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Sobre los Premios Nobel 2019 Ceremonia en la Casa de Conciertos de Estocolmo el 10 de diciembre de 2018. Foto: Captura de pantalla de Nobelprize.org.

Sobre los Premios Nobel 2019

“Este año, la fundación Nobel galardonó a quince personas, a trece hombres y dos mujeres, que lejos del mérito indiscutible de cada uno en particular, representa, en general, la baja participación de las mujeres en diversas áreas de la sociedad” escribe Romina Fornes, sobre los premios más famosos del mundo, en memoria a Alfred Nobel.   

 

 Por: Romina Fornes. Matrona, PhD, Instituto Karolinska

 

Como cada octubre, la atención mundial estuvo concentrada una vez más en la nueva premiación de la fundación Nobel. Este premio históricamente ha galardonado a los hombres y mujeres que han sobresalido por su trabajo en cinco áreas específicas que el mismo Alfred Nobel decidió y que quedó plasmado en su testamento antes de morir.

 

Estas áreas son Medicina/Fisiología, Química, Física y Literatura. Además de ellas, Nobel decidió que se premiaría también a la o las personas que con sus acciones colaboraron sustancialmente a la paz mundial. Hay un sexto premio, el de Economía, que fue establecido por el Banco Nacional de Suecia el año 1968.

 

Los galardonados reciben un diploma, una medalla y una suma cercana a los 9 millones de coronas suecas, los que son compartidos entre los laureados de una misma categoría, si hay más de una persona reconocida.

 


Réplica de la medalla Nobel, que se encuentra en la Academia de las Ciencias, en Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga.

 

Este año, la fundación galardonó a quince personas: trece hombres y dos mujeres, que lejos del mérito indiscutible de cada uno en particular, representa, en general, la baja participación de las mujeres en diversas áreas de la sociedad.

 

Desde sus inicios, la Fundación Nobel es la encargada de enviar cartas a instituciones en diferentes partes del mundo, que son invitados a ser nominadores. Esto significa que son estas personas las que sugerirán los potenciales ganadores del preciado premio en las diversas categorías. Éstos son, generalmente, miembros de la academia, científicos y previos galardonados e incluso algunos parlamentarios, los cuales históricamente han sido y son en su mayoría hombres.

 

Lo curioso de este proceso es que la información de todos los nominadores y todos los nominados o nominadas se guarda en secreto por 50 años, quizás como una forma de darle más suspenso, importancia al ganador o ganadora y/o evitar especulaciones o presiones de prensa y de otros actores.

 

Aunque quizás sea importante mantener el secreto en un proceso de tal importancia mediática, no lo es cuando se quiere analizar la cantidad de premiados hombres con respecto a la cantidad de mujeres que han sido homenajeadas. Desde 1901 ha habido 52 organizaciones y 908 personas premiadas, de las cuales en sólo 54 ocasiones las mujeres han sido reconocidas.

 

Mayoritariamente las mujeres han sido elegidas en las categorías de Literatura, Paz y Medicina. Sólo siete mujeres han recibido el premio en Química y/o Física (Marie Curie recibió ambos con una diferencia de ocho años) y sólo dos mujeres, Elinor Ostrom y Esther Duflo, han recibido el Premio Nobel de Economía.

 

Como el proceso es secreto, sólo se tiene la información de las nominaciones previas hasta cincuenta años antes. Si se toma en cuenta el total de las nominaciones desde 1901 hasta el 1965, se aprecia que las nominaciones hasta ese año habían sido realizadas mayoritariamente por hombres, blancos y, en su mayoría, de países europeos. Si bien no podremos saber hasta en cincuenta años más quienes participaron en los procesos que se han llevado a cabo en la última década, lo más probable es que en las nominaciones actuales siga existiendo la misma lógica que permite que la mayoría de los homenajeados siga siendo hombres, blancos y de países desarrollados los que reciban el premio.

 

Si bien esta columna no pretende menospreciar el trabajo de los galardonados, de los que se hablará más adelante, es importante resaltar la baja representación de las mujeres en esta premiación. Esta baja representación no es casual, sino que responde a la lógica de que por cientos de años no hemos sido parte ni del desarrollo de la ciencia, ni de la toma de decisiones políticas. Gracias a los últimos movimientos sociales, que durante los últimos años han llamado la atención en cuanto a la participación de la mujer en el sistema, hoy en día las instituciones, ya sea educacionales, gubernamentales, políticas, entre otras, están llamadas a tener cuotas de género en todas las áreas. Se espera entonces que, con estas medidas, quizás en cincuenta años más podamos ver igual número de mujeres y hombres galardonados/as con este prestigioso premio.

 


Busto de Alfred Nobel en la Academia de Ciencias de Estocolmo. Foto: Marisol Aliaga. 

  

Premios Nobel 2019

 

Como todos los años el premio Nobel en las categorías del conocimiento científico destaca el avance de un tema en particular. Este año, el premio Nobel de Medicina lo recibieron tres médicos: William G. Kaelin Jr, Sir Peter J. Ratcliffe y Gregg L. Semenza, quienes han contribuido con el estudio del oxígeno y su función en diversos procesos celulares. En resumen, el cuerpo tiene diversos mecanismos con los que detecta el nivel de oxígeno que entra al cuerpo en un momento determinado. Uno de estos mecanismos es a través del cuerpo carotídeo, que es un conjunto de células ubicadas en el cuello, que son las encargadas de detectar la cantidad de oxígeno en la sangre y regular el proceso de la respiración como respuesta a los niveles de oxígeno detectado. Pero hay otros mecanismos de adaptación a los niveles de oxígeno que han sido postulados y entre ellos los de los médicos recientemente galardonados.

 

Cuando el cuerpo está sometido a hipoxia (baja cantidad de oxígeno circulante), el cuerpo responde produciendo eritropoyetina que es una hormona que induce la formación de glóbulos rojos, que son a su vez, las células que transportan el oxígeno a los tejidos y órganos. Antes se pensaba que el mecanismo de la regulación del gen que contiene la información para que se produzca más eritropoyetina era una característica exclusiva de las células que están en el riñón, pero lo que estos investigadores descubrieron fue que el mecanismo por el que se activa el gen de la eritropoyetina no es exclusivo de esas células, sino mas bien, funciona en la mayoría de las células del cuerpo humano regulando otros genes y procesos, entre ellos, la formación de vasos sanguíneos.

 

El conocimiento que estos médicos han generado ha permitido estudiar, por ejemplo, como se produce el desarrollo placentario, el desarrollo de ciertos cánceres y cómo se adapta el cuerpo a la altura. Por último, este descubrimiento ha permitido ser más eficiente en el estudio y desarrollo de ciertas terapias para el tratamiento de la anemia, el cáncer y otras enfermedades.

 


Ill. Niklas Elmehed. © Nobel Media.

 

Premio de Física

Este año, los ganadores del Premio Nobel de Física lo recibieron tres hombres que han dedicado su vida al estudio del universo. Uno de ellos, Jim Peebles, ha estudiado la radiación ancestral que proviene desde el inicio del universo en el modelo del Big-Bang. Los otros dos galardonados fueron los suizos Michel Mayor y Didier Queloz, quienes descubrieron el primer exoplaneta, el exoplaneta, 51 Pegasi b. Un exoplaneta es un cuerpo de nuestra galaxia, pero que orbita una estrella fuera de nuestro sistema solar. Después de ese descubrimiento en 1995, más de 4000 exoplanetas se han descrito en la vía láctea.

 

Premio de Química

 

Es raro que, en Chile, teniendo más del 50 % de las reservas de litio en el mundo, no se haya dado la importancia de este premio y su vínculo con nuestro país y la región comprendida entre Chile, Argentina y Bolivia, ni siquiera a nivel periodístico. Este año, la Real Academia de Ciencias de Suecia decidió otorgar el premio a tres científicos: los dos estadounidenses John B. Goodenough y M. Stanley Whittingham y al japonés Akira Yoshino, por el desarrollo de las baterías de ion-Litio. Si bien el metal fue descubierto en 1987 por Johan Arfvedson, no fue hasta 1970 que Whittingham usó el material para crear una fuente de energía libre de combustibles fósiles. La batería diseñada por Whittingham fue diseñada en donde los iones de litio eran intercalados en una matriz de disulfuro de titanio. El resultado fue una batería de 2 Volts, pero muy explosiva. Mas tarde Goodenough mejoró la batería cambiando la matriz por otro metal, lo que hizo que la batería fuera más potente y viable que la desarrollada por Whittingham.

 

En 1985, y tomando como base la batería mejorada por Goodenough, Akira Yoshino creó la primera batería comercial, más liviana y eficiente y fue el puntapié inicial para que el 1991 se comercializara masivamente. Las baterías de ion litio son hoy en día usadas en la mayoría de los artículos electrónicos que usamos hoy en día, debido a su eficiencia, resistencia al deterioro y poco peso. Además, al ser baterías que se pueden cargar innumerables veces, su uso es muy ventajoso con respecto al cuidado del medio ambiente. Es de esperar que, en el futuro, Chile y sus vecinos canalicen el interés mundial por el uso de energías libres de combustibles fósiles, invirtiendo en tecnología para el desarrollo de nuevos productos que funcionen en base a estas baterías.

 

Las galardonadas

 

No se puede dejar de destacar el trabajo de las dos mujeres que fueron galardonadas este año en el Nobel. Una de ellas, la escritora Olga Tokarczuc, psicóloga, feminista y ecologista, recibió el Premio correspondiente al Premio Nobel de Literatura 2018, el que fuera cancelado tras el escándalo de abusos sexuales que remeció a la Academia Sueca ese año.

 

La Academia otorgó este premio a Olga “por su imaginación de su narrativa que representa el cruce de fronteras como forma de vida”.  Olga ha escrito ciencia ficción y novelas históricas, y la misma Academia señala en su reseña que Tokarczuk “nunca ve la realidad como estable o eterna. Construye sus novelas en una tensión entre los opuestos culturales: naturaleza versus cultura, razón versus locura, hombre versus mujer, hogar versus alienación”. Sin duda una autora que hay que leer en el frío y oscuro invierno que se acerca.

 


Olga Tokarczuk. Ill. Niklas Elmehed. © Nobel Media

 

La otra premiada este año fue Esther Duflo, quien junto a Abhijit Banerjee, and Michael Kremer, merecieron su galardón por “su enfoque experimental para aliviar la pobreza mundial”. Duflo es una economista francesa que trabaja actualmente en el prestigioso Massachusetts Institute of Technology (MIT), Cambridge, en EE.UU. La contribución de Esther junto a sus dos colegas está definida por cómo, con inteligentes y sofisticados enfoques, desagregan el problema global de la pobreza y con experimentos diseñados para abordar los problemas a nivel micro, demuestran que se pueden mejorar ciertos aspectos que pueden ayudar a solucionar el problema de la pobreza a nivel global.

 

Por ejemplo, uno de sus experimentos en India que aborda el problema educacional, demostró que los estudiantes no se benefician en su aprendizaje con más libros, sino que con más tutores que puedan asistir a los alumnos que tienen más dificultades en su aprendizaje. Otro ejemplo del trabajo de estos investigadores, esta vez en salud, demostró que en países de bajos ingresos, las familias daban los antiparasitarios a sus hijos cuando éstos eran gratis, pero no cuando tenían que pagar al menos una parte del producto. Eso demostró que la gente que vive en la pobreza es extremadamente sensible a las políticas de salud preventiva si tienen que pagar por ella.

 

Aunque suene lógico, este tema es sumamente importante porque, cuando el estado deja de pagar las políticas preventivas en salud, lo que hace es que en el futuro este gasto aumenta, puesto que siempre es más caro tratar la enfermedad que prevenirla.

 

Esto es sólo un resumen de algunos de los premios otorgados este año por la Fundación Nobel, la Real Academia de Ciencias de Suecia y el Banco de Suecia (Sveriges Riksbank). Sin duda, un premio que incentiva la excelencia en el desarrollo del conocimiento y que nos beneficia como humanidad.

 

Cabe hacer notar que muchos de los premiados, especialmente los de ciencias Químicas, Físicas y de Medicina, son premios que se dan a personas que han obtenido dinero muchas veces provenientes de fondos públicos para realizar sus investigaciones, lo que enfatiza aún más que el presupuesto de investigación debe ser una parte importante del gasto nacional por la contribución que los resultados obtenidos por cada proyecto pueda generar a la ciencia y mejorar la vida del ser humano.

 


Ceremonia en la Casa de Conciertos de Estocolmo el 10 de diciembre de 2018. Foto: Captura de pantalla de Nobelprize.org. 

 

Enlace al portal de la Fundación Nobel - haga clic 

 


Media

El brindis por Alfred Nobel en el banquete Nobel 2014. Producción: Nobel Prize.

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