho, a las Iglesias (las instituciones humanas que gestionan las religiones) por su actitud moralizante, arrogante y escasamente democrática. El lector me permitirá hacer una reflexión muy local y que espero aclare lo que digo. Si usted va al bello pueblo de Cadaqués en el Alt Empordà, verá que en un lugar muy prominente de la fachada de la Iglesia hay un reloj de sol. Y bajo tal reloj hay una frase que lo resume todo. Dice “Yo (el reloj de sol) sin sol no soy nada. Tú sin fe no eres nada”. Esta frase es enormemente insultante para los que no somos creyentes, al definirnos como parte de la nada. Bajo este lema de superioridad moral, que se presenta en todas las religiones, las Iglesias se han atribuido la potestad de dominar, explotar y violar todos los derechos humanos imaginables. Y la historia de nuestro país es un ejemplo de ello. Hubo épocas en Catalunya, en España y en Europa, en que el terrorismo de la Iglesia Católica –como en la época de la Inquisición- o durante su apoyo a la dictadura, estaba generalizado. Esto no se ha enseñado en nuestras escuelas y debería haberse hecho.

 

El Estado debería respetar las religiones, pero regular a sus Iglesias

Y el otro punto que debería también criticarse es la excesiva permisividad del Estado español (sea central, autonómico o local) hacia las Iglesias. Y estoy hablando de todas las Iglesias, que a través de la enseñanza y normativa moral que promueven alcanzar una enorme influencia sobre la población. En realidad, uno de los instrumentos más importantes que utilizó la dictadura franquista para mantenerse en el poder fue la Iglesia Católica, que era una rama del Estado (los sacerdotes eran pagados por el Estado y los obispos eran nombrados por el dictador), y que adoctrinó durante cuarenta años a toda la población. Incluso hoy la Iglesia Católica continúa ejerciendo una enorme influencia en la cultura general del Estado, siendo una de las máximas promotoras, por ejemplo, de la uninacionalidad del Estado y del machismo en el país.

 

En la España actual, las Iglesias (todas) están en situación privilegiada, la católica mucho más que cualquier otra, siendo ello una consecuencia directa, en el caso de la Iglesia Católica, de la continuación de la cultura franquista en las instituciones del Estado. Y este privilegio incluye una tolerancia excesiva que tiene componentes antidemocráticos, lo cual repercute negativamente sobre la formación y educación de la ciudadanía. Y ello aplica también a la Iglesia musulmana existente en España. Los Imanes -como educadores de sus feligreses- deberían estar regulados, aprobados y registrados por el Estado (sea este central, autonómico o local), asegurándose de que comparten los valores democráticos del país. No puede ser que algunas Iglesias Musulmanas sean “islas de otros países” dentro del país, financiadas desde fuera, transmitiendo una cultura distinta a la del lugar donde residen y viven sus feligreses. Es más, los Imanes deberían hablar el lenguaje de sus feligreses y tener los valores democráticos de la sociedad donde se ubican. Esta normativa, existente ya en otros países, debería aplicarse a todas las Iglesias, y también a la musulmana en España. Y las comunidades musulmanas necesitan presionar para que ello ocurra.

 

La integración de los jóvenes musulmanes a la sociedad

Pero tales comunidades deberían presionar (junto con toda la sociedad) para que se integre a los jóvenes en la sociedad. Lo que es más importante conocer, de todo lo que ha ocurrido, es saber por qué unos jóvenes que parecían integrados en la sociedad catalana se convirtieron en terroristas. Este es el gran tema del que apenas se ha hablado. Cargar todas las culpas en el Imán es insuficiente. Tan importante es el mensaje como el mensajero. ¿Qué es lo que se estuvo transmitiendo a los jóvenes? ¿Era la transmisión de las brutalidades que se están cometiendo en los países de mayoría musulmana en los que los gobiernos occidentales, como España, están bombardeando o ayudando a bombardear a sus poblaciones? ¿O fue su motivación religiosa la de matar a los infieles? ¿O puede el deseo de recuperar Andalucía remontarnos entonces a la época medieval? Estas son preguntas que deben responderse, pues ello puede llevarnos a una reflexión general, muy necesaria, sobre cuál es el papel de las Iglesias en una sociedad democrática, dentro de otro debate, incluso más urgente y necesario, de cuál es la función de los medios de comunicación en nuestro país, que más que ser de información son de persuasión. La libertad y la democracia dependen, en parte, de ello.

 

 

 

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  • Rakhmat Akilov hizo un gesto obsceno en la corte

    El jueves pasado, los fiscales pronunciaron sus conclusiones en el juicio en contra de Rakhmat Akilov. La fiscalía exige cadena perpetua seguida de extradición.

    El imputado no ha manifestado señal alguna de arrepentimiento, y se ha mantenido impasible durante todas las audiencias, hasta ahora. Cuando una de las abogadas de las víctimas, dijo que era de esperar que alguna vez Akilov tuviera remordimientos de conciencia, éste le contestó con un gesto obsceno de “fuck you”.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    El juicio en contra de Rakmat Akilov está llegando a su fin, luego de meses de audiencias y después de que la corte ha escuchado los testimonios de más de cien querellantes.

     

    Un mega-juicio, como se le ha llamado.

     

    Han sido días largos y agotadores, sobre todo para las víctimas, que han debido vivir esta difícil experiencia una vez más, con todo lo que eso significa.

     

    Durante las numerosas audiencias, en la sala de seguridad del tribunal de primera instancia de Estocolmo, el juez, Ragnar Palmkvist, ha repetido prácticamente a diario las reglas: “Durante las audiencias debe imperar el orden, la decencia, la dignidad”.

     

    El jueves pasado, cuando ya van quedando un par de día para que se concluya esta parte del proceso, el imputado faltó a estas reglas.

     

    La abogada Sunita Memtovic,quien representa, entre otras, a Papusha, la abuela rumana que se salvó milagrosamente de morir aplastada por uno de los leones de cemento que salieron disparados ante la arremetida del camión manejado por Akilov, comenzó sus conclusiones finales diciendo:  

    - Este un juicio muy singular. Todos tienen sus propias impresiones sobre el hecho, y cito solo algunas: “Payaso de mierda, mis padres llegaron aquí buscando seguridad, pero yo ya no me siento segura”. “Me dan ataques de pánico constantemente. ¡Así es mi vida ahora, Akilov!”. Muchos tenían la esperanza de obtener alguna explicación sobre lo ocurrido. Pero eso no pasó… y Akilov, que es de esperar que alguna vez le pese la conciencia por lo que hizo…

     

    En ese momento, Akilov, sin darse vuelta, de cara al jurado, pero de espaldas a la licenciada, con el dedo medio (o corazón), de su mano izquierda hizo el gesto de “fuck you”.

     

    La abogada Memtovic se interrumpió, para preguntarle al juez si se había dado cuenta de lo que había ocurrido.

     

    El juez Ragnar Palmkvist contestó que “no se había percatado de nada”. Y, luego de consultar con los miembros del jurado, agregó que no sabía si se trataba de un “signo yihadista o de un “fuck you”.

    No tomando ninguna medida respecto al asunto, en tanto que, en la tribuna de los espectadores, la madre de la niña fallecida, Ebba Åkerlund, quedaba pasmada de asombro e impotencia.

     

    Y un amigo de Chris Bevington, el británico que falleció al ser impactado por el camión de Akilov, luego de haber salvado la vida de su hijo, lanzándolo por los aires, irrumpía en fuertes sollozos.

     

    La abogada de la familia Bevington, Jessica Sandberg, manifestó entonces su disgusto, y le preguntó al juez si no se percataba de que había familiares que estaban muy afectados ante la actitud de Akilov. Pero el juez no consideró que había razón para suspender la audiencia, por lo cual esta continuó con las conclusiones de otros dos abogados.  

     

    Sin embargo, al término de la jornada, de lo que todos hablaban era de la reacción de Akilov, de su gesto de “fuck you” que nadie supo si estuvo dirigido solo hacia la abogada Memtovic o hacia toda la corte, los familiares de las víctimas y todos cuantos estábamos allí.

     

    Magazín Latino conversó con la abogada Memtovic, quien manifestó que fue una pena que el juez no se hubiera percatado de lo ocurrido, que ella tuvo la percepción de que Akilov hizo ese gesto obsceno, pero que ella había tenido que concentrarse en su alegato.

     

    También escuchamos la opinión del abogado de Rakhmat Akilov, Johan Eriksson, quien expresó que “no le extrañaba lo sucedido”, dada la enorme presión a la cual su cliente ha estado expuesto desde hace más de un año.

     

    - En las audiencias acostumbra suceder que la gente reacciona, no tengo ninguna impresión personal al respecto. Pero él ha estado privado de su libertad durante un año, con vigilancia permanente, al final pasó algo que lo hizo reventar. No pienso que sea raro. He visto muchas veces a gente reaccionar, eso pasa, dijo el licenciado.

     

    Y conversamos, además, con Martin, amigo de Chris Bevington, quien había asistido a las audiencias por primera vez. Y recibió un shock.

     

    Al ver la reacción de Akilov, no aguantó más, e irrumpió en sollozos. Cuando conversamos con él, estaba todavía profundamente conmocionado, y nos dijo, conteniendo a duras penas las lágrimas:

    - Lo que pasó al final de la audiencia fue terrible. Es la primera vez que estoy aquí, y el ver lo que él hizo, es como si me hubiera escupido en la cara una vez más. Que tenga la desfachatez de hacer eso, cuando ya ha causado tanto daño en nuestras vidas. Yo quería concluir esto, para poder seguir adelante con mi vida, pero ahora se siente aún peor. Él no tiene derecho a hacer esto, no tiene por qué escupir a la mamá de Ebba, que también estaba aquí. Porque, si él no entiende lo que ha hecho, tampoco debería hacer algo así. Y yo, que ni siquiera soy miembro de la familia de Chris, él era mi mejor amigo, pero me imagino cómo se sentirán ellos.

     

    Martin explicó además que no entendió cómo el juez no se hubiera dado cuenta de lo que sucedía y de lo mal que se sentían algunas personas en la tribuna. Él no había querido asistir a las audiencias, justamente para no exponerse a que ocurriera algo de este tipo. Y fue justamente lo que pasó.

    - Yo tuve la impresión de que él quería decirnos a todos: “Fuck you!”, piensen lo que quieran de mí, pero yo no me preocupo para nada de cómo se sienten Uds. Porque ahora no lo logré, pero lo haría una vez más, y una vez más. Y con su gesto logró que me sientiera aún peor de lo que me sentía antes de venir aquí. 

     

    Durante las largas audiencias, ante los testimonios de más de un centenar de víctimas, Rakhmat Akilov se ha mostrado como un ser sin sentimientos. Su fachada nunca se ha caído, hasta este jueves, que demostró que sí siente algo. Pero, al parecer, es solamente odio.

     

     

    En la corte no están permitidas las cámaras, por lo que los artistas gráficos deben ilustrar las escenas con dibujos. Foto: Captura de pantalla de TV4. 

     

     

     

  • Akilov no se arrepiente de nada

    En el segundo día de interrogaciones de Rakhmat Akilov, quedó en claro que el imputado es un hombre torpe e ignorante que quería llegar al cielo usando un atajo: matando a personas inocentes, a “infieles”.

    Hasta la fecha, el terrorista no muestra ninguna señal de arrepentimiento, ni una pizca de empatía con las víctimas. Él considera que hizo lo correcto. Que fracasó en parte, pero que cumplió con su objetivo principal: intimidar a la población.  

    La única vez que quedó perplejo fue cuando un abogado le hizo ver que el Estado Islámico no había reivindicado el atentado en Drottninggatan.  “¿No lo hicieron? Bueno, será la voluntad de Alá”, dijo, compungido.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Si en el primer día de interrogaciones con Rakhmat Akilov en la sala de seguridad del tribunal de Estocolmo el fiscal estableció el desarrollo de los hechos y quedó en claro que el imputado quiso perpetrar un atentado terrorista, el segundo día trató de las emociones que el acto pudo haber despertado en Akilov.

    En realidad, ninguna.

    Rakhmat Akilov parece carecer de la empatía mínima para poder comprender siquiera lo que los abogados – de la parte querellante – querían saber.

    Contestó tranquilamente todas – o casi todas – las preguntas de los licenciados, pero las respuestas muestran que es un individuo que está totalmente confundido en su razonamiento. Si es que se puede llamar razonamiento a lo que intenta decir.

    Se considera un musulmán practicante, y dice haber cometido el atentado porque “le dolía el corazón ver como mataban a sus hermanos, en la lucha contra el Estado Islámico”. Quería que Suecia recapacitara y dejara de apoyar la coalición internacional.

    Pero la información con la que contaba dejaba mucho que desear. Todo obtenido de Internet, y plagado de errores. Confundió el 1 de mayo con la Parada del Orgullo Gay. Quería matar a homosexuales, lesbianas y turistas para que los otros países recibieran un escarmiento. Y pensaba que desde Estocolmo podía tomar un barco hasta Jordania.

    La pregunta que queda en el aire es de si se hace el loco o realmente lo es.

    El caso es que la imagen que da Rakhmat Akilov es la de una persona que se ha radicalizado en su soledad y en su miseria, alimentándose de las instrucciones que le llegaban a su teléfono móvil a través de foros de chats encriptados. Desde oraciones y citas del Corán, hasta recetas para hacer bombas.

    Lo que más le preocupaba era si el Estado Islámico aceptaría su sacrificio. Y ahora, al parecer por primera vez, sabe que este no ha sido así. Claro, tendría que haber muerto en el acto, pero no fue así. Al contrario, minutos antes de ser detenido, en las afueras de Märsta, no quiso atravesar la calle, porque “no quería infringir la ley, quería ser un ciudadano obediente”. Y cuando llegó la patrulla, se tiró al suelo, para que no le fueran a disparar, quería “cuidar su salud”.

    Ante la pregunta de qué más daba, si el plan era morir, explicó que el inmolarse regía solamente durante el atentado terrorista, no después de este.

    A pesar de repetir sus teorías religiosas como en un mantra, sus pocos conocimientos del islam quedaron de manifiesto ante las preguntas de la abogada Mari Schaub, respecto a un chat de Akilov con un tal Abu Fotima.  La abogada fue quien comenzó las interrogaciones de la parte querellante, son un numero de abogados que representan a 150 personas.

    Abogada Mari Schaub: ¿Has sido un musulmán practicante?

    Akilov: Sí. Todos los musulmanes somos practicantes toda la vida.

    Abogada: ¿Conoces los cinco pilares del islam?

    Akilov: Sí.

    Abogada: Tu propósito fue llegar al cielo a través de cometer un atentado terrorista. ¿Has considerado otras formas de llegar al cielo?

    Akilov: Sí. Pero uno de los cinco pilares del islam es la yihad. 

    Abogada: ¿De dónde sacaste eso?

    Akilov: El Corán contiene más de 78 frases sobre la yihad. Y nuestro profeta dice que hay que hacer la yihad en cuerpo y alma.

    Abogada: ¿Qué significa la palabra yihad?

    Akilov: Es un concepto muy amplio.

    Abogada: Yo he escuchado que significa esforzarse al máximo. ¿Te has esforzado al máximo en tus oraciones?

    Akilov: He hecho lo posible.

    Abogada: ¿Entonces, es importante para ti vivir bajo los principios del islam?

    Akilov: Si, pero no pude dejar de reaccionar ante las atrocidades en contra de hermanos musulmanes.   

    Abogada: Pero según el Corán es “haram” (pecado) atacar a civiles. Atacar a mujeres, niños y trabajadores, ¿no es así?

    Akilov: No. En tiempo de guerra está permitido atacar a todos quienes luchan contra los musulmanes.

    Abogada: ¿Has controlado que las personas con las que has estado en contacto tienen la razón?

    Akilov: Sí.  

    Abogada: ¿No te has equivocado?

    Akilov: No.

    Abogada: ¿Has leído tu Corán?

    Akilov: Sí.  

    Abogada: ¿Has tratado de cometer el atentado cuando había más mujeres y niños en Drottninggatan?

    Akilov: No.  

     

    La abogada Schaub muestra fotos que Akilov había tomado una o dos semanas antes de cometer el atentado, pero a la misma hora. Las fotografías muestran a mujeres con coches de niños. Incluso una mujer aparece en varias fotos, y va con un coche.

    Abogada: ¿Por qué elegiste Drottninggatan?

    Akilov: Yo quería que Suecia reaccionara a mis acciones y dejara de combatir al califato.

    Abogada: Alrededor de un 8 por ciento de musulmanes viven aquí ¿Trataste de hacer algo para que personas que profesan la misma religión tuya no resultaran heridos en el atentado?

    Akilov: No. 

    Abogada: ¿Todavía rige el juramento de fe que hiciste?

    Akilov: Sí.  

    Abogada: ¿Estás aún convencido de que lo que hiciste fue lo correcto?

    Akilov: Sí.  

      

    Seguidamente fue el turno del abogado Göran Hjälmarsson, quien representa a 13 querellantes, entre éstos, dos niños.

    Estas fueron algunas de las preguntas y respuestas entre el licenciado Hjälmarsson y el imputado:

    - ¿Hay alguna gota de arrepentimiento por lo que has hecho?

    - … es difícil de contestar.

    - ¿Por qué?

    - ¿Estoy obligado a contestar?

    - No estás obligado a contestar nada. Yo hago la pregunta en forma correcta, pero no te obligo a contestar.

     

    En estos momentos, Akilov desarrolla una respuesta larga, y se explaya explicando el porqué del atentado, como ya lo ha dicho repetidas veces.

    Abogado: Los videos que hemos visto del ataque causaron una gran impresión en mí. ¿Cómo ves tú el espanto en los ojos de esas personas, que tal vez estuvieron a un segundo de ser asesinadas por ti?

    Akilov: Desde 2014 he visto videos del califato que son mucho más terribles y despiadados y sangrientos, donde mueren miles de musulmanes.

    Abogado: Pero ¿cómo pudiste hacer algo así? ¿Hay algo que quieras decirle a quienes viven con esta angustia y este espanto cada día?

    Akilov: No. Es el todopoderoso, Alá, quien nos va a juzgar y nos va a explicar si hicimos algo equivocado.

     

    Y así, se sucedieron las preguntas y respuestas, el miércoles pasado, en la sala de seguridad del tribunal de primera instancia de Estocolmo.

     

    Quedó en claro que Akilov quería matar a suecos, pero también a muchos turistas, para causar impacto en otros países. También a homosexuales y lesbianas, que, según él, “cometen el pecado nombrado en Sodoma y Gomorra”.

    La abogada Jessica Sandberg dijo, en la conferencia de prensa después de la audiencia: “Yo he estado interesada en recalcar que el atentado no solo estaba dirigido en contra de la población sueca, sino también contra turistas”. La abogada representa a los familiares de la ciudadana belga y el ciudadano británico, dos de las víctimas.

    Ella le preguntó, al imputado:

    - ¿Cuál es el mandato del Estado Islámico de hacer en contra de los países que luchan contra el EI?

     - Luchar contra los países que participan en la coalición contra el califato.

     - Yo he entendido que tú no te arrepientes de lo que hiciste, ¿es correcto?

     - Yo no quiero herir los sentimientos de los heridos y decir si me arrepiento o no. Pero el mandato del EI es “hagan que no se sientan seguros en ningún lugar”.

     

    Un momento de tensión se vivió cuando la abogada Elsa Svalsten le preguntó sobre las personas que Akilov sintió que atropellaba, por el ruido que los cuerpos hacían, al chocar con el camión.

    - Tú has dicho que no puedes contestar respecto a qué sentiste cuando escuchaste el ruido de los cuerpos al chocar con el camión, ¿por qué?

    - Pasó muy rápido. Tomó solo 40 segundos, fue la respuesta de Akilov, haciendo referencia a lo que le escuchó decir al fiscal, sobre el tiempo que tomó el atentado.

     

    Rakhmar Akilov se mostró tranquilo durante toda la jornada de la segunda interrogación.

    Solamente pareció quedar anonadado en una ocasión, cuando el abogado Gustaf Linderholm le preguntó qué sentía ante el hecho de que el Estado Islámico – del cual Akilov dice ser un soldado – no había reivindicado el atentado en Drottninggatan.

    - ¿No lo han reivindicado? Contestó.

    - Que yo sepa, no, replicó el abogado.

    - Todo lo que pasa es por voluntad de Alá, dijo entonces Akilov, y se encogió aún más.

     

    Al parecer, el terrorista que mató a cinco personas, dejó heridas a 15 y paralizó durante horas la capital escandinava ese 7 de abril del 2017, se descolocó por primera vez, casi al terminar la interrogación en la sala de seguridad.

     

    Después de la audiencia del miércoles, la abogada Mari Schaub dijo a la prensa que el interrogatorio había demostrado que Akilov no parece tener conocimientos sobre el islam y da la impresión de estar totalmente confuso.

    - Él está completamente confundido. Hoy quedó en evidencia que él tenía motivos totalmente egoístas con su acto, dijo la abogada.

     


    La abogada Mari Schaub. Foto: Marisol Aliaga.  

     

     

    Todo hace suponer que Rakhmat Akilov creyó en quienes le prometieron un atajo al paraíso.

     

    Las audiencias se reanudan el 6 de marzo.

     

     


    El tribunal de Estocolmo. Rakhmat Akilov. 

     

     

  • Comienza juicio histórico en Suecia -Akilov enfrenta cargos de terrorismo

    Este martes 13 de febrero a las 09.15 de la mañana comenzó el juicio más extenso de la historia reciente de Suecia. Rakhmat Akilov está acusado de haber cometido un atentado terrorista en pleno centro de la capital sueca.

    El fiscal, Hans Ihrman, comenzó la presentación del proceso con un doloroso resumen:

    - 500 metros, 40 segundos, 12,5 toneladas de metal a una velocidad media de 60 kilómetros por hora en una calle peatonal llena de gente indefensa. El proceso trata, sustancialmente, de 40 segundos que por siempre cambiaron la vida de muchos más que quienes se encontraban en Drottninggatan.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    Este martes por la mañana comenzó el juicio más grande que se ha tenido lugar en el Tribunal de Primera Instancia de Estocolmo.

    A pesar de la gran cantidad de querellantes: 150, las audiencias no parecieron despertar el interés que se había esperado. La vida continúa, aunque para el millar de personas que se encontraban en la calle Drottninggatan el viernes 7 de abril de 2017, será algo imposible de olvidar.

    No solo fallecieron cinco personas, otras 10 resultaron con lesiones de por vida.

    Otros, luchan pos complejos de culpa. ¿El no haber actuado diferente, el haber hecho algo más?

    Y, a pesar de que este primer día de audiencias fue intensivo, se avecinan momentos fuertes, cuando los testigos cuenten con sus propias palabras sus experiencias. 

    Por primera se vio en persona a Rakhmat Akilov. Ingresó a la sala, esposado y flanqueado por guardias de seguridad. Vestía un buzo de color verde, propio del establecimiento penal. Apenas miró a su alrededor, antes de tomar asiento, cabizbajo, de frente a los jueces, de espalda a los asistentes en la sala de audiencias y a nosotros, los periodistas en la sala de prensa. A su derecha su abogado, Johan Eriksson, a su izquierda uno de los tres intérpretes que de cuando en cuando se iban turnando para traducir, del sueco al ruso.  

    El uzbeco de 39 años (cumple 40 hoy, 14 de febrero), ha adelgazado bastante. Se dejó crecer la barba, sin bigotes, y es de tez más clara que lo que se aprecia en las fotos que se han publicado anteriormente de él. Se mostró tranquilo y estuvo atento a todo lo que se decía en la corte.

    El fiscal Hans Ihrman comenzó la presentación del juicio haciendo un resumen de lo ocurrido el 7 de abril del año pasado:

    - 500 metros, 40 segundos, 12,5 toneladas de metal a una velocidad media de 60 kilómetros por hora en una calle peatonal llena de gente indefensa. El proceso trata, sustancialmente, de 40 segundos que por siempre cambiaron la vida de muchas más personas que las que se encontraban en Drottninggatan.

     

    Y explicó los motivos que – según la fiscalía – tuvo Akilov:

    - La acusación es delito de terrorismo e intento de delito de terrorismo o, en su defecto, poner en peligro la vida de terceras personas. Este crimen habría podido dañar seriamente a Suecia, y Rakhmat Akilov lo perpetró con la intención de intimidar gravemente a la población sueca. Además, e, indebidamente, obligar al gobierno y al parlamento de Suecia a cesar su participación en la misión educativa de la coalición global contra el Estado Islámico en Irak.

     

    Seguidamente, la fiscalía presentó testimonios y resultados del peritaje técnico. Detalladamente se mostró una serie de evidencias consistentes en conversaciones en distintas aplicaciones para celular, imágenes de Akilov en la ciudad de Estocolmo, las búsquedas que había realizado en Internet, etc. Un completo monitoreo desde el 16 de enero del 2017, hasta el día antes del 7 de abril.

    El material muestra que Akilov planeó concienzudamente su ataque. Primero había tenido la idea de atacar la parada gay. Más tarde buscó distintos lugares donde llevar a cabo su plan y eligió, al fin, el lugar apropiado para hacer más daño y causar más pánico en la población.

    Utilizó Google Translate para traducir frases como: “¡Bájate del camión o te mato!” o “Boletos para un crucero”, o “Gay club”. Y también para como adquirir material para fabricar una bomba.

     

    La tensión subió en la sala, cuando se reprodujo el audio de la llamada a SOS (urgencia), de una mujer que clamaba pidiendo ayuda, al ver como las personas caían a su alrededor. Era el día del atentado.

    - Hay un loco que ha arrollado a un montón de personas en Drottninggatan. Manden todo lo que puedan!, decía, tratando al mismo tiempo de mantener la calma, sin lograrlo.

    Seguidamente, el fiscal explicó detalladamente el recorrido de Rakhmat Akilov, desde Adolf Fredriks Kyrkogata, hasta que el camión se estrella en los escaparates de la multitienda Åhlens. De cómo, al no detonar la bomba que llevaba consigo, abandona el camión, baja al metro, sale, más allá por la calle Vasagatan y luego toma el tren a Arlanda. Se baja en la estación de Märsta, toma un bus local. Poco después se baja y comienza a deambular sin rumbo fijo hasta que, a las 19.55 es aprehendido por una patrulla de policía. Lo primero que hace es confesarse culpable de haber conducido el camión que arrolló a transeúntes en Drottninggatan.

    Su plan era morir en el intento. Carecía de plan B.

    La similitud con los atentados en otras ciudades europeas, como lo muestra la fiscalía, es evidente. Akilov mira con atención cuando el fiscal presenta videos de estos atentados.

    Luego se suceden algunas de las conversaciones (chats) mantenidas por Akilov en diferentes aplicaciones (Zello, Whatsapp, Telegram, Facebook) en su celular incautado. También fueron incautadas USB memorias conteniendo fotos y videos. La gran mayoría de este material audiovisual había sido borrado por Akilov, pero los expertos lograron recuperarlos.

    Ocho archivadores con conversaciones en chats. Más de 9000 mensajes.

    - Comenzando el 16 de febrero y hasta perpetrar el atentado terrorista, en una serie de conversaciones de chat, Rakhmat Akilov se ha ofrecido a perpetrar el atentado terrorista a nombre del Estado Islámico. Él ha recopilado información y ha adquirido el material necesario para fabricar una bomba, dijo Ihrman.

    El fiscal leyó algunos de los mensajes de los chats.

    “Hermano mío, quiero perpetrar una operación mártir aquí en Suecia en los próximos días. Pueden darme un poco de guía espiritual. Necesito de vuestro apoyo, hermano mío”.

    “Si Dios quiere, llevo a cabo la operación mártir en contra de los infieles”.

    “Cómo se hace el juramento de fidelidad, hermano mío. Después de jurar, planeo hacer una operación mártir en nombre del Estado Islámico”.

    “Esa calle está llena de infieles. De maricones y de lesbianas, hermano mío”.

    “Yo quiero aterrorizar a los infieles e inmolarme”.

    “Quiero arrollar a gente en Centralen y asegurarme un lugar en el Paraíso. Tengo todo. Ahora entiendo mejor el Corán. Ahora quiero encontrarme con Dios”.

    “Suecia da billones a la OTAN, para que nos ataquen”.

     

    Estos son algunos de los mensajes rescatados en distintas conversaciones en ruso, árabe y otros idiomas con usuarios que, según explicó el fiscal, no se encuentran en Suecia.

    De las conversaciones se desprende, además, que cuando Akilov comenzaba a dudar de cometer la acción, estos usuarios lo instaban a seguir. Como cuando, por ejemplo, aduce a que sus hijos serán atacados, o cuando recuerda que Suecia no es miembro de la OTAN y además ha acogido a muchos refugiados, entre estos, gente de su misma religión.

    “Mi querido hermano, yo sé que puede escocer y causar dolor, pero lo hacemos de todas maneras, por el Islam”, le responden.

    También lo instan a enviar un video donde jura fidelidad al Estado Islámico (Daesh) cosa que Akilov al final hace y envía el día anterior al atentado. Y que por primera vez se hizo público.

    “La paz sea contigo, hermano mío. Recibe el video con el juramento”, escribe Akilov, y envía un vídeo a dos de sus contactos, donde jura fidelidad a los príncipes del EI.

    Su abogado defensor, Johan Eriksson, explicó que su cliente se declara culpable de los cargos que se le imputan, acepta la sentencia que pide el fiscal y también el ser deportado a su país.

    Al final del día, pareciera como que todo está claro y no hay nada más que alegar. No obstante, el hecho de que Rakhmat Akilov se haya declarado culpable – según la jurisprudencia sueca – no basta. Todo lo que haya dicho hasta la fecha no tiene, en realidad, mucha importancia. El fiscal deberá demostrar – más allá de toda duda – que se trata de un delito de terrorismo.

    También se debe demostrar de si Akilov actuó por iniciativa propia, o si recibió órdenes del Estado Islámico que, cabe recordar, no reivindicó el acto, ya sea por las “escasas” víctimas, porque Akilov no logró morir en el acto, o por otras razones.

     

    Este caso muestra, sea como sea, la espantosa realidad de que una persona, gracias a un celular, sus aplicaciones y las instrucciones que recibe a través de este, logre cometer un ataque de esta magnitud “a distancia”.

    Se sabe que Akilov nunca logró su meta inicial: la de viajar a Irak a combatir por el Estado Islámico.

    Pero, ¿es un terrorista? Esa es la pregunta que la corte tiene tres meses para dilucidar.

     

    El abogado defensor, este martes en la corte de Estocolmo. Johan Eriksson. Rakhmat Akilov antes de perpetrar el atentado del 7 de abril de 2017. 

     

     

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