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La alta tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y por qué el modelo neoliberal de inmunidad de rebaño no debe ser imitado en América Latina Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito de epidemiología. Anteriormente en el Instituto Karolinska, Suecia, y en la Escuela de Medicina de Harvard. Presidente de la ONG Doctores Suecos por los Derechos Humanos – SWEDHR.

La alta tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y por qué el modelo neoliberal de inmunidad de rebaño no debe ser imitado en América Latina

Los ancianos han representado la gran mayoría de las muertes por Covid-19 en Suecia, ya sea en residencias de ancianos o en sus propios hogares, a menudo solos. A mediados de mayo de 2020, solo el 13 por ciento de aquellas víctimas habían recibido tratamiento en hospitales suecos. En agosto de 2020, solo el cinco por ciento de los pacientes de Covid-19 admitidos para recibir tratamiento en hospitales provenían de esos hogares. Comparada con sus países vecinos nórdicos, Suecia presenta con creces la mayor proporción de muertes entre los casos confirmados de corona. Este artículo analiza las posibles razones.

 Por: Marcello Ferrada de Noli (*)

La inmunidad grupal


Las comparaciones internacionales de la situación epidemiológica del covid-19 pueden ayudar a evaluar la eficacia de las diferentes estrategias utilizadas por las autoridades sanitarias. Es posible que algunos países antes conocidos como "tercer mundo", hayan asimilado estas estrategias, o ponderan hacerlo. Esto bajo una concepción de atribuir conocimientos técnicos superiores en materia de salud pública, a países considerados más desarrollados económicamente – lo cual aún persiste en algunos círculos gubernamentales. Por esta misma razón, países de América Latina, África y otras regiones han sido blanco en una propaganda diseñada en los países desarrollados que promueven, con la ayuda de medios de comunicación locales, la exportación de sus métodos epidemiológicos.


En Europa, Italia fue el primer país en aplicar el enfoque de "lockdown" (confinamiento). Al comienzo de la ‘segunda ola’, Italia tuvo una de las incidencias más bajas de nuevos casos de Covid-19. El modelo que se presenta en Europa como alternativa al italiano es la "inmunidad colectiva", más asociada a la interpretación neoliberal de Suecia. La idea aquí es priorizar la economía: no cerrar fábricas, escuelas o restaurantes. El epidemiólogo estatal sueco, Anders Tegnell, dijo que "si cerramos las escuelas perderíamos el 25% de la fuerza laboral" (los padres tendrían que quedarse en casa). También ha declarado que “la inmunidad colectiva es lo único que eventualmente detendrá la propagación de este virus”. En palabras de Johan Giesecke, principal asesor de la Agencia de Salud Pública de Suecia, y mentor de Tegnell, la estrategia de inmunidad colectiva consistiría en "dejar que el virus atraviese la población".

 


Anders Tegnell, el arquitecto de la estrategia sueca del coronavirus, en un bar en Estocolmo, el 28 de mayo de 2020. Hacia entonces, Suecia había registrado las muertes por Covid-19 per cápita más altas de Europa. El autor destaca la ausencia de ‘distanciamiento social’ observado por los huéspedes del bar, a pesar de las recomendaciones impartidas al público por el propio Tegnell. Foto Aftonbladet.

 

Hay varios hechos que prueban que la dirigencia de Folkhälsomyndigheten (Agencia Sueca de Salud Pública) había optado por la ‘inmunidad de rebaño’. En un reciente artículo, Time reproduce un intercambio de emails en que Tegnell especula sobre el beneficio de aquella estrategia, y escribe: “Un punto sería mantener las escuelas abiertas para lograr la inmunidad de rebaño rápidamente”.

 

Tengo entendido que uno de los primeros análisis críticos sobre el experimento sueco en medios de difusión internacionales, fue una entrevista y luego el primero de una serie que publiqué en RT, y que fue mencionado en Suecia en el diario Expresen. Luego siguieron otros académicos e investigadores suecos en diversos medios de Occidente, lo que motivó críticas, o al menos escepticismo, sobre el modelo gubernamental sueco para enfrentar la pandemia. En sus respuestas, el gobierno sueco ha intentado distanciarse del término, pero en la práctica la estrategia de inmunidad de rebaño no ha cambiado, tan solo se ha transformado en un problema semántico – parafraseando lo que Sir Patrick Vallance, el jefe científico británico, manifestó sobre el confinamiento, la estrategia opuesta. Es decir, independientemente de como Tegnell o el Primer Ministro Stefan Löfven quieran llamarlo ahora, en los hechos el modelo sueco ha sido un experimento dirigido a la inmunidad de rebaño “rápidamente” – como escribe Tegnell.

 

Por añadidura, el mismo embajador de Suecia en Estados Unidos declaró meses atrás que "Estocolmo podría alcanzar la inmunidad de rebaño en mayo". Aunque, de todas maneras, cinco meses después, esto no se ha logrado. Y la economía de Suecia ha sufrido tanto, si no peor, que sus vecinos que utilizaron medidas de confinamiento.

Los indicadores epidemiológicos que presento a continuación exponen los efectos nefastos, por no decir macabros, del modelo sueco. El mensaje para otras naciones es: no lo adopten. En cambio, sobrevivan.



Tasa de letalidad en Suecia y en sus vecinos nórdicos Dinamarca, Finlandia y Noruega

Basándome en datos internacionales actuales, realicé una comparación de indicadores de mortalidad entre Suecia y los países nórdicos que aplicaron formas de bloqueo.

Ciertamente, existen múltiples modelos para tales comparaciones epidemiológicas. Sin embargo, comenzaré con un método simple para determinar si existe una significancia estadística en las diferencias reportadas con respecto al número total de fatalidades, número de muertes por cápita, etc. Como sabemos, no todas las altas diferencias en las tasas de mortalidad son epidemiológica o estadísticamente significativas, aunque pueden aparecen como tales en los medios de comunicación cotidianos.

En este case, sin embargo, los resultados encontrados a través de comparaciones entre el número de muertes por Covid-19 en Suecia (n = 5.883) con el número total en Dinamarca, Finlandia y Noruega (n = 1.284), dan una sobrerrepresentación significativa de las muertes suecas (X2 = 3023.3239, p = <0,00001). Por tanto, la diferencia es altamente significativa desde el punto de vista estadístico.

Otro método es la tasa de fatalidad (en lo sucesivo llamada CFR, acrónimo de Case Fatality Rate). El CFR tiene como objeto el estimar la proporción de muertes entre los casos confirmados. Muestra la proporción de enfermos que finalmente fallecieron, y la OMS lo considera como “una medida de gravedad de los casos detectados”. Entre más de 200 países incluidos en las tablas internacionales sobre el coronavirus, Suecia ocupa actualmente el puesto número 14 entre los 15 países con la tasa de mortalidad por Covid-19 más alta por 1 millón de habitantes. Sin embargo, cuando se tiene en cuenta el CFR, Suecia sube al sexto lugar en ese grupo, lo que ilustra la importancia del método CFR. Esta posición de Suecia en la clasificación mundial se ha mantenido bastante uniforme. Mi cálculo (de octubre de 2020) indica los mismos resultados establecidos en un trabajo de investigación de mayo de 2020.

 

Tasa de letalidad por Covid-19 en Suecia y países vecinos

En cuanto a la comparación de la tasa de letalidad entre los ya nombrados países nórdicos, he utilizado dos modelos de cálculo de CFR. Uno es el CFR habitual, que solo necesita el número de muertos y el número de pacientes confirmados con Covid-19. El segundo consiste en un método más depurado, recientemente referido por la OMS, que además requiere en el cómputo el número de casos que se han recuperado de la enfermedad.

Con el primer método, el cálculo del CFR da como resultado: Dinamarca 2.18, Finlandia 3.16, Noruega 1.8 y Suecia 6.11 por ciento.

 

 

Además, según la OMS, el resultado en un CFR determinado puede resultar subestimado cuando se producen retrasos en el informe de las muertes, que es el caso de Suecia, como lo demuestra un artículo reciente publicado por nueve investigadores suecos. Entonces, incluso si el CFR mencionado anteriormente de Suecia parece definitivamente más alto que el de los países vecinos, podría ser aún más alto si se considera el factor mencionado por la OMS.

El segundo modelo para calcular el CFR, y que es el recomendado por la OMS,  consiste en un cálculo que también incluye el número de casos recuperados. La pregunta es, ¿podría aplicarse ese cálculo con precisión en la comparación internacional que incluye a Suecia? Sin mayor análisis, la respuesta sería: no. Esto se debe a que Suecia no entrega datos sobre tales casos a nivel internacional. ¿Por qué no? Porque, en primer lugar, según la explicación dada por el Directorio Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsen), ni siquiera ellos llevan un registro del número total de casos recuperados en el país.

Esta fue la respuesta que recibí del Coordinador de Estadísticas de la Junta Nacional de Salud y Bienestar de Suecia (Socialstyrelsens Statistik samordnare), quien me envió un correo electrónico el 6 de octubre de 2020:

 

"Socialstyrelsen no tiene una estimación del número total de casos recuperados de Covid-19" .

Sin embargo, hay dos hallazgos que ayudarían a estimar aproximadamente el número de casos recuperados perdidos (o no reportados) de Suecia. Primero está el porcentaje de casos confirmados en todo el mundo que se han recuperado, que es del 75%, lo que proporciona un promedio del 75%. El segundo hallazgo muestra que el número de casos recuperados de casos confirmados en los países nórdicos vecinos de Suecia también da una media del 75%.

 

 

Por lo tanto, estimaría que el número de casos recuperados en Suecia es el 75 por ciento del total de casos confirmados en el país (n = 96,145), lo que da n = 72,109. Por consiguiente, aquí el resultado del CFR de acuerdo con el método recomendado por la OMS: Dinamarca 2.7 %, Finlandia 4.1 %, Noruega 2.4 %, y Suecia 7.5 %.

 

 

¿Qué hay detrás del alto CFR del Covid-19 en Suecia?

En Suecia, la mayoría de las víctimas del covid-19 tenían 70 años o más. En junio de 2020, se sabía que la mitad de esas personas (n = 2.036) vivían en hogares de ancianos, con un número adicional (n = 1.062) en el sistema de atención domiciliaria o en residencias donde muchas víctimas vivían solas.  Sólo el 13 por ciento de las víctimas de hogares de ancianos habían recibido tratamiento en hospitales suecos a mediados de mayo. En agosto, los residentes de hogares de cuidados de Covid-19 constituían solamente el 5 por ciento de los pacientes tratados en hospitales.

Mientras que en Dinamarca, el 50 %  de los pacientes con Covid-19 mayores de 70 años ingresaron en cuidados intensivos, y en Noruega ingresaron el 30%, en Suecia solo el 21% del mismo grupo de edad recibió atención hospitalaria. Las autoridades sanitarias de Suecia emitieron una directiva que estipulaba que ciertos grupos de pacientes deberían quedar fuera de recibir cuidados intensivos. Estos incluyeron: los mayores de 80 años, los mayores de 70 años con una enfermedad importante y los entre 60 y 70 años con al menos dos enfermedades de órganos, incluidos el corazón, los pulmones y los riñones.

Posteriormente, en mayo de 2020, el Hospital Karolinska informó que sólo el 80% de las plazas de IVA en el Hospital Karolinska estaban ocupadas. Esto llevó a la televisión sueca a transmitirlo como "muy positivo", mientras que Aftonbladet se preguntaba si "lo estamos haciendo mejor que en otros países". Sin embargo, al mismo tiempo a decenas de ancianos suecos se les había negado el tratamiento en esas instalaciones de cuidados intensivos.

 

¿Son o no comparables las estadísticas de mortalidad por Covid-19 de Suecia?


Los epidemiólogos suecos
intentarían explicar que las estadísticas de mortalidad por Covid-19 para Suecia son difíciles o no son precisas, para las comparaciones internacionales porque el número de personas reales con la enfermedad debe estimarse más alto que los casos confirmados, como en el caso de la tasa de mortalidad por infecciones (IMR). Pero entonces, ¿por qué los tests de Suecia para Covid-19 han sido los más bajos entre sus países nórdicos vecinos, y también bajos en comparación con los países europeos? ¿Son las pruebas de Covid-19 en Suecia incompatibles con otros países?


Sin embargo, con respecto a los tests, la respuesta lógica es simple: reducir el número de tests significa menos oportunidades para detectar a las personas con la enfermedad. Lo que no es lo mismo que asumir que esos individuos enfermos no existen. De hecho, existen y son contagiosos. Sin embargo, la "ventaja" de esto es que tenemos un número menor de casos nuevos que informar. Por tanto, un problema de salud pública real se convierte en una herramienta para cubrir una estrategia epidemiológica defectuosa y, hasta aquí, fracasada.

 

La epidemiología como ciencia y los epidemiólogos gubernamentales suecos

 

En su definición, la epidemiología se esfuerza por identificar tanto los factores de riesgo que pueden conducir a la morbilidad / mortalidad de la enfermedad como los grupos de población que están particularmente expuestos. Como explicación de la desproporcionada mortalidad por Covid-19 de Suecia entre los ancianos, el director general de la Agencia Sueca de Salud Pública, Johan Carlson, declaró que el epidemiólogo estatal Anders Tegnell no tiene responsabilidad en "lo que ha sucedido en el cuidado de los ancianos" en Suecia, que [en su lugar] “Es una consecuencia de una estructura y preparación descuidadas”.

No obstante, los ancianos eran un grupo de riesgo conocido, incluso para la propagación del virus. ¿Por qué entonces no se tuvo en cuenta ese problema “estructural” en la arquitectura de la estrategia sueca Covid-19 desde el principio? Por ejemplo, ¿por qué se retrasaron tanto las directrices nacionales sobre residencias de ancianos (a partir del 1 de abril de 2020)? Unas semanas más tarde, se supo que los hogares de ancianos en el 81% de los municipios de Suecia "habían confirmado o sospechado casos de Covid-19".

¿Qué necesitamos?

Necesitamos no seguir el modelo de inmunidad colectiva/de rebaño. Para diezmar el SARS-cov-2 lo que sí necesitamos es una vacuna. Lo que necesitan los países golpeados por esta pandemia, es considerar la conveniencia de comenzar desde ya con programas de vacunación por el momento disponibles.

Al adoptar un modelo sueco de salud pública, es posible que se estará sirviendo también a un modelo político cuyas competencias son la codicia, el poder económico empresarial y la adhesión a una interpretación muy sui generis de lo que debería significar democracia. Porque, ¿qué es la democracia en el contexto de este debate? ¿Quién decidirá en última instancia la estrategia interna de un problema que amenaza la vida de todos los ciudadanos de un país, y por ende compete la opinión y decisión de todos?

Las decisiones democráticas se basan en la participación de todos y en el interés de todos, asegurando que se escuchen todas las voces. En mi experiencia, este no es el caso en Suecia. Los resultados de esta investigación sobre la tasa de fatalidad en Suecia por motivo del Covid-19 no se conocían públicamente antes de este trabajo. Sin embargo, los principales periódicos suecos declinaron hacerlos conocer. Prefieren, en cambio, controlar el discurso, permitiendo sólo críticas leves, que sirven como coartada a las autoridades en el actual debate Covid-19. Este nuevo concepto neoliberal de democracia ensamblado tipo Ikea, no debería ser desempacado por países de América Latina, África y otras latitudes. Allí, una fórmula digna para la democracia debería excluir la praxis sueca de cómo, sin la participación de los dēmos ("pueblo" en griego), los que están en el poder ejercen los kratos (id. "gobernar") para beneficiarse políticamente.

 

(*)  Marcello Ferrada de Noli es profesor emérito de epidemiología. Anteriormente en el Instituto Karolinska, Suecia, y en la Escuela de Medicina de Harvard. Presidente de la ONG Doctores Suecos por los Derechos Humanos – SWEDHR.

 

 

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  • Suecia comienza vacunación a menores de entre 12 a 15 años en noviembre – Región Estocolmo se anticipa

    En rueda de prensa este jueves, el gobierno dio a conocer que a comienzos de noviembre comenzará en el país la inmunización contra la Covid-19 a los niños y niñas de 12 a 15 años.

    No obstante, algunas regiones partirán antes. La Región de Estocolmo anunció que la campaña de vacunación a los menores comenzará el 20 de septiembre.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    En la conferencia de prensa de este jueves, el primer ministro Stefan Löfven instó a todos los adultos que aún no se han vacunado contra la Covid-19 que “tomen su responsabilidad y lo hagan, ya”.

    - Pidan hora desde ya y vacúnense. Por Uds. mismos, por quienes, por distintas razones no pueden vacunarse, y por el personal de la salud, que sigue luchando contra la enfermedad.

    Y comunicó una noticia que muchos estaban esperando: la posibilidad de vacunar a los niños y niñas, algo que ya se viene haciendo en muchos países del mundo. Alrededor de 20 millones de niños desde 12 años han sido vacunados, en el mundo entero. Suecia se ha ido quedando atrás - una vez más - con la inmunización a este grupo etareo. Según el director general de la Agencia sueca de Salud Pública, Johan Carlson, han querido tener más conocimientos respecto a la vacuna, antes de tomar una decisión. La que llegó hoy.

    - Por lo tanto, hemos llegado a la evaluación de que incluso para los niños de estos grupos de edad, los beneficios de la vacunación superan los riesgos, dijo Carlson.

    Subrayó que esta medida se tomaba “por el bien de los niños y niñas”. Se trata de casi medio millón de adolescentes, y la inoculación se llevará a cabo en las escuelas.

    - Es a través de los colegios que se puede llegar a esa franja de edad en menores, dijo la ministra de Educación, Anna Ekström (S).

    Agregó que la inmunización de los menores hará posible el tener las escuelas abiertas, lo cual es lo mejor para los alumnos. No obstante, en caso se producirse nuevos brotes, las escuelas podrán impartir clases telemáticas, como lo han hecho anteriormente.

    La fecha anunciada por el gobierno para comenzar la campaña de vacunación a los menores es a comienzos de noviembre, vale decir después de las vacaciones de invierno. 

    Sin embargo, la Región Estocolmo decidió comenzar antes. Apenas se supo la decisión de las autoridades sanitarias respecto a la vacunación a menores, los encargados de la provincia de Estocolmo comenzaron con los preparativos para llevar a cabo la campaña de inmunización, ahora mismo.

    - Insto a todos los tutores a que hablen con el/la niño/a y acepten la oferta de vacunación. La vacunación es la forma más eficaz de protegerse a sí mismo y a los demás, y ahora la Agencia de Salud Pública la ha recomendado para todas las personas mayores de 12 años, declaró a los medios Magnus Thyberg, coordinador de vacunas en la región de Estocolmo.

     

    ¿Qué pasa con los rezagados?

     

    Suecia, a diferencia de otros países y durante toda la pandemia, no ha tenido imposiciones, solo “recomendaciones”.

    Como fuera comunicado anteriormente, desde el 29 de septiembre se levantan prácticamente todas las medidas o, mejor dicho, las recomendaciones. Específicamente se ha tratado de un aforo en teatros, cines y conciertos y el cierre más temprano de restaurantes. Y, la medida símbolo del país: mantener la distancia de, en teoría, (muchas veces imposible en la práctica) dos metros de distancia.

    Nunca se ha promovido el uso de mascarillas, a excepción de cuando el país presentaba las peores cifras, y entonces solamente como una recomendación de usarlas en el transporte público en horarios peaks.

    Ahora, desde el 29 de septiembre, la única recomendación, la de mantener la distancia, se levanta. Pero ¡ojo! que esto se aplica solamente a las personas que se han vacunado.

    Quienes no lo hayan hecho, deberán seguir manteniendo la distancia física de los dos metros, y seguir guardando las recomendaciones

    - En la práctica, esto significa que los no vacunados no deberían asistir a eventos de mucho público, como teatro, conciertos y eventos deportivos, ahora que se han levantado las restricciones, dijo Johan Carlson.

    - Y no solo eso, también deben evitar reuniones privadas con muchas personas, salir a bailar o visitar bares donde se puedan producir congestiones.

    Según Stefan Löfven, la inmunización contra la Covid-19 en Suecia ha sido exitosa. Entre los mayores de 60 años, un 80 por ciento ha recibido las dos dosis, y un 73 por ciento entre los mayores de 16 años.

    Sin embargo, aún persisten las diferencias, por lo cual el gobierno anunció, ayer, que destinaba 40 millones de coronas para promover la inmunización en los grupos rezagados.

    - Las diferencias entre los diferentes grupos de la sociedad son demasiado grandes. Las personas más jóvenes, las personas de menores ingresos y las nacidas en el extranjero no han sido vacunadas en la misma medida que otras.

    “Solamente con ayuda de la vacuna vamos a poder volver a una vida normal”, recalcó el primer ministro y subrayó:

    - Cumple con tu deber. Hazlo ahora.

     


    La ministra de Educación, Anna Ekström; el primer ministro, Stefan Löfven y el director general de la Agencia sueca de Salud Pública, Johan Carlson, en la rueda de prensa del jueves. También estuvo presente, telemáticamente, la ministra de Asuntos Sociales, Lena Hallengren. Foto: pantallazo Regeringen.se.

     

  • Stefan Löfven anunció su dimisión: ”Lo mejor para el partido”

    Al finalizar su discurso de verano el domingo en Åkersberga, el primer ministro sueco, Stefan Löfven, anunció su dimisión.

    - No seré yo quien dirija a la Socialdemocracia en la campaña electoral del próximo año, afirmó, ante la asombrada audiencia.

    Y las especulaciones de quien lo sucedería en el cargo comenzaron de inmediato. Magdalena Andersson, ministra de finanzas se perfila como favorita para sucederle en el cargo.

     

     Por: Marisol Aliaga

     

    ”Det är inte lätt men det är rätt”, dijo el premier sueco ante la pregunta del porqué anunciaba su dimisión. En castellano no rima, pero la traducción es: “No es fácil, pero es lo correcto”.

    - No seré yo quien dirija la campaña electoral de la Socialdemocracia el próximo año, declaró Stefan Löfven, en el marco de su discurso de verano en la localidad de Åkersberga, el domingo por la mañana.

    El anuncio sorprendió a todos, solo sus más cercanos sabían lo que se venía.

    De esta manera, Stefan Löfven pone fin a diez años como líder de la Socialdemocracia y a siete como primer ministro.

    Hasta hace solo un mes atrás, había asegurado que seguiría a cargo de ambos cargos, pero ahora comunicó que iba a presentar su carta de renuncia al presidente del parlamento en el marco del Congreso de los socialdemócratas, en noviembre del año en curso.

    - Yo creo que es lo mejor para el partido. Cuando arranque la campaña electoral el próximo año, tendremos un/a presidente/a del partido que podrá serlo durante mucho tiempo más y, por lo tanto, también ser también primer/a ministro/a durante mucho tiempo, dijo.

    De esta forma, explicó Löfven, los electores conocerán con bastante antelación quien será el/la presidente/a del partido, al mismo tiempo que éste tendrá tiempo para sentirse cómodo/a en su rol de líder del partido y tal vez primer ministro (o ministra del país).

    El tema del género saltó de inmediato a la palestra. Porque a la Socialdemocracia se le está poniendo cada vez más difícil sostener que es un partido – y un gobierno – feminista. A lo largo de su larga historia, han tenido una sola presidenta: Mona Sahlin. Y Suecia nunca ha tenido una primera ministra – a diferencia de sus vecinos nórdicos, que son todos gobernados por mujeres.

    De este modo, la persona que está más cercana a suceder en el cargo a Stefan Löfven es su ministra de Finanzas, su “heredera”, o “princesa”, Magdalena Andersson. Méritos no le faltan y ha navegado en las turbulentas aguas de los últimos tiempos, llevando las riendas de la economía sueca con austeridad y precaución. 

    La pregunta es si ella está dispuesta.

    Magdalena Andersson pertenece también al flanco de la derecha, de la Socialdemocracia, por lo tanto su elección sería una continuación de la línea de Löfven, quien, para continuar en el cargo, en 2019, pactó con el partido Liberal y el del Centro, en el llamado "pacto de enero". Con esto cumplió algo que tenía en la mira desde hace tiempo: romper la política de bloques.

    - La política de bloques es idiotizante, ha dicho Löfven.

    No obstante, no es seguro de que esto haya sido lo mejor para el partido. El gobernar con políticas de derechas ha causado un gran descontento dentro de las bases, y el conglomerado socialdemócrata ha tenido cada vez menos apoyo del electorado.

    Stefan Löfven ha logrado mantenerse en el cargo, pero ha sido sometido a votación en la cámara en tres ocasiones. Con esto se ha adjudicado el mote de “malabarista de la política”, y no pasará a la historia como un gran líder.

    También se ha especulado acerca de las razones de su repentina dimisión. Con su salida, Löfven se evitará llevar a puerto la proposición de presupuesto, a finales de año. Algo que se ve sumamente difícil, puesto que una vez más, ni el partido de Izquierda ni el del Centro piensan dar su brazo a torcer y abandonar sus demandas. Y si la cámara no aprueba el presupuesto, el gobierno cae.

    También se evitará responder por el informe final de la Comisión Corona. (El informe de la primera parte resultó en una dura crítica al gobierno, por la gestión de la pandemia).

    Esto se lo deja “de regalo” a su sucesora.

    Y sucesora, porque la posibilidad de que una mujer lo suceda en el cargo se ve como lo más probable, de no ser así, difícilmente podrán seguir afirmando ser el primer gobierno feminista del mundo.

    En caso de que la Socialdemocracia gane las elecciones de septiembre de 2022, Suecia tendría por primera vez en la historia una primera ministra.


    Stefan Löfven anunció su dimisión en su discurso de verano, en la localidad de Åkersberga. Foto:Omni. 

     

  • Infectólogo del Instituto Karolinska: "Quienes han recibido la vacuna de Astra deben recibir una tercera dosis lo antes posible"

    Las personas que han sido inoculadas con la vacuna de Astra Zeneca contra la covid-19 deberán complementar lo antes posible con una tercera dosis de una vacuna de tipo ARNm. Esto sostuvo, en entrevista con Dagens Nyheter, el especialista en enfermedades infecciosas, Anders Björkman.

    Por su parte el coordinador nacional de la campaña de vacunación, Richard Bergström, no descarta la posibilidad de priorizar a quienes han recibido Astra Zeneca, para una tercera dosis.

     

     Por: Magazín Latino

     

    Estudios recientes demuestran que la protección de la vacuna de Astra Zeneca contra la covid-19 es menos eficiente frente a la variante Delta que las vacunas de ARNm, por lo tanto, las personas que hayan recibido esta vacuna deberán complementar lo antes posible con una tercera dosis, pero de este tipo de vacuna, afirmó el especialista en enfermedades infecciosas, Anders Björkman, en entrevista con el matutino Dagens Nyheter.

    La vacuna de Astra Zeneca protege solo en un 60 por ciento contra la variante delta – la más contagiosa - del coronavirus, en tanto que dos dosis de la vacuna de ARNm, como por ejemplo Pfizer, protege en un 80 por ciento contra esta variante.

    Esto significa que cuatro de cada diez personas inoculadas (con dos dosis) con la vacuna de Astra Zeneca pueden contagiarse nuevamente y, a su vez, contagiar a otros, en tanto que dos de cada diez que hayan recibido la vacuna de Pfizer corren el mismo riesgo.

    - Esto es grave porque significa que también los mayores que han recibido la vacuna de Astra Zeneca, contribuirán a la propagación de la infección, este otoño, dijo el profesor Anders Björkman, quien se desempeña en el Instituto en Karolinska, a Dagens Nyheter.

    Según un estudio publicado en el New England Journal of Medicine, en julio, quienes recibieron dos dosis de la vacuna de Pfizer corren el riesgo de un 12 por ciento de desarrollar la enfermedad, en tanto que el riesgo para quienes recibieron la vacuna de Astra Zeneca fue de un 33 por ciento, vale decir, uno de cada tres.

    - Esto es bastante, dice Anders Björkman.

    Por su parte, el coordinador nacional de la campaña de vacunación, Richard Bergström, no descarta la posibilidad de priorizar a quienes han recibido Astra Zeneca, para una tercera dosis.

    - Hay argumentos a favor y en contra. Estamos discutiendo tanto el hecho de una tercera dosis, como a quienes deberíamos, en ese caso, priorizar. Y después está la pregunta del porqué en los países ricos se discuta la posibilidad de una tercera dosis cuando en otros países la vacunación va muy lenta. Concuerdo con Anders Björkman, pero también hay otros aspectos, dijo Richard Bergström, a Radio Suecia.

    Las opiniones respecto a la decisión de la Agencia sueca de Salud Pública, de vacunar a los mayores y priorizar a los ancianos con la vacuna de Astra Zeneca es motivo de discusión entre los expertos en Suecia. Anders Tegnell se mantiene firme en que fue la decisión correcta. Anders Björkman difiere.

    - Si la meta es no enfermarse gravemente o morir, entonces puede decir que Astra Zeneca es eficaz. Pero si el objetivo es reducir la propagación de la infección, no podemos estar satisfechos con esta vacuna, dice Anders Björkman.

    Y recomienda mantener las medidas de protección, incluso habiendo recibido las dos dosis de la vacuna. Para protegerse a sí mismos, y para no propagar la infección, sobre todo para las personas que han sido inoculadas con la Astra Zeneca. 

    - Se debe aún debe mantener la distancia social en la tienda y no ir a grandes fiestas, incluso si está completamente vacunado. Uno debe tener en cuenta que Astra Zeneca protege mucho peor contra la variante delta, dice. [En Estados Unidos se recomienda el uso de mascarilla, incluso para las personas que han sido vacunadas].

    Agrega que el personal de las residencias de ancianos debería seguir usando equipos de seguridad personal. Está además convencido de que es más eficaz inocular a los mayores con una tercera dosis de una vacuna de ARNm, que andar a la siga de jóvenes de 20 - 30 años para conseguir que se vacunen. 

    Anders Björkman considera que fue un error el administrar la vacuna de Astra Zeneca a los mayores, aunque reconoce que cuando se tomó la decisión, la variante delta aún no había hecho su aparición. 

    - Ciertamente no fue un golpe de suerte inocular a todos los mayores con la vacuna de Astra Zeneca. Se hizo para protegerlos y porque el riesgo de efectos secundarios inusuales eran significativamente menores para ellos, pero ahora están, en cambio, menos protegidos contra la variante delta, concluye.

     

     

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